Era por la mañana y caminaba a la nueva preparatoria a la que había sido asignado por el gobierno. Cuando me llegó esa carta al principio no me lo creí, pero cuando mi hermana mayor se sentó a explicarme todo, no pude seguir creyendo que era una broma o que me lo estaba inventando. Al parecer, la magia era real, existía; y yo era una persona con la capacidad de hacer magia. La preparatoria encargada de formar a estas personas mágicas se llamaba "DMPS" (sí, raro, son solo siglas), y yo había sido admitido en ella.
Para mi buena suerte, mis dos mejores amigos de toda la vida también habían sido asignados a la misma preparatoria. Al menos no estaría solo; siempre me ha costado con el resto y hacer amigos. No sé realmente qué haría sin ellos; soy malísimo para socializar.
Al llegar a la esquina acordada, ahí se hallaba esperando uno de ellos: Kang Jisung. Es un poco gruñón porque dice que somos muy ruidosos, pero es la forma en que expresa su cariño. Jisung tiende a ser bastante estudioso y serio, pero es una muy buena persona y uno de mis mejores amigos, además de ser prácticamente vecinos (nuestras casas están a solo dos cuadras de distancia).
Levanté mi mano, sonriendo alegre mientras me acercaba a su lado. Tanto él como yo ya traíamos puestos nuestros uniformes; eran bastante elegantes, parecían de escuela privada.
—¡Hey! ¡Jisung! — Jisung me miró y me devolvió el saludo con su mano.
—¿No vienes con Hwan? — Me preguntó.
—¿Qué? No. ¿No ha llegado? — Pregunté a mi vez. — ¿Se habrá quedado dormido? —Agregué divertido.
Jisung frunció levemente su ceño y miró su muñeca, donde llevaba su reloj de mano. Si algo era Jisung, además de la persona más responsable que conocía, es que también era muy puntual.
—Espero que no, es el primer día. No podemos llegar tarde.— Me respondió. Podía notar que mi amigo se estaba poniendo un poco nervioso. Hwan era algo torpe, y eso siempre dejaba con los nervios a flor de piel a Jisung.
—Podemos esperar diez minutos más. — Sugerí para calmar un poco los ánimos.
—Bien. — Murmuró Jisung luego de pensarlo un minuto, aunque un poco a regañadientes.
Dicho esto, me dispuse a acomodarme al lado de Jisung, viendo a los autos pasar por las calles mientras esperábamos diez minutos más a Hwan. Realmente esperaba que lograra llegar, por la forma en que Jisung miraba su reloj y por cómo movía frenéticamente su pie, algo me decía que realmente esperaríamos lo justo y necesario...Y conociendo a Hwan, si iba solo a la preparatoria probablemente se perdería.
Justo cuando Jisung iba a decir que probablemente que nos fuéramos, apareció Hwan corriendo y moviendo su mano, estaba rojo y despeinado. ¿Había corrido muy rápido?
—¡Por fin! Estaba por irme y dejarte aquí. — Jisung regañó de inmediato a Hwan mientras este se recuperaba y tomaba algo de aire ya estando con nosotros.
—Perdón. Me quedé dormido. — Se disculpó rápidamente Hwan, haciendo una seña con sus manos en forma de disculpa. Mientras eso pasaba, me fijé divertido en que el cabello de Hwan seguía mojado, quiza hacía poco había salido de la ducha y corrido hasta donde estábamos, además, tenía el uniforme desarreglado.
—Choi Hwan te juro que te mato. — Dijo serio Jisung.
Al oír el tono de Jisung hacia Hwan, me acerqué a ambos y, ubicándome al medio de ambos, pasé mis brazos por sobre sus hombros. — Ya, ya. Vayamos caminando mientras, o si no llegaremos tarde. — Dije sonriendo levemente y cambiando el tema de conversación.
—Bien. — Dijo Jisung, soltándose y quedando adelante de ambos mientras comenzábamos a caminar por la vereda hacia la escuela.
Como era usual en nosotros, Jisung caminaba por delante y yo y Hwan detrás. Siempre había sido así, desde que íbamos a preescolar, puede que sea porque Jisung acababa siempre guiándonos, más si íbamos a lugares nuevos.
—¿Creen que la escuela también sea igual de elegante que los uniformes? — Pregunté mientras caminábamos.
—¿Insinúas que es una escuela de niños ricos? — Preguntó Hwan viéndome más curioso que otra cosa, por su expresión me pude dar cuenta de que él no había pensado en esa posibilidad.
—Según yo, es una escuela de gobierno simplemente. No creo que hayan "niños ricos". — Nos respondió Jisung, viendo a ambos de reojo.
Los tres paramos en ese momento en un semáforo, mientras esperábamos el verde frente a nosotros paró un auto muy elegante. Era un Acura...Cosa que era raro, no es normal ver autos de lujo en la ciudad. Mi vista se fue a los ocupantes de la parte trasera al estar justo frente al auto, una chica muy linda usaba nuestro uniforme.
Golpeé a Hwan con el hombro y apunté con la cabeza, hice lo mismo con Jisung. —Al parecer, sí habrá niños ricos Jisung. — Dije.
—¡Woah! Qué lindo auto. — Dijo Hwan, viendo cómo el auto seguía su camino.
—Que haya alguien con más dinero que nosotros en una escuela con miles de estudiantes no significa que todos serán así. — Me respondió Jisung. — Recuerden que el gobierno prácticamente nos obliga a venir a esta escuela, si no, yo hubiera podido ir a la que quería.
—Uhm...Bueno, tienes un buen punto. — Comenté luego de pensarlo un poco.
En ese momento, la luz del semáforo cambiaba a verde, y los tres continuamos caminando. La preparatoria ya estaba a unas cuantas cuadras, estábamos bastante cerca y una nueva etapa de nuestra vida estaba por comenzar, juntos como siempre había sido desde pequeños. Lo que no sabíamos es cuánto nuestras vidas iban a cambiar desde ese día...