Carl, ahora más decidido que nunca por saber la verdad, decidió ir a la oficina del director para hablar con Edwards y comunicarse con Fritz con el objetivo de saber cómo deshacerse o tratar con las SCP-953 y no morir en el intento.
Ileana no concordó con Carl, esto porque ella creía que la situación está controlada casi en totalidad y que a pesar de las mentiras que las SCP puedan decir las cosas van objetivamente bien, pero Carl seguía con su idea de que las SCP se fueran del sitio 187 a cualquier otro lugar y que el vuelva a su tranquilidad normal.
Cuando llego a la oficina de Edwards se lo topo muy preocupado y angustiado hablando con Diego sobre el presupuesto de la instalación que no había sido aumentado, Carl interrumpió la conversación de un Diego con una armadura dañada y a un Edwards cansado.
Carl les explico sus intenciones a lo que Edwards se negó, y le dijo que en este momento Fritz estaba en sus vacaciones con su familia en los Alpes Suizos por lo que comunicarse con él era imposible.
Carl resignando y un tanto enfadado regreso con Ileana caminando por los blancos pasillos para hablar de lo sucedido esa mañana, ella estaba sentada en una banca del comedor, él mencionó que se le hizo muy raro que la mayor parte de las SCP-953 llegaron de manera legal, todas menos Jyrki, que cada vez que mencionaba ese nombre se la hacía más familiar a ambos investigadores, solo el nombre no ella como tal.
Por su parte, Ileana comentó el detalle de la boda a la que una de ella asistió y que tal vez la pareja siga viviendo en Chicago, hablaron poco tiempo, Ileana siguió con su idea de la boda y posiblemente deberían enviar a un grupo a investigar, por ello Carl recordó algo importante, Leonard debía seguir en la instalación y quizá pueda comunicarlo con Fritz.
Ileana no entendía la insistencia de su compañero de hablar con [Redactado] para ella todo está bien, Carl no la escucho y se fue al cuarto de Leonard, tardó un poco en llegar con Leonard por la distancia, un tanto extrañado por lo vacío que se veía el sitio 187 al no haber casi nadie.
Carl no tuvo que entrar a la habitación del MTF porque Leonard dejo su puerta abierta mientras dormía con su traje militar puesto, cosa increíblemente rara para Carl, de repente, Leonard se despertó y casi le dispara a Carl por costumbre de su anterior trabajo en las trincheras belgas. La reacción de Carl fue obvia, tratar de cubrirse y decirle a Leonard quien es.
Leonard se disculpó por sus reflejos, luego hablaron unos minutos por la genuina amabilidad que su amigo refleja de manera natural, después Carl fue al punto de hablar con Fritz porque cree que él sabe la verdad que el necesita para quitar ese problema de su vida.
Leonard si conocía el número de la casa suiza de su jefe, pero le dijo a Carl que la época vacacional de Fritz es bastante complicada por el detalle de que no se lleva bien con su esposa, cosa que a Carl no le importa nada de ello por su necesidad.
Carl tuvo que darles todas las explicaciones y pretextos que pudiese inventar solo para que Leonard le concediese la llamada, menciono casi todo lo que recordaba como lo inadecuado de las instalaciones, que no estaba capacitado, entre muchas otras cosas, por último, menciono lo de que harían en caso de una brecha de contención o como podrían evitarlo desde el inicio.
Leonard accedió por ser bueno con el prójimo y la insistencia absurda de Carl por lo que realizo la llamada, para sorpresa de Carl y Leonard Fritz con rapidez.
No era Fritz, sino una de sus hijas la que los comunico con el inspector. Carl le informo del hallazgo de los talismanes, los cuales parecían ser un objeto mágico muy poderoso, también le explico que esa es la razón de porque aparecieron estas SCP en el sitio 187 sugiriendo que lo mejor era enviar a las SCP-953 al sitio 17 al ser uno mucho mejor preparado.
Fritz le dijo que no era una opción factible, en estos momentos todo este caso es secreto para la mayor parte del personal de la Fundación SCP porque una noticia así podría ser muy fuerte y causar una paranoia gigantesca por donde se vea, incluso la información puede llegar a la sociedad popular y causar una guerra mundial.
En cambio, Fritz ordenó que la mejor forma de obtener información es hacer que las anomalías convivan entre ellas y quizás por ello encontrar algo de utilidad, por su parte, el inspector y sus compañeros más cercanos investigarían, incluso él podría hablar con el mismísimo Führer que ya estaba investigando cosas por el estilo.
Ileana y Leonard escucharon la conversación confundidos por lo que pasaba, casi de inmediato los tres fueron a informarle a los dos dirigentes que dudaban de la decisión de Fritz por razones muy buenas, eso no impidió que fueran a cumplir sus órdenes por no querer ser despedidos o recibir una administrativa.
Como ese día Edwards no había mucho personal les dijo la Ileana y Carl que se fueran a su casa, que la próxima semana lo haría la junta de las SCP. El resto de ese día Carl arregló su casa junto a su compañera, comieron en un restaurante local, durante todo ese día no hablaron casi nada, solo para acordar la comida, y se fueron a dormir a cuartos separados.
A la semana siguiente, un martes a medio día, los preparativos para la reunión de las SCP se estaban ejecutado, la sala de reuniones general fue elegida por la facilidad que se tiene para fomentar la convivencia y una contención de emergencia, Thomas dirigió una defensa provisional utilizando casi todos los recursos disponibles como los sacos de arena, el alambre de púas y la M2 Browning construyendo otra trinchera en miniatura que esta vez si estaba justificada.
Como cuando capturaron a la original todos estaban muy nerviosos, ansiosos y preocupados, todos los guardias del turno matutino y los que estaban 24/7 se aseguraron de que sus M1928a2 Thompson y M1911 tuviesen de sobra.
Lo raro es que Carson estaba en su oficina, esto porque se había presentado al trabajo, pero no estaba en la planeación, incluso Diego la estaba organizando con suma precaución por su mala suerte. Carl notó esto, pero no le interesaba todo lo demás y en especial las SCP-953, porque tampoco sabe cómo reaccionarán unas con otras lo que lo tiene ansioso, sentimiento que Ileana comparte, pero con menos miedo que su compañero investigador.