Santuario de magias entrelazadas

Capítulo 9: Haruka Yamato y una mañana desastrosa.

Ya llevábamos dos semanas en la escuela y podía decir que adoraba el poder pasar desapercibida, nadie sabía mi estatus económico y eso me traía mucha paz pues podía construir relaciones reales, sinceras. Incluso había hecho una amiga, Shin Hyejin, una chica torpe y distraída pero muy amable, agradable y bonita. La escuela por fin era un lugar seguro donde podía ir a aprender y nada más (Más allá del trasfondo oscuro de la magia, prefería no pensar mucho en eso después del primer día). No me había vuelto a encontrar al chico alto de aquella vez, quizá no era de mi año, pero definitivamente era una persona que me interesaba conocer más a fondo.

Además de la escuela, esos días habían sido tranquilos porque esa bruja no estaba en casa al haberse ido a un viaje de negocios. Solo habíamos sido Tadashi y yo, habíamos tenido buenos días y habíamos convivido bastante como hermanos, nos llevábamos muy bien y por eso era maravilloso cuando no había ningún padre exigente arruinando las instancias de paz. Pero esa tranquilidad no podía ser eterna. Apenas salí de mi habitación y bajé a desayunar ahí estaba, sentada con su sonrisa altanera. Tadashi como siempre estaba sentado a su lado, cabizbajo, mirando su plato de comida en silencio. Al ver a ambos, mi cabeza de inmediato llegó a la conclusión de "Genial, ¿no podía irse un tiempo más aunque sea?" aunque eran cosas que jamás podría decir en voz alta, a menos que quisiera un bofetada o algo mucho peor de parte de ella, en vez de eso solo sonreí.

—Buenos días, madre. — Ojalá la llamen del trabajo y se tenga que ir.

—Haruka, llegas tarde, una cualidad de buena estudiante es llegar a la hora y no serás puntual si no bajas cuando corresponde a desayunar. — Me dijo con ese tono cariñoso y falso. — De igual forma estas algo subida de peso, así que saltarte el desayuno o comer menos en el no te hará daño.

Ella era así, si no era abuso físico siempre se iba a lo psicológico, que mi madre fuera mi peor enemiga y mi padre un desentendido era parte de ser de una familia disfuncional, al menos de mi familia disfuncional. Y por la postura de Tadashi, me temo que probablemente llegué demasiado tarde y él ha tenido que sufrir de estos comentarios un buen rato.

—Comeré la mitad e iré directo a la escuela madre, gracias por la preocupación. — Le concedí, lo mejor era no molestarla.

—Haruka, recuerda que eres una Yamato, debes ser perfecta, espero estes dejando en alto el nombre de la familia y no seas una inútil en la escuela. — Siguió, me miro con su cara de "me preocupo por ti" aunque claramente solo le importaba la imagen que daba, no es que realmente le preocupara.

—Estaré a la altura. — Respondí terminando mi arroz, aprovechaba de comer mientras despotricaba y me atacaba, bueno, ¿qué otra opción tenía de todos modos?

—Eso espero ver en la reunión con tu maestro o maestra. — Sí, le importábamos tan poco que para ella esos detalles eran irrelevantes. — Tú hermano fue un estudiante excepcional, aunque ahora este más en el camino del fracasado que del exitoso, ¿No es así, Tadashi? —Le preguntó, ahora mirándolo a él. Era gracioso, en esa época, Tadashi era fracasado, no exitoso, según ella.

— Sí, madre. — Le concedió también Tadashi, estar de acuerdo con ella era el mejor camino, ambos lo sabíamos. A veces ni eso era suficiente.

Luego de eso nadie dijo mucho más, solo éramos yo y Tadashi en silencio oyendo como hablaba de su viaje y lo asombroso que era solo ser una persona que estaba ahí por trabajo y no la madre de dos escorias. Tadashi y yo solo comíamos en silencio asintiendo cuando era necesario, era lo mejor para nosotros y nuestra integridad física. La aguante exactamente 20 minutos más, antes de volver a hablar.

—Bueno, me alegro que hayas disfrutado de tu viaje sin ningún estorbo, madre. —Dije aligerando un poco la palabra escoria que ella había utilizado en su relato. — Pero, me temo que ya debo asistir a clases o no seré puntual. Fue un hermoso desayuno en familia. — Finalicé levantándome. O intentándolo.

Esa bruja me miró en silencio mientras me levantaba, para luego golpear la mesa con la taza que tenía en la mano. El café de su interior salpicó a Tadashi, estaba caliente, pero él solo se limpió la cara en silencio con la servilleta viendo atento hacia mi dirección, yo conocía esa mirada, era su mirada de "estoy atento por si hay que actuar".

— Haruka...YO digo cuando se pueden levantar de la mesa, ustedes NO deciden eso. —Dijo mi madre con su tono amable y molesto, ambos a la vez. "Oh, no." pensé, y no alcancé a hacer mucho más ni a reaccionar para alejarme cuando ella ya estaba sobre mí. apretando con fuerza mis muñecas y acercándome a ella. —¿Me has entendido?

Yo la miré de vuelta, no había mucho más que hacer. Ella nos detestaba tanto que a veces incluso haciendo todo bien no había manera de prever estos arranques ni de salvarse de ellos. Incluso aunque no fuera lógico...Esto simplemente ocurría.

Tadashi se acercó a nosotras también levantándose de la mesa y puso con suavidad la mano en el hombro de esa bruja. — Madre, la puntualidad es importante en un Yamato, ¿qué pensará la gente si Haru llega tarde a la escuela? —Error garrafal, si algo ella odiaba además de a sus hijos, odiaba que sus hijos se demostrarán cariño entre sí. En lo que Tadashi se tardó en decir eso, la cara de esa bruja cambio a su cara de molestia abierta, a la cara de ira total. Me arrojó al piso con mucha fuerza (últimamente pensaba que la fuerza descomunal con la que siempre nos maltrataba siempre fue magia, solo que antes yo no era consiente de ella) justo en la trayectoria del mueble organizador de la porcelana, como impacte con fuerza y la mampara era de cristal esta se rompió sobre mí y cayeron algunos platos peligrosamente cerca de mi cabeza, rompiéndose en mil pedazos al impactar el piso. Me cubrí con los brazos para protegerme de la cristalería que caía sobre mí.

A la vez pasaba esto, esa bruja se dio vuelta luego de soltarme y abofeteo a Tadashi, un sonoro golpe en la habitación y Tadashi solo bajando la cabeza, poniéndose la mano sobre la mejilla izquierda, la que había sido golpeada. Esa bruja paró un momento, mirándolo en silencio comprobando el daño, antes de tomar a Tadashi de la muñeca y jalarlo fuera de la habitación; cuando levanté el rostro, pude ver como mi hermano mayor era arrastrado fuera de este comedor. "Lo va a llevar a la sala de castigo, si es que no le hace nada más antes. Es mi culpa" pensé levantándome con cuidado del piso, mis manos temblaban, siempre temblaban luego de estas situaciones, no importaba si tenía 3 años o 15, la sensación siempre era la misma.



#5070 en Fantasía
#10898 en Novela romántica

En el texto hay: magia, +fantasia, +romance

Editado: 02.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.