Santuario de magias entrelazadas

Capítulo 10: Shin Hyejin y una mañana extraña.

Me desperté tarde, por supuesto. Nunca había sido muy puntual para llegar a clases y mucho menos iba a hacerlo hoy, ayer tuve que cerrar el local, claro que me tocaba a mí hacerlo los superiores solían aprovecharse de que era la más joven.

Me duché rápido y salí sin desayunar, llegué justo cuando la campana que anunciaba el inicio de clases sonaba. Por supuesto que sí, porque mis mañanas siempre tenían que ser así de apresuradas, al menos Seokjin no estaba cuando me levanté, mi primo podía ser bastante burlesco si se lo proponía y claramente no hubiera desaprovechado la oportunidad de molestarme. Luego de correr un poco, alcancé milagrosamente a llegar a tiempo a nuestra primera clase del día: "Introducción a los elementos mágicos". Todo el asunto de la magia me seguía pareciendo demasiado surreal.

Crucé medio salón apurada y me senté en mi lugar de siempre junto a Haruka, quien me miraba sonriendo entre divertida y amable. Haruka era la chica más amable del universo, a pesar de yo ser como era jamás mencionaba nada, simplemente me sonreía de ese modo, que, honestamente decía todo sin decir nada. Además de amable era lista, demasiado lista y gracias a la combinación de ambas milagrosamente iba bastante al día con las clases a pesar de nunca tener tiempo para estudiar realmente luego de salir de la escuela, mi trabajo me consumía demasiado tiempo, era en una librería para juntar dinero para la universidad y contribuir con los gastos en casa, al menos me daban descuento.

- ¿Desayunaste? - Me preguntó Haruka mientras yo ponía mis cosas en la mesas y terminaba de acomodarme.

-Tomé una leche de fresa en el camino. - Le respondí amable acomodándome un poco el cabello, de caminar apresurada lo tenía todo desarreglado.

-Eso no es un buen desayuno. - Comentó Haruka.

No pude decir nada más porque en ese mismo instante entró nuestro profesor de introducción a los elementos mágicos. Se supone que existían 4 elementos que los magos utilizaban para hacer hechizos: Fuego, agua, aire y tierra; eventualmente empezaríamos a aprender hechizos, lanzarlos e irnos afianzando con alguno de los elementos y cuando eso ocurriera, habría una ceremonia y nos darían pulseras que nos identificarían como magos en formación. Y para mí todo eso, seguía sintiéndose muy extraño, pero bueno, la idea de ser maga y estudiar carreras diferentes me llamaba muchísimo la atención y me hacía preguntarme de vez en cuando que tipo de maga sería yo.

La clase transcurrió en lo típico, nos explicaron como funcionaba el elemento fuego, el poder de este elemento se extrae del oxígeno del aire, un potenciador natural es la propia sangre porque esta tiene oxígeno y que a veces, la gente provocaba incendios o moría quemada viva debido a no saber controlar el elemento. Cuando oí eso y el profesor leyó testimonios y nos enseñó noticias me dio escalofríos, claramente, para los non esto simplemente eran tragedias. La clase acabó cuando el profesor nos explicó que las heridas de quemaduras provocadas por magia elemental solían curarse sin dejar cicatriz si se utilizaba magia de curación sobre ellas y que los magos del elemento claramente eran inmunes a sus propias llamas, también nos comentó que las llamas de otros elemento fuego solían dañarlos menos en comparación de por ejemplo, si se atacara a un elemento agua. Estos ejemplos de ataques siempre iban al final de esta clase y era porque, en algún momento, cuando domináramos los elementos, aprenderíamos defensa básica. Seguía sin entender muy bien por qué esto era necesario en nuestro plan de estudios, cuando alguien más preguntó dijeron que simplemente era por si alguien a futuro quisiera entrar a la policía mágica. Pero no sé, no me convenció, sigue pareciéndome extraño.

La campana sonó poco después, nuestro primer receso y un bloque libre para estudiar. Haruka y yo aprovechábamos siempre al máximo ese tiempo ella para repasar y yo para ponerme al día en lo que ella repasaba, la verdad era un gran alivio. Así que, como siempre nos levantamos guardando todo y salimos rápidamente del salón para dirigirnos a la biblioteca, ya era una rutina para ambas.

-Ten. - Dijo Haruka mientras caminábamos por los pasillos extendiéndome un sándwich. -Solo leche es demasiado poco de desayuno, y yo no creo que vaya a comerme el snack que traje.

-Eres demasiado amable para tu propio bien, ¿estás segura? -Pregunté yo amable. Solo cuando Haruka asintió simplemente lo recibí. -Gracias.

-Últimamente llegas tarde cada día, comer menos no te ayudará a estudiar mejor. -Me respondió ella algo divertida. -Tu cerebro necesita alimento para funcionar bien.

-Me aseguraré de no olvidarme. -Le respondí yo mientras abría el sándwich para comerlo en el camino. Debido a eso precisamente quede caminando un poco atrás de Haruka, lo suficiente para verla por detrás. Ahí me fije en algo, en su cabello, había... ¿Vidrio? -Hey..., Haru, tienes algo en el cabello. -Señale acercándome más a ella.

Haruka me miró algo confundida y se llevó las manos a la parte posterior de su cabeza, donde estaba el vidrio, sí, definitivamente parecía vidrio. Al darse cuenta del material que tenía en el pelo ella solo me sonrió amable.

-Ah...No te preocupes, cerca de mi casa están construyendo, quizá así llegó vidrio a mi cabello. A veces soy algo distraída ¿Sabes? - Me dijo con muchísima calma. - Por cierto, iré a hablar con el profesor Kim, ¿Te adelantas a la biblioteca sin mí?

- Claro, sin problemas. Te guardo un puesto. - Respondí viéndola marcharse en dirección opuesta y caminando yo sola hasta la biblioteca que tenía la escuela.

Si bien éramos solo cercanas dado el poco tiempo que llevábamos conociéndonos, no podía evitar pensar que a veces Haruka me ocultaba muchas cosas, a veces ocurrían estas cosas y solo desviaba el tema, a veces desaparecía un rato, a veces simplemente estaba más callada y distraída de lo normal. No podía evitar preocuparme y quizá tener ese sentimiento extraño en el pecho, algo me decía que probablemente esa chica tan perfecta ocultaba algo. Aunque, siendo totalmente honesta no tenía mucho derecho a preguntar ni a cuestionarla, porque también yo le ocultaba mis múltiples trabajos a medio tiempo. Precisamente por ello, solo decidí que no me incumbía y le seguí la corriente.



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En el texto hay: magia, +fantasia, +romance

Editado: 02.09.2026

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