La primera semana de clases había sido bastante curiosa, por no decir bastante extraña. Todo el tema de la magia era bastante interesante, pero la gente era bastante más rara en esta escuela... Quizá demasiado amables y amistosos, demasiado sonrientes. No podía evitar pensar que la gente aquí en DMPS no era honesta, que algo escondían, quizá era muy intuitivo o quizá solo muy paranoico.
A pesar de todo ello, las clases me interesaban mucho, algo que me sorprendió. Debo admitir que no venía con el mejor ánimo los primeros días porque al final fui obligado a asistir a una escuela que no me interesaba y que jamás estuvo en mi radar. Aun así, cuando comenzamos a tener clases de introducción a todo este mundo me dí cuenta de lo interesante en él, en especial el tema de la geopolítica entre razas mágicas y el cómo los magos controlaban casi en su totalidad a los non. Debía admitir que ansiaba mucho conocer a personas de otras razas o tener salidas a terreno a esos reinos.
Con respecto al ámbito social, debo admitir que estaba muy preocupado por esos dos idiotas, pero por lo visto se habían adaptado muy bien a la preparatoria. Hwan compartía con nosotros en las salidas y entradas, al parecer tenía un compañero amigable que pasaba los recesos con él y la verdad lo veía bastante tranquilo sobre el tema. En cuanto a Jun, aunque me preocupaba un poco menos que Hwan porque vamos en el mismo salón, se lo veía bastante animado en especial porque charlaba bastante con Seonwoo, un compañero de nuestra clase que últimamente también se juntaba bastante con nosotros (era un chico listo y agradable, no me molestaba en lo absoluto).
Por mi parte, la verdad me había llamado mucho la atención una chica, se llama Shin Hyejin, era torpe pero bastante tierna... y al parecer no era el único que miraba de reojo a una chica de nuestra clase en los recesos, me había dado cuenta que Jun también lo hacía mucho con una chica llamada Haruka Yamato, era objetivamente linda, podría ser modelo, y no sabía si era eso lo que me hacía tener un vago recuerdo de su cara en alguna parte, porque sentía que ya la he visto antes pero no sabría decir dónde. Lo único certero con ella es que era muy cercana con Hyejin y que era bastante lista, la verdad no me interesaba hablar con ella, pero pareciera que Jun sí le interesaba, y bastante.
Ahora mismo iba caminando hasta la casa de Jun, donde solíamos reunirnos desde que somos pequeños estaba bastante cerca así que bastaba con caminar algunas cuadras para llegar a ella. Cómo estábamos en diferentes clases habíamos decidido el día sábado para poder juntarnos a convivir y ponernos al día, no queríamos dejar de ser cercanos así que era una forma excelente para que ello no ocurriera.
Luego de algunos minutos llegué y me acerqué a la puerta para tocar el timbre, no es que no conociera el código de entrada de la casa, pero a pesar de toda la confianza era necesario seguir siendo educado.
A los pocos minutos me abrió Leah, la hermana mayor de Jun.
—Hola Jisung, pasa. —Me saludó con total naturalidad la chica, abriendo más la puerta para dejarme pasar. —Jun está en su habitación.
—Hola, muchas gracias. —Dije amable entrando y pasando directamente a la habitación de Jun, por lo visto Hwan aún no llegaba. Jun estaba acostado en su cama jugando con la Nintendo Switch a Mario Kart al parecer, estaba rodeado de peluches, cosa que no era rara porque Jun los coleccionaba.
Lo miré en silencio apoyado en la puerta para que no perdiera su concentración en la partida, cuando vi que terminó y estaban dando los resultados me acerqué a él haciendo ruido de forma intencional al mover la puerta un poco con el pie. Jun me miró y sonrió, sentándose en la cama.
—Jisung. —Me saludó alegre. —Ya me estaba aburriendo un poco. —Agregó divertido.
—Perdón, me dio algo de pereza venir. —Dije siendo honesto y acercándome a sentarme a su lado.
—Descansar de vez en cuando del estudio es saludable. —Me respondió amable Jun. Me conocía tan bien que sabía que no habría venido ese día si no estuviera con él.
—Bueno, podría ser, pero ustedes me estresan un poco más que el estudio. —Le repliqué bromeando, iba a sonreír, pero Jun me lanzó un peluche a la cara.
—No digas eso, admítelo, nos adoras. —Dijo Jun sonriendo divertido mientras tomaba el peluche que había caído en mis piernas y solo no respondí. Sí, eran mis mejores amigos, pero yo jamás fui de ir por la vida diciéndole a todos que los quería y apreciaba, prefería que las acciones hablaran por sí mismas.
De igual forma, no tuve que decir nada porque Hwan entró a la habitación en ese instante sonriendo alegre, se podían apreciar sus hoyuelos en las mejillas.
—¿Por qué esa sonrisa? —Pregunté viéndolo.
—Leah va a pedir pizza. — Dijo alegre Hwan. Sí, Hwan con comida solía ser feliz.
—¿En serio? —Preguntó Jun levantándose de la cama. —Iré a ordenar con ella entonces, conociéndola solo pedirá cosas vegetarianas. —Agregó antes de salir de la habitación.
Hwan miró divertido a Jun salir para luego mirarme a mí, con lo alto que era mi amigo casi rozaba el marco de la puerta con su cabeza. Un día simplemente se pegó el gran estirón, aun se me hacía raro pensar en el cambio de un día para otro prácticamente (quizá también era porque soy el más bajo del grupo, pero no hablemos de mí).
—¿Qué tal han ido las clases Hwan? —Pregunté amable y curioso, no había hablado mucho de eso en estos días con él.
—Oh, bastante bien, el chico del que les hablé se ha encargado de que me sienta a gusto y parte del grupo. —Me respondió Hwan sonriente. —Además, a veces me topo con una chica muy linda en los recesos. —Agregó, yo levanté una ceja viéndolo a lo que se sonrojó. —Bueno, el ritmo de las clases es algo confuso y me está costando un poco, pero creo que puedo con eso de momento. —Cambió rápidamente de tema moviendo nervioso las manos, era sospechoso, pero no lo forzaría a hablar de ello, ya me lo contaría cuando llegara el momento.