Capítulo 9: "Mentiras de Media Noche"
ESCENA 1 INT. CASA DE LOS HERNÁNDEZ - SALA DE ESTAR - NOCHE
La casa está en silencio. Amelia y Noelia ya se han ido a dormir. Solo queda una lámpara encendida en la mesita auxiliar, proyectando sombras largas sobre las paredes.
IRUMI está en su cama clínica, acomodándose para dormir, pero sus ojos siguen muy despiertos. LEILA está sentada en el borde del sofá contiguo, con la mirada perdida en sus manos entrelazadas. El peso de lo que vio en las Ruinas (y del correo en su celular) la tiene agobiada.
Leila levanta la vista y rompe el silencio.
LEILA Los vi hoy. A Raúl y a Irene.
Irumi se incorpora un poco, olvidando el sueño al instante.
IRUMI ¿En serio? ¿Cómo están? ¿Irene sigue con su look de... "Mad Max"?
LEILA (Esboza una media sonrisa triste) Sí. Sigue igual de intimidante. Pero se veían... bien. Enfocados.
Leila duda un segundo. En su mente, ve la imagen de la chica de cabello verde dándole la mano a Raúl. Ve la conexión, la electricidad entre ellos. Sabe que si le menciona a Irumi que hay una "nueva chica" en la vida musical de Raúl, la inseguridad podría afectar su recuperación.
Decide editar la realidad.
LEILA Estaban planeando el regreso de Aztariuz. Van a dar un gran concierto. El 23 de diciembre. En "El Puerto".
Los ojos de Irumi brillan con pura ilusión.
IRUMI ¡El 23! Eso es una semana después de mi cumpleaños. ¡Es perfecto! Es como si fuera un regalo atrasado. Raúl... él realmente lo está logrando.
Irumi aplaude suavemente, feliz. Pero luego, su expresión cambia a una de complicidad. Se inclina hacia su hermana.
IRUMI Entonces... es una cita. Tú y yo. Primera fila.
El aire en la sala cambia. Se vuelve denso, pesado. Leila desvía la mirada hacia la oscuridad de la cocina. No puede sostenerle la mirada a su hermana.
LEILA No lo sé, Iru. Ya sabes que no me gustan esos lugares. Mucha gente, mucho ruido... Además, es víspera de Navidad, seguro mamá querrá ayuda con la cena y...
IRUMI (La interrumpe, suave pero firme) Leila, mírame.
Leila gira la cabeza despacio.
IRUMI No es por el ruido. Y mamá puede sobrevivir una noche sin nosotras. (Sonríe pícaramente). Además, no solo iríamos por la música. Iríamos por los amigos.
LEILA Son tus amigos, Irumi. Yo solo soy la hermana del medio que lee libros.
IRUMI ¡Mentira! Te hiciste amiga de ellos en el hospital. Y no te hagas la ciega, hermanita. He visto cómo te mira Thomas.
Leila siente que se sonroja, pero al mismo tiempo, siente un frío en el estómago.
IRUMI Ese chico dela guitarra... siempre que iba al hospital te preguntaba por las tareas, pero en realidad te miraba a ti. Hay algo ahí, Lei. Y el 23 de diciembre sería una noche perfecta para... no sé, ¿ver qué pasa?
La tensión se dispara. Para Irumi, es una charla de hermanas sobre chicos y planes divertidos. Para Leila, es una tortura. Irumi está planeando un futuro (conciertos, chicos, Navidad) en el que Leila quizás ya no esté.
Si acepta la beca, para el 23 de diciembre podría estar haciendo maletas o gestionando su visa. Y Thomas... Thomas se quedaría aquí, en Cartago, siendo solo un recuerdo.
LEILA (Con voz estrangulada, forzando una sonrisa) No te hagas películas, Irumi. Thomas solo es amable.
IRUMI (Insistente) Prométemelo. Promete que lo pensarás. Que irás conmigo. No quiero ir sola en silla de ruedas o con muletas. Te necesito ahí. Eres mi ancla, Lei.
Leila siente las lágrimas picando detrás de sus ojos. "Te necesito ahí". Esa frase es la más difícil de escuchar.
LEILA (Se pone de pie bruscamente) Lo pensaré. Pero ahora duérmete. Tienes que recuperarte para tu cumpleaños primero.
Leila apaga la lámpara de golpe, sumiendo la sala en oscuridad para ocultar su rostro.
LEILA Buenas noches, Irumi.
IRUMI (Desde la oscuridad, con voz soññolienta y feliz) Buenas noches. Sueña con los guitarristas.
Leila camina hacia las escaleras en la penumbra.
LEILA (Pensamiento) No sueño con guitarristas, Irumi. Sueño con pasaportes y despedidas. Y no sé cómo decírtelo sin romperte el corazón.
ESCENA 2 INT. HABITACIÓN DE NOELIA (EN CASA HERNÁNDEZ) - TARDE (PRINCIPIOS DE DICIEMBRE)
La habitación de invitados, que Noelia ha ocupado durante estos meses difíciles para ayudar a la familia, ahora tiene signos de mudanza. Hay una maleta abierta sobre la cama. Noelia está doblando ropa de sus hijos, Keilan y Karina.
LEILA entra y cierra la puerta con seguro. No necesita decir nada. Su cara de angustia lo dice todo.
NOELIA (Sin dejar de doblar una camisa pequeña) Faltan tres días para el 12, Leila. ¿Ya decidiste?
Leila se sienta en la orilla de la cama, junto a la maleta.
LEILA No quiero dejarla, Noelia. Justo ahora que está mejorando. Justo ahora que va a cumplir años. Si me voy... me pierdo la Navidad. Me pierdo el concierto. Me pierdo todo.
NOELIA (Se detiene, suspira y se sienta junto a ella) Lei, escúchame. Yo vine a Cartago porque Irumi se estaba muriendo. Dejé mi casa en Tegucigalpa, dejé mi trabajo en pausa, traje a los niños... porque era una emergencia. Pero la emergencia terminó. Irumi está bien.
Noelia le toma las manos a su hermana menor.
NOELIA Yo me regreso el 20 de diciembre. Tengo que volver a mi vida. Y tú tienes una oportunidad de oro. Tienes techo asegurado conmigo. No vas a estar sola en Honduras. Pero el boleto de avión se compra con mi retorno. Si no te subes a ese avión conmigo el 20... pierdes la beca y pierdes mi acompañamiento.
Editado: 06.01.2026