Secretos entre reinos

Juliette

A la mañana siguiente,me desperté a las 5 de la mañana.Monte mi caballo y fui por los bosques.

Montar a caballo me calmaba,aparte yo la mayoría de las veces sufría insomnio.

Con una capucha y una linterna me adentro al bosque con mi caballo,todo era oscuro,a lo lejos escucho gritos.

Me acerco a los ruidos y me llevaba a una cueva.

Como en la entrada no había nadie,dejo a mi caballo a un lado amarrado,y me adentro a la cueva.

Se escuchan silbidos y gritos,mientras voy caminando,a mis lados hay celdas y prisioneros adentro.

Cuando llego al centro de la cueva se me acerca una chica.

-¿Señorita como se llama?- Me dice la chica dándome un repaso con la mirada.

-Perdone,creo qu...- Soy interrumpida por un hombre que se pone detrás mío.

Cuando me giro veo a un hombre alto, aproximadamente debería tener unos 43 años. Tiene una cicatriz por el ojo izquierdo.

-Ella viene conmigo,es mi acompañante- Dice firme el hombre que está a mí espaldas.

La chica con terror en los ojos asiente lo más rápido que puede,el hombre estratégicamente me coge de la muñeca y me lleva a una esquina.

-¿Como te llamas princesa?- Lo miro con asco,este viejo intenta ligar conmigo.

No pienso darle mi nombre,asi que me invento otro nombre.

-Me llamo Lucía,¿Usted cómo se llama?- Muestro interés.

-El Diablo,un placer conocerte Lucía- Saco mi sonrisa más falsa posible.

Nos quedamos unos segundos mirándonos,intento salir de su agarre pero me mete contra la pared de nuevo haciendo que mi espalda sufra un golpe en seco.

Me coge de la muñeca y vamos para un lugar,me empiezo a desesperar,yo solo quiero salir de aquí.

Quiero salir de aqui,ayuda.

Abre una puerta roja,adentro había un sillón y luces led.

Me tumba contra el sofá haciendo que el se ponga arriba mía,me empieza a besarme el cuello,me empiezo a mover pero si cuerpo está arriba del mío y no puedo desplazarme.

-¡AYUDA!- Grito con todos mis pulmones.

Respiro entrecortada,las lágrimas se me deslizan por las mejillas.

Me empiezo a mover de un lado a otro buscando onque sea un poco de espacio,pero mi intento es fallido.

-Estate quietita princesa- Me va quitando mis pantalones.

-No,no no...- Suplico para que me deje.

Tengo los pantalones por los tobillos solo tengo la ropa interior puesta,al parecer mis súplicas no le importa cuando coge del bordillo de mi ropa interior y la empieza a bajar.

Cierro los ojos mientras suplico que alguien aparezca y me salve de esta situación.

Derrepente ya no siento el viejo encima mía,pero no abro los ojos por el miedo,tengo miedo que sea una imaginación mía.

Alguien me toca el rostro suavemente.

-Juliette soy yo,soy yo...-Cuando abro los ojos está el.

Aldricht

Con la camiseta llena de sangre, el tipo viejo tirado en el piso mientras que otro hombre lo carga,para llevárselo.

Aldricht me pone su chaqueta encima,me carga en sus brazos,por la vergüenza y el terror que aún sigue en mi mente,escondo el rostro suavemente en su cuello.

Aldricht se tensa al sentir mi rostro entre el espacio de su cuello hasta el hombro.

-Saldremos por la parte trasera para que nadie te vea- Susurro Aldricht a mí odio, asentí al instante.

No quiero mirar a nadie.

Empezamos a caminar por unos pasillos, alrededor habían 5 guardaespaldas rodeándonos.

Llegamos a un coche negro, Aldricht en la parte trasera del coche me sienta y me pone el cinturón. No podía estimular ninguna palabra,parecía que un gato me había cortado la lengua.

Aldricht se coloca mi lado,no puedo evitar colocar la cabeza en su hombro. Cuando huelo la sangre que proviene de su camiseta agradezco en mi mente que le haya metido una gran paliza.

-Conix llévanos al palacio de la señorita Blettern- Cuando escucho esas palabras salir de la boca de Aldricht abro los ojos como nunca había hecho.

En mis 17 años nadie me a llamado por mi apellido.

-Si señor- Se limito a decir.

En el trayecto no quería mirar a nadie,cerré los ojos y disimule que me hice la dormida,poco después siento que el coche frena.

No abro los ojos por nada en el mundo, siento que me desabrochan el cinturón y me vuelven a cargar.

Entre abro los ojos rápido y veo que es Aldricht,los vuelvo a cerrar. Siento como otra puerta se abre.

Hasta que me tiran en el colchón.

-No hacia falta tirarme como un saco de patatas- Dije con molestia.

Abro los ojos y estoy en mi habitación,observo bien y ahi está el parado delante de la cama. Observándome.

-No estabas dormida Blettern,di por seguro que estaba dormida- Empieza a expecionar mi habitación como si fuera suya.

-No eres lo suficientemente inteligente para darte cuenta,a es verdad ahora que recuerdo eres un imbécil- Digo con sarcasmo dirigiéndome a él.

Saco una de mis sonrisas que más le molesta a la gente,coge uno de mis cuadernos de mi escritorio.

Me levanto de mi cama y voy directa a el a quitarle el cuaderno,esquiva mi movimiento haciendo que estire el brazo hacia arriba.

Doy brincos sin esperanza ninguna,sin previo aviso soy un brinco,me tropiezo con uno de sus pies haciendo que caiga de culo,pero antes de poder tocar el piso me coge de la cintura.

El hombre que está delante mía,se acerca a mí oído y me susurra.

-Siento mucho a verte tirado de esa manera,pero sabía perfectamente que estabas despierta- Siento el cálido aliento de su boca.

Los pelos se me ponen de punta,pero todo se va a la mierda cuando abre la ventana de mi habitación y sale por ella.

Segundos después viene mi madre,con cara de espanto.

-Juliette¿donde andabas?- Se acercó a mí con miedo que sea una imaginación.

-Mamma, sono andato in montagna con il mio cavallo.- Dije mientras le daba un abrazo.

(Mama fui al monte con mi caballo)

-Non farlo più, Juliette- Dijo mi madre elevando un poco la voz como si fuera una bronca.




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