Seré Tu Esposa (primer Libro)

Capitulo 3

Puedo que hoy, odie mi rutina mas que nunca y se debe a mi jefe, no se porque motivo me sentia nerviosa esperando a Jaredquien no tarda en llegar, esta mañana por primera vez, me saludo con un seco -Buenos dias- no le di mucha importancia y me concentre en las calles de New York, ver a las personas correr para llegar a sus trabajos me daba cierta calma o quizas sea el echo de que voy en el auto de mi jefe y si el tarda en llegar a la oficina tambien lo hare yo. Al llegar a la oficina no me sorprendio para nada que todas las miradas se concentraran en nosotros, claramente las ignores y subi al ascensor de empleados, siempre he sentido que Jared es muy egoista al tener un ascensor privado, es algo estupido cuando tiene miles de trabajadores usando solo dos ascensores. 

Me dia no podia continuar mejor, porque al llegar a mi oficina veo al Señor Calvin Klein esperando a que anunciara su llegada, lo hice rapidamente, a los minutos fuertes gritos llenaron la oficina o mas bien mi piso en el cual solo nos encontrabamos Jared y yo, hace un tiempo aquellos gritos me sorprendian, pero luego fueron de lo mas normal, la relacion de esos hombres eran tan complicada que nunca indage en lo que sucedia, porque tambien es una visita rutinaria, una tradicion de cada mes que termina bastante rapido, por suerte el Señor Calvin es bastante agradable, luego de salir de la oficina de su hijo con el rostro rojo se despide amablemente y se retira. 

Ya era la hora para ir a almorzar estaba arreglando mi bolso cuando llega Esteban Smith el mejor amigo del señor Klein, pasa directamente a la oficina del señor, no me sorprende que pase con la vista en frente ni siquiera me saluda, al igual que su amigo. Estaba a punto de salir de mi oficina cuando el telefono sobre mi escritorio comienza a sonar, al atender es Jared que una vez mas interrumpe mi hora de almuerzo, tomo mi pequeña agenda y camino hacia la perdicion. 

-Señorita Ramirez eh..eh..yo-  Mire a mi jefe con el ceño fruncido para luego ver como su amigo no dejaba de reir con grandes carcajadas, el señor Klein solo lo fulmino con la mirada y concentro su mirada en mi mientra entrecerraba sus grandes ojos verdes- ah..am...Señorita Ramirez....es que yo...yo y usted- Nuevamente Esteban interrumpio lo que mi jefe intentaba decir. 

-Dile, hombre no ves que la chica se quiere ir a almorzar- el señor Klein asintió y me miro directo a los ojos mientras apoyaba sus codos en su escritorio,ignorando por completo a su amigo. 

-Quiero que te cases conmigo, mas bien necesito que nos casemos- Rapidamente la impresion se traslado a mi rostro, porque ambos cabelleros comenzarona reir, intente mantener la serenidad, pero fue imposible porque mis mejillas rapidamente se tornaron carmesi y mis manos comenzaron a sudarl- Lo siento, debí decirlo mas lento, mi padre me dio cuatro meses para buscar esposa y por las cosas del destino tu apareciste en mi camino y creo que eres la indicada para casarte conmigo, solo sera un contrato te daré todo lo que quieras vivirás con lujos, muchas tranquilidades, el principal problema es que hoy tengo una cena con mi familia y les debo presentar a mi futura esposa, acepta y te lo juro que cuando toda esta farsa termine tendrás muchos beneficios- yo guarde silencio unos minutos y lo mire detenidamente se notaba que estaba en apuros, pero claramente eso no me deberia importar.

-Me esta diciendo que si me caso con usted tendré todo lo que quiera- el asiente- ¿Porque tanto el apuro por casarse? Ciertamente no es algo que usted quiere hacer y supongo que debe ser por dinero- el se paso las manos por su pelo y miro a Esteban, luego a mi. 

-Si no me caso mi padre me quitara esta empresa y se la dará a mi hermano, y yo me quedare con la empresa de mi hermano la cual esta por los suelos, por favor, solo serán unos meses, para ser exacto serán cinco ¡vamos di que si! yo no tengo pareja, tu tampoco, ninguno esta casado, no tenemos hijos, ademas de soportar a mi familia esta noche, tendremos que soportar a la prensa durante un tiempo, pero solo sera eso, en un par de semanas se le olvidara a todo el mundo y viviremos como siempre, pero comprometidos.

-Señor, necesito pensarlo, mañana tendra mi respuesta.

-La respuesta me la tienes que dar hoy, hoy tengo la cena con mis padres, si necesitas pensarlo puedes tener la tarde libre, compra un vestido lindo, come algo rico y yo te ire a buscar en la tarde para saber tu respuesta- Saco una tarjeta de color negro de su billetera, me la entrego y me pidio que me retirara porque tiene un dia dificil.

Fui al unico lugar que calmaria mis nervios, un restaurante de pizza, no puedo negar que la idea de casarme con Jared no me emociona para nada, pero dinero mueve al mundo, si mi salario cambia, eso quiere decir que mi vida cambiaria, por lo menos puedo darme una merecidas vacaciones, aunque unas vacaciones no significan nada si tengo que soportar a la familia de Jared y a la prensa, las personas de la oficina no me importan demasiado, porque siempre me han despreciado por ser la mano derecha del jefe, de todas formas los rumeros sera peor.  

-¿Que has decidido?- Dijo Jared del otro lado de la linea, tener una tarjeta con tanto dinero me habia echo enloquecer un poco, ademas de comprar el vestido, compre unos lindos zapatos y suficiente chocolate para superar aquel desastroso dia. 

-Lo siento, no puedo. 




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