Un sonido titilante como el de una campana, o tal vez el de una alarma de advertencia, sonó fuertemente, haciendo que Klein y yo saltáramos de la sorpresa.
— Ah…
— ¡¿Qué es esto?!
Gritamos al mismo tiempo y nos miramos, nuestros ojos muy abiertos.
Ambos, Klein y yo estábamos inmersos en una columna de tenue luz azul. Más allá del velo azul, las llanuras en mi visión se hacían cada vez más borrosas.
He experimentado esto un par de veces durante el tiempo de prueba beta. Esto era un «Teletrasporte» iniciado por un Objeto. No tenía el articulo previamente necesario ni había gritado el comando adecuado ¿Los operadores iniciaron un teletransportación forzada? Si es así, ¿Por qué ni siquiera nos informaron?
Mientras mis pensamientos se aceleraron, La luz alrededor mío pulsó con mayor fuerza y la oscuridad se apoderó de mí.
Al desvanecerse la luz azul, mis alrededores se volvieron visibles de nuevo. Sin embargo, ya no eran las llanuras iluminadas por la puesta de sol.
Una gran calle empedrada. Calles medievales rodeadas por farolas y hacia arriba un gran palacio irradiaba una luz siniestra a bastante distancia.
Este era el punto de partida, la plaza central de la «Ciudad de inicio»
Miré a Klein, quién tenía la boca muy abierta. Luego a la multitud de gente que nos rodeaba a los dos.
Mirando al montón de personas sensacionalmente hermosas con una variedad de equipamiento y diferentes colores de cabello, ellos eran, sin duda, otros jugadores como yo. Había unas cuantas miles – diez mil personas aquí. Era probable que todo aquel que estuviera en línea justo ahora haya sido forzosamente transportado a la plaza central.
Por unos segundos, todo mundo tan solo miró a su alrededor sin hablar.
Entonces unos pocos balbuceos y cuchicheos pudieron ser escuchados por aquí y por allá; empezó a ser más fuerte.
— ¿Qué está pasando?
— ¿Podemos cerrar sesión ahora?
— ¿No pueden ocuparse de esto rápido?
Comentarios como estos podían ser escuchados de vez en cuando.
Cuando los jugadores empezaron a enojarse más y más, gritos como “¿Es una broma?” y “¡Váyanse al infierno, GMs!” se alcanzaban a oír.
Entonces, repentinamente alguien alzó la voz por encima de todos los comentarios y gritó.
— Ah… ¡Miren, arriba!
Klein y yo volteamos nuestros ojos arriba casi automáticamente. Ahí, un extraño panorama nos saludó.
La parte inferior del segundo piso, cien metros por encima de nosotros, estaba cuadriculada en rojo.
Cuando vi detenidamente me pude dar cuenta que estaban hecho de dos frases que se entrecruzaban la una con la otra. La palabra que estaba escrita en rojo era [Advertencia] y la otra [Anuncio del Sistema].
Me sorprendí por unos instantes pero entonces pensé: “Oh, el operador va a empezar a informarnos ahora”, y relajé mis hombros un poquito.
Las habladurías pararon en la plaza y podías sentir que todos esperaban oír qué iba a ser dicho.
Sin embargo, lo que paso después no era lo que me esperaba.
Desde el centro del patrón, un líquido similar a la sangre empezó a supurar lento hacia abajo.
Descendía a una velocidad que casi enfatizaba cuán viscoso era, pero no cayó hasta el suelo; en vez de eso, comenzó a coagularse en otra forma.
Lo que apareció fue un hombre de veinte metros de alto, cubierto con una túnica con capucha.
No, eso no era del todo correcto. Desde dónde mirábamos, podíamos ver con facilidad dentro de la capucha – no había rostro. Estaba absolutamente vacío. Podíamos ver claramente la ropa del interior y el bordado verde dentro de la capucha. Era lo mismo dentro de la túnica, todo lo que podíamos ver por dentro de los bordes eran sombras.
He visto la misma túnica antes. Estas eran las ropas que habían usado siempre los empleados del Argus, quiénes habían estado trabajando como GMs durante la prueba beta. Pero en ese entonces los GMs varones habían tenido una cara como la de un viejo hechicero con una gran barba y las mujeres habían tenido un avatar de una chica con gafas. Debieron usar la túnica debido a la falta de tiempo para preparar un avatar adecuado, pero el espacio vacío bajo la capucha me un dio una inexplicable sensación de ansiedad...