Perdí la consciencia, no se durante cuanto tiempo, pero cuando recobre el sentido no veía nada y olía a muerta eso hay que admitirlo, acto seguido escuche una puerta abriéndose con ese ruidito que tanto me molesta y por eso siempre me encargo de engrasar en casa, por que no lo soporto.
Entro una individua enmascarada y vestida de negro que portaba en la mano una maleta con un candado.
Miya se despertó segundo después de mi y cuando vio la enmascarada se sobresalto de una manera extraña, como si ya lo conociera.
La extraña puso su maleta en una mesa de tamaño mediano donde había una pequeña luz y cuando abrió la maleta pude ver una jeringuillas llenas de un liquido verde brillante, la única diferencia es que tenían dibujos completamente diferentes, tenia diversas jeringuillas debajo de un fondo falso solo que estas otras eran de un color naranja con purpurina, pero como que no le gustaron y siguió quitándole capas, joer si que había espacio en esa maleta, en fin, saco como 7 cajas de diferentes colores yo estaba flipando, sin embargo Miya estaba mas blanca que el pelo de Nivea.
Me fije en que los frascos podían tener algunos colores iguales pero con pegatinas diferentes, quise hablar con Miya pero entonces me a percate de mi mordaza, me desanime un segundo pero luego me acorde de que habíamos sido raptadas y mire a mi alrededor; una habitación oscuro la cual única fuente de luz era la lamparita donde el personaje ese aun buscaba no se que, note que las sillas donde estábamos eran bastantes cómodas con cojines en el respaldo y asentí con mi cabeza cuando una voz electrónica me asusto un poquito.
-Que haces niñata hibrida, ¿te crees que esto es una guardería?, compórtate.
¿Me acababa de decir niñata la encapuchada esta?, cuando me libere de estos nudos juro que le partiré la cara.
-Por fin, no entiendo por que tanta cautela, en fin ¿Quién quiere ser la primera?, pregunto quitándonos las mordazas y mostrándonos las don agujas, con una sensación de angustia esperaba que respondiésemos.
-y-y-y...
-Yo-dije con una voz tan firme que ni yo me la creí y creo que ella tampoco, Miya me miraba aterrorizada como si me estuviera tirando por un acantilado sin protección, pensé que no seria para tanto, pero... Miya empezó a llorar y ahí si que me asuste, Miya nunca llora, ni siquiera si le haces la vida imposible siempre piensa en positivo, no me creo que esto sea tan malo, ¿no?
El hombre me mira, seguro con satisfacción y de las dos agujas que tenia dejo la rosa pálida con la pegatina de una pinza de un cangrejo y me puso la que parecía una mezcla de negro y plateado con ese "brilli-brilli" y pegatina de una luna, parecía que había sacado el espacio y lo hubiera embotellado, muy bonito pero eso no creo que sea muy sano tampoco eh.
Cerré los ojos y espere que sea una muerte agradable, aunque ninguna muerte es agradable.
Cuando me la puso guardo la jeringuilla de nuevo en su maletita y le puso la otra a Miya la verdad el color de la pegatina y su forma me recordaba a las gomitas de pinzas que tiene siempre puestas ya que dice que son su animalito favorito, me resultaba extraño que coincidiera, no se que sabrá este sujeto de nosotras pero no me gusta ni un pelo.
Después de inyectarnos "eso" nos puso una mascara de oxigeno y nos durmió.
Me desperté en mi cama y entraba mi madre como siempre a despertarme así que se sorprendió de que estuviera despierta.
-Vaya, que raro que tu estés despierta a estas horas, en fin Izumi ya esta en el salón y le ha dicho que suba en cuanto termine de quitarse las zapatillas tienes suerte de que ayer recogí tu habitación después de que cayeras dormida.
¿Como?, pero...¿no era que Miya y yo nos escapamos de la aldea? Bueno eso ahora no es un problema el problema es que esta Irumi que es como la hija que nunca tuvo mi madre.
Mientras mi madre aun recogía algo de lo que estaba por medio me frote los ojos y las mejillas, cosa que dice mi madre que es muy inusual que alguien se frote sus mejillas nada mas despertarse, hasta que mi madre me miro y soltó la ropa que tenia en la mano con una cara de sorpresa mezclada de miedo.
-NO!- me dijo mientras quitaba mis mano de mi cara-tienes que quitar esa manía tuya de frotarte la cara entera cuando te despiertas, además sabiendo que...-se detuvo y luego susurro-aun tienes tu marca- dijo con una cara más de miedo e inseguridad-vete ahora mismo a lavarte la cara y a volverte a tapar la marca yo mientras entretendré a Izumi y más te vale de que seas rápida-y dicho esto salió del cuarto, la escuche hablar con Izumi en el salón, yo aproveche, corrí al baño y me encerré en el.
Me lave la cara todo lo bien que puede y me quite todo el maquillaje, cuando me mire al espejo vi mi cabello corto que tenia de raíz negro y todo lo demás rojo, luego me percate de que mis ojos ya no tenían las ojeras de hace 2 días es como si por arte de magia se hubieran esfumado, después me pase los dedos por la mejilla derecha que es donde estaba mi marca; que esta compuesta por una luna creciente y dos estrellas, me di cuenta de que ya no estaba solo el contorno de las figuras sino que ahora además la luna tenía color.
Estaba horrorizada no sabia que podría haber ocasionado este repentino cambio en mi marca, quitándole importancia al asunto me puse todo los polvillos eso para tapar la luna y las estrellas, pero era más difícil que otras veces ya que esta vez tenían color y necesitaba más tiempo.
Cuando lo conseguí, salí a toda velocidad del baño y me encontré a Miya junto con Izumi; yo había jurado que mi madre me dijo que solo había venido Izumi, pero eso ahora no me importaba ya íbamos tarde para ayudar a nuestras compañeras así que salimos a toda maquina, mientras corríamos por el centro de la aldea habían mujeres que nos miraban con gracia, como si el hecho de estar corriendo por que llegamos tarde sea gracioso.
Llegamos al pabellón donde deberíamos haber estado hace 20 minutos, las demás nos exigieron explicaciones e Izumi les explico que se nos paso el tiempo y que lo sentíamos, así que después de eso nos pusimos a trabajar y las tres decidimos que nos quedaríamos mas tiempo ya que habíamos llegado tarde y eso hicimos.