Edgar y cain volvieron hacia la iglesia en el cielo se escuchaba el sonido de un vacío como si una máquina estuviese apagandose. Entraron dentro y se sentaron en una de las bandas, Edgar tomó un momento para hablar—oye nunca te pregunte esto pero, que hacías antes de que inicie todo esto? Ya sabes este fin del mundo las anomalías...—el tono de Edgar era bajo mientras se re costaba en la banca dejando su bate de béisbol a un lado. Desde que conoció a cain nunca le había preguntado sobre su vida antes de aquel terror bíblico y le generaba intriga saber sobre su pasado.
Cain se puso de pie vigilando las ventanas queriendo buscar una salida rápida de aquel lugar pero luego tomó un poco de aire—pues que puedo decirte? Casi no recuerdo, pero aún estaba llendo en secundaria y luego mientras estaba en clase de física. El sol se puso de un negro enorme y luego BOOM! Se expandió ese color por todo el cielo! Luego ví varios meteoritos caer y allí comencé a tener alucinaciones, que hay de ti?—el tono de cain sonaba curioso como un niño queriendo escuchar una historia nueva. Miraba la ventana evitando pensar en su pasado porque para el, el Apocalipsis merece toda su atención. Mientras que Edgar entrelaza los dedos escuchando eso hasta que se digno a hablar—bueno estamos igual, estaba talando leña con mi hermana hasta que el cielo se tiño de un negro adsorvente. Mi hermana me entregó las llaves de la camioneta diciendo que tenía que irme y desde allí no lo eh vuelto a ver—Edgar se puso de pie comenzando a buscar dentro de la iglesia al menos un objeto que les pueda servir—pero eso me hizo la persona que soy y aunque los extrañe se que a mi familia me pediría que siga con mi vida—Edgar buscaba y buscaba pero ni siquiera un poco de agua bendita logró encontrar.
La dinámica entre ellos era extraña, no era amigos pero tampoco desconocidos solamente compañeros que buscaban sobrevivir. Cain decidió seguir buscando junto a Edgar en todos sitios hasta que nuevamente se escucho algo afuera, esta vez el sonido de una caja musical desgastada comenzando a sonar más cerca mientras en la melodía se escuchaba el tarareo de una pequeña. Edgar corrió hacia el bate y comenzó a buscar por las ventanas donde venía aquella melodia—voy a romperte caja de mierda y cuando te mate nos veremos en el infierno cara a cara—Edgar dijo mientras se movia por la Sala, mientras Cain estaba buscando por lo menos una madera rota para defenderse.
La máquina músical comenzaba a a sonar cada vez más rápido hasta que una criatura entró por la puerta de forma inexplicable. Con el tamaño de dos personas teniendo patas de araña con la piel podrida y ojos en todo el cuerpo mientras que su cara era una caja musical enorme que sonaba rápidamente, el miedo les ganó a ambos compañeros la criatura había entrado y no tenían alguna arma que le pueda hacer dar un paso hacia atrás. Cain movio sus manos llamando la atención de aquel ser, se acercó a cain moviendo sus patas horripilantes hacia Cain rápidamente. Edgar grito luego con todas sus fuerzas lanzo el bate y... Traspaso a la criatura de lado a lado como una ilusión, Edgar dejó escapar aire y luego un grito—¿¡ESTA MIERDA ES LO QUE QUIERES DIOS!? QUIERES VER COMO CAEMOS EN LA MALDITA LOCURA ENTONCES LO ESTAS LOGRANDO! TODA TU RELIGIÓN ES UNA MIERDA Y SOLO CAUSAS SUFRIMIENTO, DONDE CARAJOS ESTA NUESTRO PUTO SALVADOR!? AQUÍ SOLO VEO A UN IDIOTA QUE JUEGA CON NOSOTROS COMO MARIONETAS—grito Edgar hacia la criatura que comenzó a temblar desaire viendo en el aire como el viento.
Cain estaba en el suelo con el corazón casi saliendo de su pecho—es obvio que no nos escuchará, porque lo haría Edgar? Solamente somos sus estúpidas muñecas en este maldito limbo, eh tratado mil veces de matarme pero es imposible a menos de que mueras por otro humano o alguno de esos demonios y ni se te hace extraño que a pesar de nuestra edad ni siquiera nuestro pelo crezca? Desde que inició este estúpido infierno el mundo se detuvo y esas cosas comenzaron a dominar el vacío—dice cain rindiendose de una salida, el infierno era real y estaban en el sin posibilidad de escapar. Al menos eso por el momento ambos estaban acabados sin poder decir una sola palabra sin saber si era real o falso su propia existencia