Ponete los auriculares, escuchando la música de la vida,
dirigite a tu propio mundo,
donde encontrás tu paz interior.
Hacerle una pausa a tu mente y a tus pensamientos,
relajá tu alma, tomate un respiro,
y dejá fluir el ritmo de tu corazón valiente,
en la sensación de ser vos mismo,
en tu propio mundo, sin nadie ni nada a tu alrededor.
Date un respiro, ilusionate en eso que llega,
en un momento llamado paz y fuerza interior en ti,
cuando podés sentir que nada más puede agotar tu vida.
Encuentra tu lugar, ese que te da tus momentos,
tu música interior, profunda y única,
contigo mismo, vos y tu yo interior.
¿Quién dice que necesitas un gran viaje,
un gran paisaje, un lugar majestuoso?
Solo tus auriculares, la música de tu alma
y apagar tu mente de eso que te preocupa, te llena, te carga.
Solo entra a tu lugar en el mundo.
Disfruta de tus momentos, porque la vida es corta
y solo se vive en esos pequeños momentos
que se encuentran en tu armonía.
Porque la felicidad es estar en paz contigo mismo,
buscando tu propia armonía y sincronía.
El alma sana, el corazón calma su ansiedad,
la mente fluye y se renueva,
día a día.
Editado: 29.08.2026