Sentimientos

Capitulo # 22 :Intriga

A la mañana siguiente, Aria se despertó pensando en todo lo que había descubierto.

Tenía una nueva familia, una llave misteriosa y una habitación que parecía esconder secretos de su madre.

Mientras bajaba las escaleras, vio a Sury hablando con Nicol.

—Abuela Sury... ¿puedo preguntarte algo?

Sury sonrió tranquilamente.

—Claro, pequeña.

—¿Tú conociste mucho a mi mamá?

Sury se quedó en silencio por unos segundos.

Jonathan, que estaba sentado leyendo, levantó la mirada.

—La conocimos más de lo que imaginas.

Aria se acercó rápidamente.

—¿De verdad?

Sury asintió.

—Irene era una niña muy curiosa. Siempre estaba buscando respuestas.

Aria sonrió.

—Eso creo que lo heredé de ella.

Jonathan soltó una pequeña risa.

—Eso es evidente.

Los tres comenzaron a reír.

Más tarde, mientras Aria ayudaba a ordenar algunas cosas de la vieja biblioteca, encontró un libro cubierto de polvo.

Lo sacó lentamente de la estantería.

¡PUM!

Algo cayó detrás del libro.

Aria se agachó.

Era un pequeño sobre.

Tenía una luna dibujada en la parte delantera.

Aria abrió mucho los ojos.

—Otra carta...

Corrió hasta donde estaban Sury y Jonathan.

—¡Miren!

Sury tomó el sobre y reconoció inmediatamente la letra.

—Esa letra...

Jonathan se levantó de golpe.

—Es de Irene.

Aria abrió cuidadosamente el sobre.

Dentro había una hoja doblada.

Comenzó a leer:

"Aria:

Si encontraste esta carta, significa que ya conociste a Sury y Jonathan.

Ellos son personas en las que puedes confiar. Tal vez algún día no entiendas por qué los dejé cerca de ti, pero cuando llegue el momento, ellos tendrán una parte de la respuesta.

No busques todas las respuestas al mismo tiempo.

Algunas verdades necesitan tiempo para ser comprendidas.

Recuerda la puerta.

Recuerda la llave.

Y sobre todo, recuerda que no todo lo que parece una casualidad lo es.

Tu siguiente pista está mucho más cerca de lo que imaginas.

Busca aquello que Sury guarda desde el día en que me conoció.

Te quiero.

Irene.

Aria terminó de leer.

—¿Qué guarda la abuela Sury?

Sury se quedó completamente quieta.

Jonathan la miró.

—Sury...

Ella bajó la mirada.

—No pensé que esa carta aparecería tan pronto.

Aria abrió los ojos.

—¿Tú sabes dónde está la pista?

Sury suspiró.

—Sí.

Aria se acercó emocionada.

—¡Entonces dámela!

Sury negó lentamente con la cabeza.

—No puedo.

—¿Por qué?

Sury miró a Aria con seriedad.

—Porque tu madre me pidió que solo te la entregara cuando tú estuvieras preparada.

Aria quedó completamente confundida.

—¿Preparada para qué?

Sury no respondió.

Solo miró hacia la vieja biblioteca.

Y en ese instante, Aria comprendió que la siguiente pista no era simplemente otro acertijo.

Era algo que podía cambiar lo que creía saber sobre su madre.



#5323 en Novela romántica
#717 en Thriller
#319 en Misterio

En el texto hay: misterio, romance

Editado: 17.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.