Secretos Enterrados

CAPITULO DOS

La tarde caía lentamente sobre la universidad. Había pasado al rededor de un mes desde que Samantha y Daniel comenzaron a estudiar juntos.

Samantha cerró su cuaderno mientras revisaba las últimas notas de la clase. Había pasado casi toda la tarde estudiando, pero su mente no estaba completamente concentrada.

Pues Daniel estaba sentado frente a ella. Revisaba algunos apuntes con una tranquilidad que a Samantha le resultaba casi irritante.

—¿Siempre estudias tan relajado? —preguntó ella, cruzándose de brazos.

Daniel levantó la mirada y sonrió ligeramente.

—No siempre....así que no te acostumbrés.

—Pues parece que no te preocupa nada.

Daniel cerró su cuaderno.

—Tal vez porque ya estoy acostumbrado a la presión.

Samantha frunció un poco el ceño, pero antes de que pudiera decir algo más, alguien se acercó a la mesa.

—¿Interrumpo algo?

Era Matteo.

Samantha lo miró con sorpresa.

—No, solo estábamos estudiando.

Matteo apoyó su brazo en la mesa.

—Perfecto. Justo iba a preguntarte si querías venir con algunos amigos a tomar algo después.

Daniel levantó la mirada lentamente.

No dijo nada, pero su expresión cambió ligeramente.

Samantha dudó.

—No lo sé… todavía tengo que terminar esto.

Matteo sonrió.

—claro pero podría ser después que termines con esto.

Daniel cerró su cuaderno con un pequeño golpe.

—Todavía tenemos que terminar de estudiar.

Matteo lo miró con curiosidad.

—Solo es una invitación....además se lo decía a ella.

El silencio se volvió un poco incómodo.

Samantha miró a Daniel y luego a Matteo.

—Lo siento, pero tal vez podría ser otro día —dijo finalmente.

Matteo asintió.

— Claro, como gustes.

Antes de irse, miró a Daniel con una pequeña sonrisa.

Cuando se alejó, Samantha volvió a mirar sus apuntes.

—No tenías que hacer eso.

Daniel levantó una ceja.

—¿Hacer qué?

—Interrumpir así..el sólo me está invitando a salir.

Daniel se encogió de hombros.

—Solo te recordé que estábamos estudiando.

Samantha lo observó unos segundos.

—Parecía más que eso.

Daniel no respondió.

Pero Samantha pudo notar algo en su mirada. Algo que no había visto antes.

Al caer la noche, Samantha se dirigió a la parada de bus, luego de 20 minutos parada se dió cuenta que no pasaba ninguno, por lo que tomo la decisión de irse caminando, cuando ya iba a tomar rumbo asía su casa escuchó a alguien llamándola por su nombre lo que hizo que regresará a mirar quien era.

—Hasta que haces caso, te estuve llamando por un rato estás sorda o que ?— dijo mientras la miraba desde el interior del vehículo.

—Estoy con audífonos y no, no estoy sorda.

— Ya bueno, solo quería decirte que si quieres que te lleve a tu casa.

Samantha lo miro dudando si aceptar o solo era una broma de su parte.

—Esta bien, creo que es más seguro que ir contigo que ir caminando.

Esto hizo que Daniel soltará un risa divertida.

—Al pareces ya me tienes confianza.

—Ay como digas—dijo mientras abría la puerta del carro.

Al llegar a su casa, Samantha abrió la puerta de su casa con cuidado de no hacer mucho ruido, intento en el que fracaso.

—Llegaste tarde.

Samantha levantó la mirada.

Dejando su bolso sobre la mesa de la sala y suspiró cansada.

Sofía, su hermana, estaba sentada en el sofá mirando su celular.

—Estaba estudiando —respondió Samantha mientras se quitaba la chaqueta.

Sofía la miró con una pequeña sonrisa.

—¿Estudiando… o con algún chico ?

Samantha frunció el ceño.

—¿Qué chico?

Sofía levantó una ceja.

—Daniel.

Samantha se quedó un segundo en silencio.

—Solo estamos estudiando.

Sofía soltó una pequeña risa.

—Claro… solo estudiando.

Samantha caminó hacia la cocina para tomar un vaso de agua.

—Ya, no empieces.

Sofía se levantó del sofá y se acercó.

—Solo digo que desde que empezaste a estudiar con él llegas más tarde.

Samantha la miró con cansancio.

—Porque nos estamos preparando para un examen.

Sofía cruzó los brazos.

—Ajá....lo que digas.

Samantha suspiró.

—¿Por qué siempre tienes que pensar lo peor?

Sofía sonrió un poco.

—Porque te conozco.

El silencio duró unos segundos.

Luego Sofía habló de nuevo.

—Pero hablando en serio… ¿cómo es él?

Samantha se quedó pensando un momento.

—Es… diferente.

—¿Diferente cómo?

Samantha apoyó el vaso en la mesa.

—No habla mucho de su vida..solo hablamos de otras cosas.

Sofía inclinó la cabeza.

—Eso suena interesante.

Samantha recordó la mirada seria de Daniel.

—Sí… un poco.

Sofía sonrió.

—Asi que si sabes cómo es él.

—Ya empezamos de nuevo—dijo mientras negaba con la cabeza.

Lo que hizo reír a su hermana.

Pero en el fondo…

sabía que su hermana podría tener razón.

Gracias por leer el capítulo 💙
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