Secreto testamento

Ser o no ser

Ambos chicos caminaron por todo el pajar hasta que encontraron una salida de aquel sitio. Encontraron una ciudad sumida por la vegetación de el pasar de los afectada por el Apocalipsis donde el más Santo a cometido más pecados que un demonio, Caín con un bate en manos corría sosteniendo el arma con firmeza mientras que Edgar caminaba con una tabla salida que encontró antes. Ambos chicos caminaban con la Guardia en alta hasta que a los lejos lograron visualizar un supermercado corriendo hacia el con desesperación como zombies por un cerebro humano sumidos por la alegría.

Mientras corrían causaban un ruido como si rompieran platos en cada paso, cuando estaban literalmente al frente de la puerta dos piedras del tamaño de una pelota de tenis impacto en sus Cabezas dejándolos casi dormidos mientras sentían que los arrastraban por el suelo mientras veían como el supermercado el sitio donde por fin podrían sentir la sensación de comer se iba esfumando sintiendo el frío suelo hasta que los dos quedaron dormidos casi al unísono.

Cuando por fin abrieron los ojos ambos chicos estaban con las ropas mojadas con cables alrededor de todo su cuerpo y alrededor de sus manos conectados a una batería de seguramente un auto viejo, al frente de ellos aunque con la vista borrosa lograron visualizar varios niños al frente de ellos un chico de seguramente trece o doce años de edad con una túnica Roja junto con la cara pintada con una Cruz negra se acercaría con el bate que se le había caído a Caín anteriormente—Ustedes serán los alimentos para calmar el hambre de Dios, evitaremos que este Apocalipsis siga y por fin podremos volver a la normalidad. No lloren por que morirán sonrian porque vivirán hasta el final de los días humanos en los libros de historia como los que se sacrificaron para salvar el mundo—decía el niño moviendo el bate haciendo una señal para que los cables se activen alrededor de todo su cuerpo sintiendo como un ardor silencioso recorría desde sus pies hasta sus columnas vertebrales. El dolor era tan grande que Caín soltó un grito mientras que edgar soportaba el dolor dejado salir una lágrima por el dolor.

Edgar río suavemente escupiendo hacia el suelo mirando hacia el niño—así que crees que todo Volvera a la normalidad? Piensas que la sociedad volverá como era antes simplemente porque este Apocalipsis término por fin? Eres tan ingenuo como tu apariencia niño, una vez que el pecado invade el cuerpo de estos estúpidos no saldra hasta que los maten. Enserio pensas que si nosotros morimos todos volverán a sus vidas en una sociedad ya sumida por el pecado? Que ingenuo eres—dice Edgar con el tono subiendo tonadas mientras hacia fuerza tratando de liberarse de los cables.

El niño sin inmutarse por las palabras de Edgar vuelve a pedir que prendan las baterías y todo el cuerpo de Edgar y Caín reciben una descarga que casi los deja inconscientes, mientras Edgar intenta liberarse Caín trata de no vomitar por la sensación de la electricidad. El niño se acerca a Edgar poniendo su mano enguantada sobre su cuello—pobre alma en pena no tienes idea de la furia de Dios, fuimos bendecidos con la sabiduría y la oportunidad de frenar todo esto. El sagrado poder de Dios volverá todo a la normalidad y nosotros, los apóstoles caídos. Tomaremos vino y cometemos pan desde el Palacio del señor viendo la tierra—el niño paso su mano sobre el rostro de Edgar hasta que el chico lo muerde como un animal rabioso, el sonido del chico masticando la goma del guante y posteriormente la carne del dedo del niño llenaba la Sala. Edgar habia cometido canibalismo mientras trataba de tragar la carne con una sonrisa rabiosa.

Caín al notar la confusión logró romper el cobre que estaba en sus manos y aunque tenía los pies atados se lanzó sobre el niño para inmovilizar al pequeño que aún lloraba por ver directamente sus huesos y nervios del dedo. Los demás niños se acercaron y comenzaron a patear a Caín tratando de que suelte a su líder pero ante la distracción y los gritos ahogados de Caín. El sonido del cobre rompiéndose de las manos de Edgar llenaría la habitación por unos instantes en los que parecería que soltaron a un Pitbull salvaje en una guardería de niños bañados en salsa barbacoa.



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En el texto hay: apocalipsis, biblia

Editado: 09.09.2026

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