¿seguro que me amas?

Capítulo Final

Capítulo Final

Los gemelos se habían llevado a sus mujeres a la clínica más cercana, Matteus se encargó de que su hermano Franco le avisara a la policía sobre el secuestro y como habían pasado las cosas.

Ambos gemelos habían quedado sorprendidos de que sus mujeres se habían defendido de esos hombres y que Kenya había sido la más atrevida, fuerte y que no permitió que nada malo les pasara, por todo lo que habían pasado decidieron llevarlas al área de ginecología.

En el área de ginecología.

Matteus observó como estaban haciéndole la ecografía a su mujer, su bebé se movió agitadamente en su vientre y sus latidos eran favorables. 

—Aquí está el bebé —les anunció con una sonrisa en sus labios—. Será un niño sano.

—¿Niño? —repitieron con cierto asombro, hacía unas semanas que sospechaban que podría ser una nena.

—Aquí se ve completico y es un varón en su totalidad —insistió la doctora con una sonrisa.

—Mi príncipe —soltó con tanta ilusión Xenia.

—Todo perfectamente bien, se quedará unos momentos en observación por lo que tuvo que pasar.

A Matteus le pareció perfecto que su mujer estuviera en observación, después iría a saber de su cuñada como se encontraba.

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En otra habitación de ginecología.

El doctor revisó a Kenya y anuncio lo que Alexis quería saber.

—Todo muy bien, el bebé se encuentra perfectamente bien —le dijo a la pareja que veía ansiosa—. ¿Su primer hijo?

—No, pero ha sido deseado con todo nuestro corazón —le aclaró Kenya, emocionada porque su bebé estaba bien y que su hija no tendría que preocuparse por ella…

—Reposo por unos días, por los movimientos brusco que hizo y debe de estar tranquila.

—Haremos todo lo que nos pida —habló Alexis completamente tranquilo en escucharlo.

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En otro lugar.

En la mansión Bianco.

Valentino se encontraba reunido con Edward en su despacho, mientras que su nieta estaba jugando en el jardín con unos cachorros que él había comprado para ella.

—Ya sabes, lo que tienes que hacer —lo miró con mucha ira, sabía que su hija se había defendido muy bien, pero debía de dejar que el futuro de su nieta estuviera a salvo y eso era matando a todos los enemigos que pudieran lastimarla, ese tal Dino si quedaba con vida se vengaría de ellas y no lo permitiría.

—Listo, señor, estamos trabajando limpiamente para no dejar rastro de nada —le informó con seriedad.

—¿Y qué sabes de Kenya? —le preguntó.

—Se encuentra estable y su embarazo marcha bien —le respondió y vio el asombro de su jefe—, será abuelo por segunda vez.

—No creo verlo nacer —comentó con pesar, aún le costaba creer que estaba vivo aún.

—Eso no lo sabemos aún —le recordó.

—Estoy desahuciado —lo miró con una mirada fría.

—Me voy, señor —dijo alejándose de él.

Valentino respiro profundamente y se fue a jugar con su nieta.

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Dante no daba crédito a lo que veía sus ojos, por medio de las cámaras de seguridad se podía apreciar que Kenya había peleado con esos hombres y que su hermana siempre estuvo protegida por la mujer, agradecía que ella hubiera sido su ángel guardián, era hora de acabar con esa alimaña que solo existió para dañar a su hermanita.

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Horas más tarde.

Toda la familia se había enterado de lo ocurrido y habían ido a visitar primero a Kenya, la cual estaba tranquila y disfrutando de los mimos de su hermosa hija.

Estuvieron con ella un rato y después se fueron a visitar a Xenia, que no duraron casi nada porque Matt les había anunciado que estaba dormida y que prefería que no la molestaran hasta que estuviera preparada para contarles lo que había pasado realmente.

Valentino se había encargado de acabar con Dino de una vez junto a sus hombres, se había sorprendido a ver los vídeos de como su hija había luchado para mantenerse con vida y entendió que ella debió de esforzarse mucho para borrar las golpizas que le había dado en los años que estuvo a su lado y que había tenido mucha suerte que la última que le había dado no mato a su hermosa nieta, esa princesa que le alegraba sus días porque sabía que en cualquier momento moriría.

Se alegraba por dentro que su hija fuera fuerte, que no tenga de depender de un hombre para defenderse, sabía que no le nacía pedirle perdón, al menos quería llevar la fiesta en paz por el bien de su amada nieta.

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En la mansión Di Rossi Martinelli.

Xenia observó como su marido estaba sonriendo de felicidad porque tendrán un varón.

—Amor, no seas así —expresó, al mirarlo, como eligió la ropa de niño por medio de su celular en una tienda virtual—. Ahora, pensar en su segundo nombre.

—Matthew Xavier —le propuso él a ella.

—Me gusta, es que le he tomado mucho cariño a ese chico —expresó ella con una sonrisa en los labios.

—Matthew Xavier Di Rossi Martinelli —dijo él completamente orgulloso de que su primogénito llevara el nombre de su primer sobrino.

—¿Y cómo le diremos que es niño?

—Deja que todo pase y podremos anunciar que es un niño —dijo dándole un beso en los labios y la miró con mucha preocupación—, es hora de descansar.

Xenia solo había movido su cabeza, se sintió realmente cansada por lo que había vivido ese día y merecían dormir tranquilamente, la maldad de su hermano Dino no volvería a tocarla porque sabía que en cierto modo su esposo y padre no lo iban a permitir nunca más.

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Semanas después.

En la mansión Di Rossi Martinelli.

Toda la familia se había reunido para celebrar el baby shawer de Xenia, todos estaban apostando que era una nena y muy poco que era un niño, a Matteus eso le causaba mucha risa porque la familia se llevaría una gran sorpresa al saber que sería niño y no niña como muchos deseaban.




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