El reloj marco las 12 en punto, el fatídico mes de abril había terminado, pero el misterio no. El personal recientemente se había enterado de manera consciente y no como antes donde aparentemente todos olvidaron durante la primera vez.
Hace horas que había terminado la entrevista, cada uno de los miembros importantes incluyendo a Carson y Maxwell estaban en la oficina del director. Las cosas no pintaban nada bien, todo era un caos con sentido, la cuestión era obvia, ¿Qué hacemos ahora?
Estuvieron horas hablando de esto en la oficina del director, no sólo los más importantes del sitio, hasta los guardias sin experiencia estaban ahí, discutiendo y presentando sus dudas y preocupaciones ante este nuevo problema.
Edwards propuso que esto no era serio, que por lo que ellos sabían estas anomalías se encontraban en la sociedad japonesa y por ende era un problema único de esa región, sin embargo, Ileana tenía la teoría de que podrían estar en todo el mundo, esto porque todas las SCP que tienen en el Sitio 187 fueron capturadas en Estados Unidos y no en otro país.
Mientras Carson propuso un plan un cuanto radical, desplegar una gran cantidad de soldados MTF en esa ciudad para capturar a todas las anomalías que viven ahí, este plan fue negado porque Carson no tiene la autoridad y la Fundación no tiene los recursos para tan extrema operación encubierta.
Carl estuvo durante todo este tiempo hablando con Leonard para algo al menos, un tanto interesante, esto era la actualización del protocolo establecido para SCP-953, la idea era simple, idear contramedidas letales que podrían ocuparse en caso de tener que eliminar a una de esas anomalías.
Ellos estuvieron en la habitación de Leonard quien haría las anotaciones del borrador con bolígrafo en hojas de papel y las finales en máquina de escribir. Tras la lectura de los documentos observaron que no había ni un solo registró de la anomalía recibiendo impactos directos de balas, por la falta de información fueron al terreno de la suposición.
Lo primero fue inventar una táctica, esto fue a cargo de Leonard y lo hizo con conocimiento de causa. El llamo a la táctica como: Fuchsfalle traducido al español como Trampa para zorros. La táctica consistía en mantenerse alejado de la SCP, usar ametralladoras pesadas con la suficiente potencia para perforar blindaje ligero, siempre estar en grupos superiores a nueve individuos y todo el tiempo debe haber al menos un francotirador medianamente capacitado.
Al mismo tiempo los otros estuvieron horas discutiendo, esto porque Ileana quería crear un protocolo para detectar a las posibles SCP que estén entre los humanos, pero Edwards se negaba a ver el peligro que esto significaba para la sociedad y él tenía la profunda creencia de que había sido un engaño por parte de la SCP-953.
Ileana, Diego, Maxwell y Carson estaban seguros de que, por más que les doliera y angustiara la SCP-953 que ese día se interrogaba, había dicho la verdad, por la presión de la interrogadora durante bastante tiempo.
Pero, se dieron cuenta que la discusión no llevo a ninguna parte, por lo que tomaron la decisión unánime de hablar con Fritz quien daría el veredicto final sobre qué hacer sobre el nuevo descubrimiento. Edwards fue el que marco por el teléfono que estaba en su mesa de trabajo.
- Bueno Fritz estas ahí - cuestiono Edwards cordial en el teléfono
- No, soy su asistente Schülz ¿Quién habla? - pregunto alguien joven de acento alemán
- Edwards del 187, sé que no es muy oportuno marcar a estas horas de la noche, pero necesito informar algo extremadamente importante para todos así que me gustaría que me comunicará con el - explico Edwards mientras el resto del personal estaba expectante a la respuesta
- Lo siento, él no se encuentra por el momento en el 17, si es muy urgente marque a el número de su casa en Viena - aclaro Schülz quien también se notaba cansado
- Gracias - respondió Edwards cortante y dando la señal de que en efecto no podrían solucionar el problema de inmediato
- Si es muy importante me puede dejar el recado - dijo Schülz amable mientras sujetaba un bolígrafo y libreta
- Gracias, dile Fritz que una SCP-953 nos dijo que su familia lleva viviendo en... en... Una ciudad en japón desde hace generaciones, es un problema local, pero Ileana Hristova cree que es algo global - dijo Edwards antes de ser interrumpido por Ileana
- Es un problema global, hemos encontrado a muchas en Estados Unidos que esta básicamente al otro lado del mundo, si están en América están en todo el globo terráqueo, incluso podrían estar en la Fundación - dijo Ileana justo después de arrebatarle el teléfono
- Para mujer estúpida - exclamo Edwards tomando el teléfono con brusquedad - Lamento la interrupción, dele mi mensaje a Fritz cuanto antes - añadió Edwards serio colgando el teléfono mientras que el resto estaba de acuerdo en que Ileana no interrumpiera porque ella es mujer
- Si Carl estuviera aquí tú me darías la razón - reclamo Ileana dirigiendo su palabra a Edwards - Ahora que lo pienso, ¿Dónde está él? - agrego Ileana a manera de pregunta cosa que parece ser que nadie se pregunto
Al mismo tiempo, pero en el cuarto de Leonard, Carl estaba un tanto nervioso, conforme creaban el plan se daban cuenta de que no información para ello, lo malo de esto es que con tanta suposición los resultados podrían ser realmente desastrosos si es que no era así, más que nada por un tema en específico: Los poderes psíquicos.
- Si usamos cascos más pesados posiblemente detengamos su influencia demoníaca - opino Leonard al respecto mientras lo escribe en una hoja con bolígrafo sentado en una silla y recargado en su escritorio
- Pero que tan pesados deben ser, si los normales no lo detienen y eso que ya de por si pesan bastante, esos nuevos cascos tienen que ser de ¿Cuánto?, ¿Cinco kilos? - cuestiono Carl sin que se le ocurriera algo nuevo, recargado en una pared y de pie, pero recordó la fotografía de su amigo Storm - lo tengo, debemos usar cámaras, así los soldados sabrán que es real y que no - añadió Carl un tanto emocionado