Ahí, parada, enfrente de el espejo de cuerpo completo, con aquellos jeans de tiro bajo y esa blusa corta qué dejaba al descubierto los michelenis de mi abdomen.
Soprendentemente, no me sentí un adefesio.
Me sentí todo menos eso.
Me sentí bella, única, irrepetible e inigualable.
Me sentí increíblemente despanpanante.
¿Y que tal si...?
Me empecé a preguntar, mientras sentía que el brillo de mi ser acaparaba todo el lugar..
Y que tal si me vuelvo a enamorar
¿Que tal si me vuelvo a enamorar, pero esta vez que sea de mi reflejo?
¿Que tal si esta vez me enamoro pero de mi cuerpo?
¿Que tal si esta vez el elogió sea para mi?
¿Que tal que esta vez si me quiera sin mentir?
¿Que tal si esta vez vuelvo a decir un Te amo?
¿Que tal que esta vez este si sea para mi...?