Dos chise os sentados al frente de una iglesia en sillas de plástico en un silencio acompañado por la noche vacía donde el mínimo ruido parecía escucharse con claridad, los jóvenes no hablaban simplemente estaban sentados con la mirada en el abismo hasta que al fin uno se atreve a hablar—Edgar debemos aceptarlo, ella no volverá tenemos que dejarla ir—dice mientras guarda silencio volteando a ver a Edgar para esperar una respuesta que duda que le vaya a dar. La noche era fría y el cielo abismal parecía tapar cualquier luz de las estrellas.
Edgar se queda mirando a su compañero sin hablar con una mirada cansada y carente de empatía, Tantos años en aquel infierno ya dejaba hasta el más Santo sin creencia a un Dios benevolente—crees que no lo se? ¡EH ESTADO AÑOS HACIÉNDOME CREER QUE ELLA APARECERÁ! Y no vuelve... Y todo culpa de— antes de que Edgar termine la oración escucharon el grito de una niña desgarrando su garganta se escucho a la distancia. Tanto Edgar como su compañero se miraron brevemente luego Edgar se puso de pie lentamente acercándose a la iglesia, segundos después su compañero lo siguió cada vez el grito parecía distorcionarse en el sonido de un animal. Edgar corrió hacia atrás de la iglesia junto a su compañero atentos al grito que se escuchaba más cerca.
El grito se detiene el eco del grito resono sobre el cielo abismal, Edgar corrió buscando una salida del campo vacío en donde se encontraba al menos un camino en donde poder correr pero su compañero parecía más desesperado corriendo mientras sus lágrimas se es fumaban en el suelo mientras grito parecía escucharse más desesperante mientras se oía cada vez más cerca hasta que. Silencio sepulcral otra vez volviendo al silencio Edgar se da la vuelta y se acerca a su compañero—Caín estas bien? Por favor dime que estas bien—dice Edgar agarrando de los hombros a Caín viendo como su amigo lloraba, los sollozos de Caín se escuchaban claramente en el campo y luego de detuvieron mientras Caín apretaba la boca para evitar seguir llorando, Edgar suspiro y le tomó la mano mientras caminaban para seguir buscando la salida de aquel campo entre cada paso que ellos daban se sentían más perdidos.
Edgar caminaba pero siempre llegaban a la misma iglesia y cada vez Edgar evitada acercarse hasta que Caín se detuvo y lo agarro del brazo Edgar trato De seguir caminando hasta que al fin se detuvo, Caín lo miro fijamente enojado hasta que se ánimo a hablar—Que carajos te pasa? Esta bien estamos perdidos, pero no es mejor meternos allí? Al menos tendremos un lugar para dormir—Caín sonaba cansado de caminar estirando el hombro de Edgar guiandolo hacia la iglesia harto de seguir caminando durante tanto tiempo. Edgar estaba por decir algo pero guardo silencio y siguio caminando también harto de caminar en círculos