OLIVIA REYNOLDS.
Al día siguiente de que toda la escuela se enterara que Viktor Sullivan está enamorado de mí, Viktor no vino.
Yo llegué al colegio con su campera de cuero. Porque me la dejó ayer. Me queda gigante. Me llega a las rodillas. Y todos me miran. Porque nadie, NUNCA, usó la campera de Viktor Sullivan.
— ¡Olivia barrió! — grita Pía Fox—. ¡Tiene la campera!
Brenda, Vanessa e Irina corren a abrazarme.
— ¿Y Viktor? — pregunto.
— No vino — dice Tobías Sullivan—. Cuando Viktor se enamora de verdad, se esconde. Le pasó lo mismo a Jordan. Y a Travis. Es cosa de Sullivan.
— ¿Se esconde por mí?
— Se esconde porque tiene miedo de que lo dejes cuando te des cuenta de que es el delincuente — dice Jordan Sullivan.
No voy a esperar que venga. Yo voy a ir.
Olivia Reynolds no espera. Olivia Reynolds barre.
4 PM - Taller de motos detrás del colegio.
Lo encuentro. Sin remera. Arreglando una moto. Lleno de grasa. Con el pelo revuelto. Más lindo que nunca.
— ¿Reynolds? — dice sorprendido—. ¿Qué hacés acá? ¿Y por qué tenés mi campera?
— Porque soy tu novia — digo—. Y las novias usan la campera del novio. ¿No sabés eso? ¿No leíste mis libros?
Se ríe. Se limpia las manos.
— ¿Tu novia? ¿Desde cuándo?
— Desde ayer, cuando me dijiste delante de todo el colegio que estabas enamorado de mí. ¿O te olvidaste? Porque yo no me olvidé. Lo anoté en mi cuaderno. Página 89. "Viktor Sullivan dijo que está enamorado de mí. Por fin".
Se acerca. Me mira con esa cara de chico malo que a mí ya no me da miedo.
— ¿Y viniste hasta acá para recordármelo?
— No. Vine a barrer. Como hacen las Muñecas de Porcelana. Cuando queremos a un Sullivan, vamos y lo buscamos. No esperamos.
— ¿Y cómo barre una nerd?
— Así.
Lo agarro de la remera. Yo. Olivia Reynolds, la tímida, lo agarra a él, al chico más temido. Y lo beso yo.
Yo lo beso a él.
No es un beso dulce. Es un beso con 3 años de esperarlo en la biblioteca, de dejar el cuaderno abierto a propósito, de mirarlo de lejos mientras todos le tenían miedo y yo no.
Viktor se queda quieto dos segundos, sorprendido. Porque nadie nunca lo besó primero. Siempre es él el que besa.
Después me agarra de la cintura y me levanta sobre la moto. Me queda la campera abierta, mi uniforme abajo.
— ¿Así barre la nerd? — me dice al oído, con la voz ronca.
— Así barre la nerd que está enamorada del delincuente — digo—. ¿Te gusta?
— Me encanta. Me vuelve loco. Nadie nunca me barrió.
— Pues acostúmbrate. Porque ahora que todos saben que te amo, no te voy a dejar esconderte en el taller nunca más.
Me vuelve a besar. Más fuerte. En su taller, con olor a nafta y cuero.
Y afuera, detrás de la ventana sucia, se escuchan 9 gritos ahogados.
Pía Fox: ¡¡¡OLIVIA LO BESÓ PRIMERO!!! ¡¡¡LA NERD BARRIÓ AL CHICO MALO!!!
Brenda: ¡¡¡TE DIJE QUE BARRAS, OLIVIA!!!
Tobías, Jordan y Travis: ¡¡¡BIENVENIDO AL INFIERNO, HERMANO!!! ¡¡¡OTRO SULLIVAN CAÍDO!!!
Viktor me mira con mi campera puesta, arriba de su moto.
— ¿Te vas a quedar con mi campera para siempre?
— Sí. Y con vos también. Si me dejás.
— ¿Si te dejo? Cerebrito, sos la única que me puede tener.
Y me abraza. Con su campera que ahora es mía. Con su moto que ahora es nuestra.
Olivia Reynolds barrió.
La chica más tímida de la escuela barrió al chico más temido.
Y al chico malo le encantó que lo barriera una nerd.