Por un momento, Antonio cree haber dejado atrás su fijación por Carolina. Antonio estudia frente al computador concentrado en la exposición que debe presentar en la oficina, una oportunidad única no solo para ascender en la empresa, también para integrar a un cliente potencial con el que podría comisionar.
Afortunadamente la realidad volvía a mi vida y la emoción por la oportunidad que me habían dado en la compañía me alejó de pensar en ella…
Sin embargo, su concentración frente a la pantalla no dura mucho.
O bueno, por lo menos por ratos.
Su celular vibra. Él, que piensa en ella, lo toma emocionado, creyendo que es Carolina. Pero su alegría se desvanece al leer el mensaje: es Natalia.
“Sé que ambos cometimos errores. Aun así, te extraño. Natalia”.
—¿Ambos cometimos errores? ¡Qué tal!
Sin buscarlo, Natalia logra que deje de pensar en Carolina y que se concentre en el trabajo.
Es otro día de salida con amigos y Carolina. Antonio programo varios eventos para estar con ella, no se imagino como cambiarían sus sentimientos, ahora el resto de personas le estorban, solo quisiera estar con ella, pero no, también va Andrea, Diego y otros amigos de su pasado. Ese día, como en la adolescencia, cada uno quedo de llevar algo para compartir. Se divierten mucho mezclando en una bolsa: maíz pira, platanitos dulces, papas fritas, salchichas cortadas y otros mecatos.
Todo iba bien, hasta que llegó Sebastián. Carolina corre a los brazos de su amigo, ahora novio, se besan apasionadamente. Antonio intenta disimular los celos, Sebastián lo observa, así que Antonio le sonríe, se coloca los guayos, la camiseta, la pantaloneta y evita quedar en evidencia.
En este punto ya me sentía desesperado de escuchar hablar de Sebastián, ya lo había vivido antes con ella, hablaba de él como si fuera el mejor hombre del planeta ¿El mejor hombre del planeta? Para serlo se debe ser bien parecido y él más bien no es nada simpático, además ella ya lo conocía y sabía lo mal novio que era, entonces ¿cuál era la gran maravilla?
Sebastián se quita la camiseta y se la cambia por otra, Andrea y otras amigas sonríen y se secretean con Carolina, es evidente que la felicitan por su nuevo novio. Antonio se siente frustrado al ver el interés de todas por Sebastián. Por su espalda llega Natalia y le tapa los ojos, antes que emocionarlo se desanima por su presencia, ella en cambio le juega la broma tratando ser cordial y cariñosa. Antonio se siente obligado a ser amable.
—Hola Antonio.
—Hola Natalia.
—¿Cómo estás?
—Bien ¿y tú? —Recalca Antonio.
—¡Muy bien¡ gracias por preguntar
Diego se acerca —Que Antonio ¿va a jugar para mi equipo? ¡Muévalo!
—De una —le afirma Antonio y luego se dirige a Natalia —Permiso.
Natalia camina hasta donde esta Carolina y las demás amigas, comienzan a charlar, Antonio intenta vigilarlas mientras juega fútbol.
Carolina hablando con mi ex, yo intentando jugar mientras ellas se veían serias conversando, ¿qué puede estar diciéndole mi ex a la mujer que me gustaría que fuera mi novia?
Aunque físicamente Antonio está en el partido, su mente está concentrada en las mujeres, se le nota la distracción, lo golpean sin querer en un pase, le roban la pelota fácilmente y por alguna extraña razón un saque de banda lo coge con las manos y busca una cesta para lanzar, cuando cae en cuenta del error todos lo están observando. Diego le quita el balón y lo sentencia.
—¡No sé qué le pasa, pero parece que se le olvidó que usted es el que nos salva en todos los amistosos! Hoy ya nos llevan 3 goles, ¿será que se puede concentrar? Porque si perdemos, usted es el único que va a hacer la vaca para pagar la picada.
—¡Perdón! Si, yo tampoco sé que me pasa.
El partido sigue, Antonio no logra demostrar las habilidades por las que es conocido en la canchar, sin embargo, Sebastián si, anota un gol, eufórico se lo dedica a Carolina y todas celebran de felicidad, Antonio está agotado, sudoroso y respirando agitado, se enfurece con la dedicatoria de Sebastián que parece le da resultado.
¿En serio, dedicar un gol? ni porque fuéramos el equipo nacional, estúpido cursi
La actitud de Sebastián parece motivar a Antonio para jugar mejor, se ve más concentrado y ayuda a su equipo, hasta anota un gol y por alguna extraña razón también pretende celebrarlo dedicándoselo a Carolina, sin embargo, en el último momento, cuando ya parece que la señala se da cuenta que no debe hacerlo y sin pensarlo dirige su mano a la que está al lado de ella que para su infortunio es Natalia, al hacerlo todos de nuevo se emocionan menos Andrea que se ve seria.
Ojalá solo fuera cursi, pero ahora sí soy el mayor de los estúpidos.
Se acaba el juego. Carolina lo llama a un lado, no está muy contenta.
Claro, Carolina me hizo el reclamo y si Sebastián era el mejor hombre del mundo yo era el peor novio del planeta, el cuestionario no se hizo esperar, porque hizo aquello, porque no hizo esto, porque calló cuando debía hablar, porque habló cuando debía callar, Natalia me destruyó como pudo, la razón, cuando ella quería estar conmigo de nuevo yo ya no estaba interesado y le contó su versión de la historia ¿cómo mejorar mi imagen? Contándole mi versión.
—¿Bueno, entonces por qué terminaron?
#6009 en Novela romántica
#2321 en Otros
#610 en Humor
comedia romance, amigos a amantes, comedia humor enredos aventuras romance
Editado: 12.05.2026