Al día siguiente por milagro o fenómeno Aria sigue durmiendo cuando son las 12:45 Nicol preocupada llama a todos
— Oigan vengan le vamos a dar una sorpresa a la cumplañera
Rato despues :Miguel,Mike,Sonia,Lucila,Luciano,Amanda,Antonella,Adrian,Victoria,llegaron con chimbombas y pinchos
Todos se dirigieron a la habitación con música de cumpleaños
— DESPIERTA BELLA DURMIENTE — dice Steven reventando chimbombas con los pinchos y quitando las sabanas con fuerza
Pero solo eran almohadas
— QUE NO ESTÁ — exclama victoria
Y de repente alguien cierra la puerta todos se asustan por la desaparición de Aria pero una voz conocida se escucha detrás de la puerta.
— JAJAJAJA me desperté hace 1 hora familia — dice Aria entre risas abriendo la puerta
Todos se quedaron en silencio durante unos segundos.
Después comenzaron a reír.
—¡Nos asustaste! —exclamó Nicol llevándose una mano al pecho.
Steven soltó una carcajada.
—¡Pensé que te habías escapado para buscar otra pista!
Aria negó con la cabeza riendo.
—Nooo... estaba escondida en el cuarto de la abuela esperando a que ustedes entraran.
Miguel sonrió al verla.
—Casi me da un infarto.
Mike soltó una pequeña risa.
—Yo también me asusté.
Antonella abrazó a Aria.
—¡Feliz cumpleaños, pequeña!
Todos comenzaron a cantar:
— Cumpleaños feliz... cumpleaños feliz...
Aria cerró los ojos y sonrió con mucha emoción.
Por primera vez sentía que tenía una familia enorme.
Después de abrir los regalos, Nicol notó que Aria ya no sonreía igual que hace unos minutos.
—¿Qué pasa, mi niña?
Aria bajó la mirada.
—Extraño a mi mami...
La sala quedó en silencio.
—Y también a mi papi... Me hubiera gustado que estuvieran hoy conmigo.
Las lágrimas comenzaron a caer lentamente por sus mejillas.
Miguel bajó la cabeza.
Sonia abrazó a Aria sin decir una palabra.
Hasta Lucila sintió un nudo en la garganta.
Nicol se arrodilló frente a su nieta.
—Ellos no pueden estar aquí físicamente... pero el amor que te tuvieron nunca desaparecerá.
Steven tomó una pequeña caja de madera que estaba sobre una repisa.
—Tu mamá dejó esto para cuando cumplieras siete años.
Los ojos de Aria se abrieron con sorpresa.
—¿Mi mami?
Steven asintió.
Dentro de la caja había una fotografía de Irene sonriendo y una pequeña nota doblada.
Con manos temblorosas, Aria la abrió.
"Feliz cumpleaños, mi princesa. Si estás leyendo esto, significa que ya creciste un poquito más. Tal vez hoy me extrañes, y está bien llorar. Nunca tengas miedo de sentir tristeza. Llorar no te hace débil; demuestra cuánto amas. Pero recuerda siempre sonreír otra vez, porque yo siempre viviré en tu corazón."
Aria abrazó la carta con fuerza y comenzó a llorar.
No eran lágrimas de desesperación.
Eran lágrimas de amor y de nostalgia.
Toda la familia la rodeó en un gran abrazo.
Aquel cumpleaños estuvo lleno de risas, regalos y pastel...
Pero también de un sentimiento que todos compartieron por unos minutos.
La tristeza de extrañar a alguien que siempre seguirá viviendo en el corazón.
Cuando todos terminaron de abrazar a Aria, Steven recordó algo.
—Espera un momento... creo que hay algo más.
Todos lo miraron con curiosidad.
Steven abrió nuevamente la pequeña caja de madera. Pasó sus dedos por el fondo y notó que algo sonaba diferente.
—¿Escucharon eso?
Con cuidado levantó una pequeña tabla de madera que parecía formar parte de la caja.
Debajo había un compartimiento secreto.
—¡Hay algo aquí! —exclamó Antonella.
Nicol abrió los ojos con sorpresa.
Steven sacó un pequeño sobre color azul, sellado con una luna plateada.
Aria sintió que su corazón latía muy rápido.
—¿Otra carta de mi mami?
Steven se la entregó con una sonrisa.
—Creo que sí.
Aria rompió el sello con mucho cuidado y comenzó a leer en voz alta.
"Mi querida Aria:
Si encontraste esta carta, significa que hoy cumpliste siete años. Estoy muy orgullosa de ti. Has aprendido que la alegría, la tristeza, el miedo y el amor siempre forman parte de la vida.
Pero ahora quiero que descubras algo mucho más importante.
La siguiente pista no está escondida en una caja... ni en un libro.
Está en un lugar donde el tiempo nunca deja de avanzar.
Busca donde las agujas nunca descansan y una vieja campana anuncia cada hora.
Cuando encuentres ese lugar, descubrirás una verdad que cambiará muchas cosas."
Aria terminó de leer y miró a todos.
—¿Dónde será ese lugar?
Steven comenzó a pensar.
Antonella también intentaba resolver el acertijo.
Miguel, Mike, Sonia y Lucila repetían la pista una y otra vez.
Pero nadie encontraba la respuesta.
En ese momento, una suave brisa entró por la ventana.
La carta se movió sola sobre la mesa.
Al darle la vuelta, Aria descubrió algo que antes no estaba.
Con una tinta muy tenue apareció una sola palabra escrita en la esquina del papel.
"Cuidado..."
Todos guardaron silencio.
Nadie entendía por qué esa palabra no había aparecido antes.
Y, sin que ninguno de ellos lo notara...
Desde la ventana de la casa, una persona observaba en silencio todo lo que acababa de ocurrir.