Sentimientos 2

Capítulo # 8 : La tercera llave

Aria abrió los ojos.

—¡No puede ser...!

La persona dio otro paso hacia la luz.

Sonia, Miguel y Lucila también intentaron reconocerla.

Pero Aria fue la primera en hablar.

—¿Dana...?

La misteriosa persona sonrió.

Era Dana.

La misma persona que había aparecido años atrás.

La hija de Aria que había viajado desde el futuro.

—Hola, mamá —dijo Dana.

Aria se quedó completamente inmóvil.

—¡¿QUÉ?!

Sonia abrió la boca.

—¿Esa es Dana?

Miguel miró a Aria.

—¿Tu hija del futuro?

—¡SÍ, PERO ESO NO SIGNIFICA QUE ENTIENDA POR QUÉ ESTÁ AQUÍ! —exclamó Aria.

Dana soltó una pequeña risa.

—Sigues siendo igual de dramática.

—¡Tengo once años! ¡Obviamente voy a ser dramática!

Lucila intentó contener la risa.

—Bueno... tiene razón.

Isabella cruzó los brazos.

—¿Van a seguir hablando o podemos continuar?

Aria volteó rápidamente hacia ella.

—¡TÚ!

Isabella levantó una ceja.

—¿Yo qué?

—¡Estabas en la biblioteca buscando las pistas!

Isabella guardó silencio.

Antonella se acercó.

—Isabella, ¿qué está pasando?

Isabella suspiró.

Por primera vez, parecía cansada.

—No estaba intentando hacerle daño a Aria.

Aria la miró con desconfianza.

—¿Entonces por qué escondías todo?

Dana levantó la tercera llave.

—Porque esta llave nunca debía aparecer todavía.

Todos miraron la llave.

Aria dio un paso adelante.

—¿Por qué?

Dana observó a su madre durante unos segundos.

—Porque si encuentras lo que abre...

Tu futuro podría cambiar.

El silencio apareció nuevamente.

Miguel miró la llave.

—¿Cambiar para bien o para mal?

Dana no respondió.

Aria sintió una extraña preocupación.

—¿Qué abre esa llave?

Dana bajó la mirada.

—Una puerta.

Aria abrió los ojos.

Recordó la antigua puerta de las primeras pistas.

—¿Otra puerta?

—No cualquier puerta —respondió Dana—. La última.

Todos quedaron en silencio.

Aria miró la tercera llave.

—¿La última pista?

Dana negó lentamente.

—No.

Aria frunció el ceño.

—¿Entonces qué?

Dana miró directamente a Aria.

—La puerta que te mostrará por qué Irene comenzó todo esto.

Aria sintió que su corazón comenzaba a latir rápidamente.

Su madre.

Todas las cartas.

Las llaves.

Las pistas.

Por fin parecía que todo tenía una respuesta.

Pero entonces Isabella habló.

—No pueden abrirla.

Aria la miró.

—¿Otra vez tú diciendo que no?

Isabella se acercó.

—No entiendes, Aria. Dana tiene razón.

Antonella miró a Isabella con sorpresa.

—¿Tú sabías sobre Dana?

Isabella bajó la mirada.

—Sí.

Aria se quedó inmóvil.

—¿Desde cuándo?

—Desde hace años.

—¡¿Y nunca me dijiste?!

Isabella no respondió.

Aria apretó las manos.

—¿Cuántas cosas más me han ocultado?

Nicol apareció detrás de ellos.

—Más de las que crees.

Todos voltearon.

Aria abrió los ojos.

—¿Abuela?

Steven caminaba junto a Nicol.

—Era momento de que descubrieras la verdad.

Aria miró a todos.

Dana.

Isabella.

Nicol.

Steven.

Antonella.

Todos parecían saber algo.

Menos ella.

—¡Estoy cansada de esto! —dijo Aria—. ¡Todos saben cosas y yo soy la única que siempre tiene que esperar!

Miguel se acercó a ella.

—Aria...

Pero ella negó con la cabeza.

—No. Esta vez voy a saber la verdad.

Dana observó a Aria.

—¿Estás segura?

Aria respiró profundamente.

—Sí.

Dana levantó la tercera llave.

—Entonces mañana iremos a la puerta.

Aria abrió los ojos.

—¿Mañana?

Dana asintió.

—Pero antes tienes que hacer algo.

—¿Qué?

Dana entregó lentamente la llave a Aria.

—Tienes que decidir en quién confías.

Aria tomó la llave.

Sus ojos recorrieron a todas las personas que estaban frente a ella.

Isabella.

Nicol.

Steven.

Antonella.

Dana.

Y sus amigos.

Por primera vez...

Aria no sabía quién decía la verdad.

Dana comenzó a caminar hacia la oscuridad.

—Mañana descubrirás la verdad sobre Irene.

Aria la miró alejarse.

—¡Dana!

Dana se detuvo.

—¿Sí?

—¿Qué pasará cuando abramos la puerta?

Dana giró lentamente.

Y sonrió de una forma misteriosa.

—Eso...

Miró la tercera llave.

—Es algo que ni siquiera yo puedo recordar.

Aria se quedó inmóvil.

Dana desapareció entre la oscuridad.

Y Aria apretó la llave entre sus manos.

Mañana abrirían la última puerta.

Pero...

¿estaba realmente preparada para descubrir la verdad?



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En el texto hay: misterio, romance, emociones variados

Editado: 04.09.2026

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