Las hadas nacen de la esperanza.
De la primera sonrisa, nacen un momento, en un tintineo, en medio de la brisa que te despeina el pelo.
Nacen de un latido de emoción.
De un atisbo de ilusión.
Nacen de un brillo de amor.
Nacen de tu corazón, viven en tu ínterior.
Entonces mejor no te llenes de desesperación.
No te dejes llevar por opiniones que no te llenan.
No te desgastes si no vale la pena.
No te llenes de desesperanza.
No cortes tus alas.
No dejes de soñar.
Porque las puedes matar.
No opaques tu brillo por alguien más.
No mientas para intentar encajar.
No te llenes de falsedad.
Porque la puedes apagar.
No pierdas tu fe por un poco de rencor.
No pierdas tu amor por un poco de atención.
No te dejes llevar por el sentimiento de aflicción.
Recuerda que lo último que se pierde es la esperanza.
Lo último que se muere es tu hada.
Cuidala, que no se vaya,
Porfavor