Pasaron los días y ya se acercaba el cumpleaños de Aria.
Toda la familia pensaba qué regalo darle. Nicol quería tejerle un suéter, Steven buscaba un libro de cuentos que le recordaba a Irene y Antonella preparaba una sorpresa junto a Adrián.
Miguel también tenía listo su regalo. Lo había escondido debajo de su cama para que nadie lo descubriera.
Una tarde, un niño nuevo llegó al barrio.
Se llamaba Mike.
Era muy amable y no tardó en hacerse amigo de Aria. Los dos comenzaron a jugar en el parque junto con Sonia, Lucila y los demás niños.
Miguel los observaba desde la cancha de fútbol.
Cada vez que Mike hacía reír a Aria, sentía algo extraño en el pecho.
No era enojo...
Pero tampoco sabía qué era.
Se sentó en una banca con la pelota entre las manos.
—¿Será envidia... o serán celos? —se preguntó en voz baja.
En ese momento apareció Aura Estela.
—¿En qué piensas, Miguel?
Miguel bajó la mirada.
—Abuela... creo que ese niño nuevo me cae bien... pero cuando habla con Aria siento algo raro.
Aura Estela sonrió con ternura.
—Eso pasa a veces.
—¿Entonces tengo envidia?
La abuela negó con la cabeza.
—No exactamente.
—¿Entonces son celos?
Aura Estela se sentó junto a él.
—Los celos aparecen cuando tienes miedo de perder el cariño de alguien. La envidia es querer tener lo que otra persona tiene.
Miguel guardó silencio unos segundos.
Miró nuevamente a Aria jugando con Mike.
Luego sonrió un poco.
—Entonces... creo que son celos.
Aura Estela le revolvió el cabello.
—Lo importante no es sentirlos, Miguel. Lo importante es no dejar que esos sentimientos te hagan tratar mal a los demás.
Miguel asintió.
Respiró profundo, tomó su balón y caminó hacia donde estaban los demás.
—¡Mike! ¿Jugamos un partido?
Mike sonrió.
—¡Claro!
Aria observó a los dos niños y sonrió sin saber lo que Miguel había sentido unos minutos antes.
Mientras tanto, desde la ventana de su habitación, Isabella observaba todo en silencio.
Al ver a Aria rodeada de personas que la querían, un sentimiento volvió a despertar en su corazón.
Esta vez... no eran celos.
Era envidia.