Sentimientos

Capítulo # 9: Confianza

Al pasar los días, muchas cosas comenzaron a cambiar.

Como de costumbre, Antonella llevaba a Aria todos los días a la escuela, donde Sonia y Lucila ya la esperaban para entrar juntas al salón. Poco a poco, Lucila había dejado atrás las burlas y comenzaba a demostrar que realmente quería ser una buena amiga.

Por otro lado, Antonella y Adrián pasaban cada vez más tiempo juntos. Aunque todavía no eran novios, todos podían notar que entre ellos existía un cariño muy especial.

Mientras tanto, Nicol había decidido cumplir un pequeño sueño de su adolescencia. Con ayuda de Victoria, comenzó un mini negocio vendiendo la colección de álbumes y artículos de K-POP de los grupos idols que tanto había cuidado durante años.

Steven seguía leyendo el periódico todas las mañanas y, cada vez que podía, le contaba a Aria alguna historia sobre su madre Irene. También hablaban de la nueva pista que habían encontrado y de la misteriosa biblioteca que debían visitar.

Sin embargo, había alguien que estaba cambiando.

Isabella.

Desde hacía varios días casi no hablaba con nadie. Ya no sonreía como antes ni participaba en las conversaciones familiares. Pasaba largos ratos mirando por la ventana o encerrada en sus pensamientos.

Aquello comenzó a preocupar a todos.

Una mañana, mientras desayunaban, Aria observó a Isabella en silencio. Ella apenas había probado su comida.

La niña miró a Nicol con curiosidad.

—Mami Nicol... ¿por qué la tía Isabella casi no habla?

Nicol levantó lentamente la mirada hacia su mejor amiga.

Por primera vez, se dio cuenta de que Aria tenía razón.

Isabella ya no era la misma de siempre.

Aria cobró valentía y se acercó a Isabella para hablarle, pero al solo entrar Isabella fue dura y más fría que nunca.

—¡Vete creída!

Aria se quedó impactada por el tono de Isabella.

—Pero tía... solo quiero hablar.

—No centro de atención, vete y déjame.

Aria trató de llorar, pero al escuchar "centro de atención" se guardó sus lágrimas por una sonrisa falsa y obediente.

Pero al salir y cerrar la puerta, fue a su cuarto, agarró una almohada, se la puso en la cara y lloró.

—¿Será que hice algo malo? —dijo Aria con lágrimas en los ojos.

Mientras tanto, en la sala, Nicol observaba la puerta de la habitación de Isabella con preocupación.

Algo no estaba bien.

Ella conocía a su amiga desde hacía muchos años, pero nunca la había visto comportarse de esa manera.

Esa noche, Aria intentó dormir, pero las palabras de Isabella seguían dando vueltas en su cabeza.

Entonces recordó algo.

La pista de Irene.

Se levantó lentamente y buscó el pequeño papel que habían encontrado en la pastelería.

Lo abrió una vez más y leyó:

"Busca donde las historias duermen en silencio y los libros guardan miles de secretos. Allí encontrarás la siguiente respuesta."

Aria limpió sus lágrimas y miró el papel.

—Mi mamá no quisiera verme triste... ella quisiera que siguiera buscando.

Con cuidado guardó la pista debajo de su almohada.

A la mañana siguiente, Aria bajó a desayunar con una pequeña sonrisa. Aunque todavía le dolían las palabras de Isabella, decidió no dejar que eso detuviera su aventura.

Steven notó que algo le pasaba.

—Aria... ¿estás bien, pequeña?

Aria dudó por unos segundos.

Miró a sus abuelos y luego sacó la pista.

—Encontré algo de mi mamá... creo que debemos buscar donde están los libros.

Los ojos de Steven brillaron al escucharla.

—La biblioteca...

Nicol sonrió con ternura.

—Entonces tendremos otra aventura.

Aria abrazó la pista con emoción.

Sin saberlo, ese día no solo buscaría una nueva respuesta de Irene...

También comenzaría a descubrir que no todas las personas que parecen estar de su lado dicen la verdad.



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En el texto hay: misterio, romance

Editado: 30.07.2026

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