Aria llega a casa después de la biblioteca con Antonella y Adrián Miguel se queda con su abuela ayudándole con los libros .
— Gracias por disimular con Aria — Dice Miguel con voz baja
— Esa es la que te gusta ? — Exclama Aura Estela
— Si pero bajito — Dice Miguel con voz baja
— Bueno aqui nadie dijo nada jajajajajajaja
Pero no esperaban que Amanda y Luciano escucharan todo
— Ya viste, Miguel está enamorado de Aria la niña nueva jaja, no esperaba eso del capitan de futbol
— Es cierto jajaja
Mientras tanto, en la casa de Nicol, Aria no podía dejar de pensar en la carta de Irene.
Estaba sentada en su cama mirando la pequeña luna dibujada en el papel.
—"No todas muestran el corazón que realmente tienen..." —leyó una vez más.
Frunció el ceño.
—¿Qué significa eso, mami?
Aria tomó una almohada y la abrazó.
Por más que intentaba entenderlo, su cabeza estaba llena de preguntas.
¿Era una pista sobre alguien?
¿Era una advertencia?
¿Su mamá sabía que algo malo iba a pasar?
—¡Ay! No entiendo... —dijo Aria desesperada.
En ese momento, Nicol entró al cuarto y vio a su nieta preocupada.
—Arita, ¿qué pasa?
Aria escondió un poco la carta, pero luego decidió mostrarla.
—La pista de mi mamá... no sé qué quiere decir.
Nicol se sentó junto a ella.
—A veces las respuestas no aparecen inmediatamente, cariño.
—Pero quiero saberlo ya...
Nicol acarició su cabello.
—Tu mamá sabía que eras curiosa. Tal vez dejó las pistas para que aprendieras algo mientras buscabas.
Aria miró la carta otra vez.
Aunque las palabras de su abuela la tranquilizaron un poco, su corazón seguía inquieto.
Esa noche intentó dormir, pero no podía.
Pensaba en Isabella.
Pensaba en la forma en que le había hablado.
Pensaba en la carta.
Todo parecía estar conectado, pero no lograba descubrir cómo.
—¿Qué estás tratando de decirme, mami? —susurró mirando la luna desde su ventana.
Al día siguiente, Aria llegó a la escuela con muchas preguntas en su mente.
Pero no sabía que pronto descubriría que algunas respuestas podían doler más de lo que imaginaba.
Aria llega a casa después de la biblioteca con Antonella y Adrián Miguel se queda con su abuela ayudándole con los libros .
— Gracias por disimular con Aria — Dice Miguel con voz baja
— Esa es la que te gusta ? — Exclama Aura Estela
— Si pero bajito — Dice Miguel con voz baja
— Bueno aqui nadie dijo nada jajajajajajaja
Pero no esperaban que Amanda y Luciano escucharan todo
— Ya viste, Miguel está enamorado de Aria la niña nueva jaja, no esperaba eso del capitan de futbol
— Es cierto jajaja
Mientras tanto, en la casa de Nicol, Aria no podía dejar de pensar en la carta de Irene.
Estaba sentada en su cama mirando la pequeña luna dibujada en el papel.
—"No todas muestran el corazón que realmente tienen..." —leyó una vez más.
Frunció el ceño.
—¿Qué significa eso, mami?
Aria tomó una almohada y la abrazó.
Por más que intentaba entenderlo, su cabeza estaba llena de preguntas.
¿Era una pista sobre alguien?
¿Era una advertencia?
¿Su mamá sabía que algo malo iba a pasar?
—¡Ay! No entiendo... —dijo Aria desesperada.
En ese momento, Nicol entró al cuarto y vio a su nieta preocupada.
—Arita, ¿qué pasa?
Aria escondió un poco la carta, pero luego decidió mostrarla.
—La pista de mi mamá... no sé qué quiere decir.
Nicol se sentó junto a ella.
—A veces las respuestas no aparecen inmediatamente, cariño.
—Pero quiero saberlo ya...
Nicol acarició su cabello.
—Tu mamá sabía que eras curiosa. Tal vez dejó las pistas para que aprendieras algo mientras buscabas.
Aria miró la carta otra vez.
Aunque las palabras de su abuela la tranquilizaron un poco, su corazón seguía inquieto.
Esa noche intentó dormir, pero no podía.
Pensaba en Isabella.
Pensaba en la forma en que le había hablado.
Pensaba en la carta.
Todo parecía estar conectado, pero no lograba descubrir cómo.
—¿Qué estás tratando de decirme, mami? —susurró mirando la luna desde su ventana.
Al día siguiente, Aria llegó a la escuela con muchas preguntas en su mente.
Pero no sabía que pronto descubriría que algunas respuestas podían doler más de lo que imaginaba.