Secretos entre reinos

Aldricht

Salgo de la cocina después de haber fumado,me dirijo a las escaleras,con dirección al despacho de mi padre donde se encuentra mis padres y los reyes Velkarinth.

Tengo algo en mente y lo voy hacer,quiero joder la.

Entro al despacho donde se encuentra todo el mundo en el mismo lugar de donde estaban,lo único que cambia son todas las miradas sobre mi.

-Estoy dispuesto hacer esto,pero con una condición- Digo sereno

Todos cambian sus miradas serias a curiosas.

-Padre,quiero que me concedas la corona- Mi padre abre los ojos como un búho por la noche.

Me cruzo de brazos esperando una respuesta,el aire se vuelve denso y pesado.

-Aldricht tendrás la corona después de que te hayas casado con Juliette- Responde mi padre, arrastrando las palabras como si no quisiera.

Cuando escucho la respuesta de mi padre salgo de la sala como un ganador,giro a la izquierda del pasillo y ahí veo mi habitación.

Abro la puerta y entro a mí habitación,abro el cajón y cojo unos boxer.

Me dirijo al baño de mi habitación,ya una vez adentro me quito toda la ropa y me meto a la ducha.

Caen las gotas de agua de la ducha sobre mis hombros,los músculos se me destensan. Doy un suspiro.

Cojo gel de baño y me lo restriego por todo el cuerpo,ya una ves limpio salgo del baño con los boxer puestos.

Camino hasta llegar a la cama donde se encuentra mi pantalón de pijama.

. . .

Me despierto son las ocho de la mañana,me pongo uno de mis trajes azul marino.

Bajo las escaleras,ahí veo a mí padre y mi madre desayunando,me siento al lado de mi madre. Me pongo a desayunar.

Un silencio abunda la sala,mi madre se limita a comer su desayuno. Mientras que mi padre ve el periódico.

No digo nada solo me limito a comer,mi padre deja el periódico sobre la mesa y me mira fijamente.

-Dentro de una semana se casan,no quiero hacer esperar. Vivirán en la casa nuestra a las afueras del pueblo.

-Nos puedes planear mi futuro sin haber preguntado si quiero eso- Digo soltando los cubiertos en la mesa.

-La alianza de Atlas nos hará bien.

-Padre ya nos va bien,no tenemos que arrastrar a unos muertos de hambre con nosotros. Eso estropea nuestra imagen- Digo indignado

-Sabes muy bien que nuestra imagen va a mejorar,no pongas excusas donde no caben Aldricht.

No son excusas,son verdades. No es mi culpa que tenga un celebro muy pequeño e inútil.

Me levanto de la mesa,miro a mi madre que pertenece callada,no opina ni dice nada. Simplemente se queda callada.

Voy a mi habitación,tengo un plan.

Voy al armario pero cuando voy a coger una camiseta...

-Auch,serás imbécil.

Una voz femenina se escucha,rebusco entre las perchas de ropa y ahí está ella.

Sentada,con la misma ropa de ayer y con una mata de pelo despeinado.

Parece un zorro salvaje con ese pelo de loca.

-¿Que cojones haces aqui?- Sigo parado enfrente de ella.

Ahora mismo se me pueden estar pasando millones de escenarios de como fallarle,esa boquita maleducada.

-Ayer no quise...a ti ni ha nadie le debo explicaciones,asi que apartaré del medio para poder irme a mí mansión.

Se levanta como puede pero está recién despertada, haciendo que se tambaleé.

-Me debes una explicación por qué estás en mi habitación,en mi casa. Como no me lo digas llamaré a mis guardias y te sacarán como una puta perra y mis padres te verán- Digo con un poco de sarcasmo.

Estoy harto de mi padre,ya me ha jodido la mañana y no quiero que me siga jodiendo el resto del día.

Pero ahora me encuentro con mi futura esposa,el día va de maravilla.

-No te atreverías,sabiendo q soy tu futura esposa- Dice atrevida,sin una pisca de temor.

Ya me estoy empezando hartar de ella,cojo su muñeca y la arrastro hacia el baño.

Detrás de mi cierro la puerta con seguro,para asegurarme que nadie entrará.

Juliette se suelta de mi agarre y se separa de mi.

Yo camino hacia ella,pero ella retrocede. Ahora parece un lobo apunto de ser cazado. Choca su espalda con la pared fría de mármol.

Yo me acerco poco a poco como si estuviera apunto de cazar al lobo,hasta que nuestros cuerpos están a pocos centímetros.

-Dime que hacías escondida en mi armario desde ayer- Sugiero una respuesta.

Se muerde el labio inferior como si no quisiera decírmelo,mi mirada se desvía al leve apretón que le hace a su labio.

Pero vuelvo mi mirada a la suya,su mirada no me dice nada.

-Ayer mis padres querían llevarme a la mansión,querian retenerme allí. Ellos saben que me podría escapar por la noche,pero me encerrarían en mi habitación y la ventana no sería buena idea- Dice con un suspiro al final de la frase.

Sus ojos ahora me dicen sinceridad,pero no me lo creo del todo. Típico cuento de una niñata rebelde y maleducada.

-No te creo.

-No te he pedido que me creas,te he dicho lo que me has pedido, ¿Feliz?- La muy hija de puta sabe cómo desafiarme.

Apoyo mi mano al lado de su cabeza,haciendo que nuestros rostros esten a la misma altura. Solo nos separa nuestros cuerpos.

-No,me estás mintiendo- La miro penetrante

-Me importa una mierda lo que opines Aldricht- Eleva la voz al pronunciar mi nombre.

Lo dice como si le quemará en la boca de solo decirlo.

-Te lo vuelvo a preguntar, ¿que hacías en mi armario escondida desde ayer?- Digo serio.

No estoy de broma,ahora voy en serio. No me gusta como está tomando está conversación se lo toma a la ligera.

Como si fuera normal esconderse en el armario de alguien que no conoces.

El aire se vuelve denso,ella solo sabe mirarme y no decirme nada.

-Si no vas a decirme nada pues cobrarás el precio de ello- Digo ya harto de la situación

Hola chic@s últimamente no estoy muy activa

Y lo siento por ello,pero les traje un buen capítulo




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.