¿seguro que me amas?

Capítulo # 1

Capítulo # 1

En la mansión Di Rossi Ricci.

Xenia miraba cómo Matt estaba guardando la ropa en una maleta, aún no podía creer que estuvieran en proceso de divorcio, era increíble que Matt la quería dejar ir tan fácilmente, había estado con él en los últimos momentos tan difíciles y seguía sin entenderla.

—En unas semanas saldrá el divorcio —habló seriamente Matt y observando la seriedad de su aún esposa—. Será lo mejor para ambos, solo nos casamos para que Alexis se despegara de mí.

—Eres una basura Matt hacerme esto…

—Ve el lado positivo —dijo con seriedad y burlón—, nunca consumamos el matrimonio.

—Eso quiero hablarte —le expresó con seriedad, no quería decirle que aún era virgen, lo peor que si su familia lo sabía se pondrían como locos y la obligarían a vender su virginidad al mejor postor, se había casado de 18 años y seguía estándolo. Era joven y hermosa, sería un blanco fácil para su padre y hermano—, consígueme un hombre que me haga el favor de romper mi virginidad, no pienso irme con mi padre y hermano, seré un blanco fácil para ellos.

Matt había soltado una carcajada, acaso iba a creerle semejante mentira, era una mujer hermosa y sexi que había intentado seducirlo tantas veces, iba a creerle que era virgen, eso era imposible para él.

—Eres un maldito imbécil como eres capaz de burlarte de mí —dijo indignada.

—Xenia, sé que eres una mujer muy sensual que me salgas con eso ahora —le dijo con frialdad—, eso es una mentira.

—Wow, entonces llévame a una ginecóloga y sales de la duda.

—No tengo que llevarte a ninguna parte —le soltó enojado y agarrándola del brazo—. Yo mismo voy a comprobar si es cierto o no.

Xenia sentía como Matt la había lanzado a la cama y sentía miedo, veía en su mirada sombría, de Matteus no le gustaba cuando la miraba de esa forma, cuando se iba a levantar él la besó sorpresivamente, había sentido como su boca devora la suya, no estaba dejando que se defendiera era demasiado posesivo. Sintió la mano de Matt comenzando a quitarle el vestido, era increíble lo rápido que podía ser, intento separarse de él, pero seguía besándola y presionándola para no dejarla escapar, si ella quería perder su supuesta virginidad le haría el favor, pero dudaba mucho que lo era, bajaba sus besos hacia el cuello y término de quitándole el vestido dejándola completamente en ropa íntima, se había separado de ella y le había quitado la ropa quedando solo en bóxer.

Xenia había intentado separarse de él, Matt era más fuerte que ella y no permitía que ella se fuera, sintió como su esposo había comenzado a acariciar sus senos con su boca se le había escapado un gemido, no podía negarlo, era muy placentero, pero igual sentía miedo porque no se imaginaba perder su virginidad de esa manera tan brusca, sabía que Matteus estaba haciéndolo para herirla no creía en ella y en cierto modo tenía la culpa, en muchas ocasiones busco la forma de seducirlo para poder tenerlo a su lado e intentar ser feliz como una pareja, sabía que actuaba mal, pero, tampoco era para que él estuviera tratándola de esa forma.

Matt siguió acariciando su cuerpo, por años deseaba hacerla su mujer, pero prefería hacer distancia y fingir con su familia que eran una pareja completamente enamorada, su hermano Alexis nunca le gusto Xenia, por las pocas veces que los vio juntos y en ese momento ideó un plan para hacerla su esposa y así alejar Alexis de sus planes. Escuchó los gemidos de Xenia y sonrió con satisfacción, esa zorra le encantaba lo que estaba haciéndole, no era una santa como ella decía, cuando la había desnudado completamente, acariciaba todo su cuerpo y se negaba a escuchar a Xenia hablándole, cuando vio que Xenia quería separarse de él al momento de hacerla suya la había apretado con su cuerpo y la penetro sin controlarse, entonces, escucho como Xenia soltó un grito de dolor y encajaba las uñas en sus brazos.

Xenia estaba disfrutando de las caricias de Matt, pero cuando había sentido que él quería invadir su intimidad se había asustado tanto que quería que la soltara, no quería que la lastimara, entonces sentía como él la apretaba y había entrado en ella, logrando sentir un dolor horrible en su intimidad, no podía evitar soltar un gemido de dolor y encajar las uñas en sus brazos, le dolía, le dolía mucho. 

—Suéltame —pidió Xenia intentando separarse de él llorando, él no la soltó.

—Xenia, respira —pidió consternado, si era verdad que era su primera vez y él la trató como una mujerzuela—. Tranquila, deja que me mueva un poco más.

—¡No! —exclamó de dolor—. Bájate, me duele mucho.

—Xenia relájate —pidió él y ella siguió negándose—, sigues moviéndote así, te dolerá más, deja que termine.

Xenia llorando y negándose.

—Vamos, Xenia, tienes que relajarte —dijo besándola para calmarla un poco, pero fue peor. Ella siguió forcejeando con él y no podía seguir.

Xenia se separó de sus labios y tranquilizándose.

—Matteus, por favor, no quiero seguir.

—Ya cálmate —dijo separándose de ella y al hacerlo vio la sangre, se sintió muy mal y observó como Xenia estaba adolorida—, vamos a un hospital.

—No, me da mucha vergüenza —dijo intentando levantarse, le dolía mucho.

Matt había corrido hacia ella y la había ayudado a sentarse.

—Voy a llamar a una amiga, ella es ginecóloga.

Xenia se había acostado en la cama y veía la sangre correr por sus piernas, le dolía mucho, sería que Matt la había desgarrado, no había sido cuidadoso y jamás se acostaría con ningún hombre nunca más. Ya su virginidad no estaba y no sería un blanco fácil para nadie, menos para su padre y hermano.

.

.

En la clínica.

Alexis miró a Kenya como seguía en coma, se encontraba de ocho semanas de embarazo, se había levantado y al dar la espalda para salir de la habitación.

—Alex —susurró Kenya medio dormida y mirándolo—. ¿Eres tú?




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