Día 2
- ¿Lograste dormir? - Bellamy mirando el horizonte mientras piloteaba.
- ¿Cómo podría?, no puedo dejar de ver el rostro de esa mujer, la expresión de autentico terror. - Iris.
- Si Nero estuviera aquí te diría que lo olvidaras. - Bellamy.
- Probablemente, ¿pero que dirías tu? - Iris sentándose al lado de Bellamy.
- Que, si te afecto, es buena señal. - Bellamy.
- ¿Por qué sería una buena señal? - Iris.
- De que no eres una mala persona. - Bellamy.
Iris solo exhalo ligeramente como si las palabras de Bellamy fueran un pequeño deshago.
- Nos crearon como armas, cuerpos que simulan tener vida, atando nuestras almas a una eternidad aquí, pero no somos monstruos, ninguno de nosotros. - Bellamy.
- No, pero eso no hace que estemos cómodos con asesinar, y yo siento que es lo único que hemos hecho desde que escapamos, como si no fuera capaz de transmitir otra cosa que no sea muerte. - Iris.
- Es curioso, Nero solía pensar lo mismo que tú. - Bellamy.
- ¿De verdad? - Iris.
- De todos los Apolit que he conocido regados en esta nacion, él era el único que estaba cómodo con quitar vidas, para él las personas no eran más que un trámite, una orden, no digo que no tuviera dudas, pero tampoco tenía la convicción para querer algo diferente. - Bellamy.
- No es para nada el Nero que conozco. - Iris con una mirada irónica.
- No, y es gracias a ti. - Bellamy.
- Yo... - Iris.
- No es que tu hicieras algo para que el cambiara, pero tu mera presencia lo hizo reflexionar de que si hay cosas o personas por las que vale la pena cambiar. - Bellamy sonriendo.
- Yo, no sé qué decir. - Iris.
- No le digas que te dije eso, se enojaría bastante. Mi punto es que, en nuestro grupo, en nuestros corazones no estamos conformes con todo esto, la pregunta es, ¿haremos algo para cambiar eso?, Nero cree que sí, y confía en que podamos hacerlo, pero necesita que todos estemos con él, sobre todo tu. - Bellamy.
- ¿Por eso me permitió buscar este lugar? - Iris.
- Aun si aquí no encontramos respuestas, el seguirá buscando y sé que tú también. - Bellamy.
Mientras la charla de ambos se profundizaba una turbulencia se hizo presente, sacudiendo con fuerza el avión.
- ¿Esto es normal no? - Iris.
- La turbulencia sí, pero eso de ahí no. - Bellamy.
Justo frente al avión lo que parecía una mujer flotando miraba fijamente a Iris.
- No eso no es para nada normal. - Iris.
La mujer extendió su mano como si su intención fuera detener el avión de golpe.
- Bellamy... ¡Esquívala! - Iris.
- Carajo. - Bellamy dirigiendo el avión hacia la derecha.
Trataron de perderla, pero aquella mujer volaba a la misma velocidad del avión logro alcanzarlos en muy poco tiempo y colocándose encima del mismo, golpeo la coraza exterior con tanta fuerza que la presión aumento de golpe jalando a Bellamy e Iris fuera del avión por aquel agujero. Mientras caían, Bellamy se acercó con gran dificultad hasta Iris, su altitud descendía drásticamente y a escasos 200 metros, Bellamy logro sujetar a Iris rodeándola con su cuerpo y activando su "Desborde" al convertir toda la masa de su cuerpo en un líquido no newtoniano absorbió el impacto, aunque la energía generada de esa caída alcanzo a herirlos a ambos.
- Mierda... Bellamy... - Iris arrastrándose.
- Pudo ser peor, está bien concéntrate en sanar. - Bellamy intentado levantarse.
- Siguen con vida, ya veo. - Dijo una voz detrás de ellos.
Era aquella mujer que descendía levemente del cielo mientras sus pies se posaban con suavidad en el suelo.
- ¿Quién eres? - Bellamy tratando de ganar tiempo.
- Eso no es relevante, sus identidades por otro lado son un misterio que pienso descubrir. - Dijo la extraña.
Tomándolos a ambos y llevándolos volando hasta una cueva oculta en la base de la Sierra SM.
Al llegar ambos fueron arrojados con fuerza contra una de las paredes de la cueva, y de frente al suelo.
- Maldita hija de... - Iris tratando de levantarse.
- Iris, mira... - Bellamy mirando fijamente.
Frente a ellos una pequeña comunidad, no serían más de cincuenta personas entre hombres, mujeres y niños.
- ¿Qué es esto? - Iris dando un ligero paso hacia adelante.
- Alto, ni un paso más. - Dijo la mujer que los trajo hasta ese lugar.
- Tu... - Iris.
- Responderán a nuestras preguntas. - Dijo la mujer mientras levitaba levemente hacia Iris.
- ¿Y si no lo hacemos? - Iris colocándose frente a ella.
- Su alternativa es sufrir, que puedan regenerar extremidades no significa que no sientan el dolor al perder una. - Dijo la mujer levantando la mano.
- Suficiente Makayla. - Fue la voz de una mujer anciana que provenía de la multitud que los rodeaba.
- Madre, ellos son... - Dijo Makayla mientras observaba a Iris con asco.
- Lo mismo que tú, al parecer. - Dijo Iris.
- Tss, ni de cerca. - Makayla.
- Todo el mundo, vuelvan a sus labores, yo hablare con los "invitados", si no les importa seguirme. - Dijo la anciana mientras seguía caminando hacia lo profundo de la cueva.
- Bellamy. - Iris.
- Veamos que quiere. - Bellamy.
Tras una pequeña caminata hasta el fondo de aquella cueva, ambos observaron como todo un pueblo vivía ahí dentro, casas improvisadas, familias enteras habitando como si nada.
- Su estilo de vida es... - Iris.
- Modesto. - Makayla.
- Quería decir, poco común. -Bellamy.
- Nuestra comunidad no siempre vivió en estas cuevas, aproximadamente hace cincuenta años vivíamos como una cultura resguardada en lo alto de la Sierra Nevada, pero un grupo de personas llego y para sobrevivir tuvimos que abandonar nuestro hogar. - Dijo la anciana.
- Cuesta creer que pudieran lograr expulsarlos cuando entre ustedes hay una Apolit. - Bellamy.
- Ja. - Makayla