La mañana era tranquila. Los primeros rayos de sol entraban por la ventana de la habitación de Aria.
—¡Feliz cumpleaños! —exclamaron sus abuelos al entrar con una pequeña torta de vainilla decorada con una sola vela.
Aria abrió los ojos y sonrió.
—¿Es para mí?
—Claro que sí, princesa. Hoy cumples seis años —respondió su abuelo con una gran sonrisa.
No era una fiesta enorme. Solo estaban ellos tres, algunos globos de colores y una mesa decorada con mucho cariño. Para Aria, aquello era suficiente.
Después de soplar la vela, cerró los ojos con fuerza y pidió un deseo en silencio.
—¿Qué pediste? —preguntó su abuela Nicol .
Aria sonrió.
—Si lo digo... no se cumplirá.
Los tres rieron por un momento.
Más tarde, mientras jugaba en el jardín, Aria encontró una pequeña caja de madera escondida bajo un viejo árbol. Estaba cubierta de polvo, como si hubiera permanecido allí durante muchos años.
La tomó entre sus manos y la observó con curiosidad.
—Abuela... ¿de quién es esta caja?
Al verla, el rostro de su abuela cambió por completo.
—¿Dónde la encontraste...? —preguntó con la voz temblorosa.
Aria señaló el árbol viejo .
Su abuelo se acercó lentamente y miró la caja en silencio.
—Ha llegado el momento... —murmuró.
Aria no entendía qué estaba ocurriendo, pero una extraña sensación recorrió su corazón.
Su abuelo tragó saliva y, por fin, habló:
—Esa caja… pertenecía a tu madre cariño……... .Mira Arita linda siéntate te contare todo que, tiene esa caja .
Aria no entiende pero se sienta y pregunta
— ¿Mi mami?
— Si mientras tu abuelo salió a trabajar ella soño de pequeña tener una bebe de linda como tu y llamarla Aria y como recibió no se una visión creo no recuerdo bien— Dice la abuela Nicol
— Si fue una visión que ella moriría en darte a luz y hubo muchas señales una de ellas es cuando volvi de trabajar ella estaba llorando junto con tu abuela y minutos o creo segundos alguien misterioso salió corriendo como loco y tu madre Aria se asustó porque ese es el padre de tu papi , creo que dijo tu madre que es el que miro en su visión — Dice el abuelo Steven
— Y por eso escribió una carta para ti te la queríamos dar más mayor pero ya no te podemos ocultar nada toma…..— Dice la abuela Nicol le entrega una imagen de su madre de chiquita y una carta
Aria al escuchar se ilumina la cara de alegría inmensa y mira a su abuela y después a su abuelo y lo lee en silencio :
Hola Aria ! Me llamo Irene y voy a tratar de hablar como adulta porque apenas tengo 12 años .
Pero bueno quiero que sepas que aunque no te voy a conocer, te amo muchisimo eres mi hija y te deje pistas de hace uff bueno aquí es ahorita, pero eres hermosa e inteligente ten confianza en ti siempre ignora las cosas negativas tengo un presentimiento de que tu vida no será fácil pero hay una carta que no quiero que veas que lo tengo en un lugar que solo tus abuelos te darán la carta hasta los 12 años ok? bueno quiero que sepas que hay que expresar nuestros sentimientos te lo digo yo los oculte y por favor expresalos y te irá bien ,mis padres te darán la primera pista adios.
ATT:Irene tu madre
Mientras Aria leia empezó a llorar y al terminar de leer miró a sus abuelos y los abrazó diciendo
— Y la pista?— Dice Aria con una gran sonrisa con todavía lagrimas
La abuela se levanta con lágrimas que estaban amenazando con caer de sus ojos pero con una sonrisa forzada
— La primera pista es una adivinanza querida, ¿te lo digo?— Dice la Abuela Nicol
— SII— responde Aria saltando de alegría
— En el sol del campo y en juegos encontrarás la primera pista de pelota que de vieja juegas ¿donde es? — Dice la abuela Nicol
— Mmmmm sol del campo?....El patio …pelota vieja … estante de pelotas!? — Dice Aria intentando adivinar
— JAJAJAJA, tal vez? — Dice el abuelo Steven
Aria se sentó repitiendo la adivinanza una y otra vez ,minutos después le dice al abuelo Steven si tienen un estante de pelotas viejo de su madre ,el abuelo le toma de la mano y la lleva al estante con una nota misteriosa debajo de una pelota de fútbol .