Seré Tu Esposa (primer Libro)

Capitulo 8

Me desperte a las cinco de la mañana o mas bien Jared me desperto ¿quien se levanta a esa hora? por suerte me dejo dormir hasta las dos horas mas e hice mi rutina de cada día de trabajo, que no cuenta con ejercicio, lo necesitare, esta claro, pero sin duda amo demasiado mis horas de sueño como para intentar hacer ejercicio cada dia.

- ¿Porque eres tan diferente?- Jared frunció el ceño, mientras le da un gran sorbo a su cafe, pense que las personas con dinero comerian elaborados desayunos, pero Jared solo limita a tomar cafe, que es mucho mas de lo que desayuno diariamente 

-Si lo dices por el trabajo, no puedo estar de risitas con mis empleados, soy el jefe tengo que demostrar seriedad y me disculpo si me sobrepase con usted, pero no creas que las cosas cambiaran en el trabajo, nuestro rendimiento no bajara ahora que las cosas han cambiado..

-Descuide lo entiendo, Señor...

-Buenos días Señores Klein- Mi suegro entro a la cocina y Jared no lo saludo, solo dijo que iría a buscar sus para ir al trabajo, que solo consta de su maletin y telefono. 

-¿Puedo manejar?- si esta el padre de Jared debería aprovechar la oportunidad...

-No y no insistas- Dijo mi jefe tras salir de la casa

-Te prometo que no chocare el auto, manejo muy bien, ademas extraño manejar y supongo que mi auto no esta listo, de ser asi podria ir en mi auto a la empresa.

-Si no chocaste en ese horrible auto se que no chocaras el mio, pero si lo haces ¡Te mato! mi coche no es un juego ¿Entiendes?

-¡Jared! como le dices eso a la pobre chica, ademas si lo choca, te compro otro, sigues siendo un niño-

-ya me acostumbre a la poca sutileza de Jared- nos subimos al auto de inmediato prendí la radio y la primera canción que comenzó a sonar fue -minutos de Ricardo Arjona- la comencé a tararear y no pude evitar ver la sorpresa en sus rostros, quizas para llos debe ser extraño que alguien cante mientras va conduciendo ya que, suelen ir en silencio en todo momento.

Claramente no todo podia ir a la perfeccion, porque aun el semáforo estaba en verde sentí un gran golpe, de inmediato miro a Jared quien ya tenia cara de que me iba a matar y solo pude pronunciar lo siento, salimos del auto y las personas comenzamos a acercarse, del otro auto salio una chica de pelo negro quien no tardo en comenzar a gritar.

-¡Idiota! ¡¿Como no te has dado cuenta?! ¡Me has chocado! !Debes tener mas cuidado! ¡Imbécil!- No puedo negarlo que aquella situacion provoco un gran nudo en mi estomago, las manos me comenzaron a sudar y prefi guardar silencia, el daño ya estaba echo.  

-A ver niñita calmate, mi esposa no te ha querido chocar, aparte no fue su culpa tu te has saltado la luz roja, asi que espero un minimo de respeto por tu error- dijo Jared bastante calmado 

-¿Ahora necesitan que la defiendan? Sera mejor que tu esposita aprenda a manejar- Lo ultimo lo dijo con tanto desden que no pude evitar dar un paso hacia ella a pesar de que el Señor Calvin sujeto mi brazo. 

-Haré que revisen las cámaras de vigilancia, si mi esposa fue quien la choco le pagaremos su auto y si usted choco a mi esposa tendremos gran problemas, ahora con su permiso- El padre de Jared ya había visto la patente del auto, nos subimos al auto y nos fuimos a la empresa Jared me pidió que no hablara y lo entiendo se que esta enojado, cuando llegamos a la empresa el tomo su ascensor y yo tome el de empleados. 

La mañana paso bastante rápida, ya era hora de ir almorzar, salí del edificio y fui rápidamente a mi departamento, cuando llegue me prepare algo de comer y me senté a comer en el sillon, en toda la mañana no había hablado con Jared, debido a que estuvo encerrado en su oficina al igual que su padre, mire mi departamento y decidí que hoy no iría a la casa de Jared necesito estar sola y pensar en la vida, en lo que rara que se convertido en dos dias y lo estupida que fue al ir a mi departamento, ya que ahora debia pagar un taxi para volver a la oficina y aunque mi hora de almuerzo ya había terminado y a pesar de que mi casa quedaba lejos valió la pena estar en casa aunque sea un momento. Estaba entrando al edificio y vi a Jared subiendo a su ascensor con la chica que había chocado en la mañana, todos los trabajadores que subían al ascensor comenzaron con sus malas lenguas-el jefe tiene nueva conquista, aunque sabemos que todas son un juego para el- yo no dije nada ¿Que mas podía decir? solo me queda escuchar en silencia llegar a mi piso. 

A los minutos Jared salio con la chica de su oficina riendo, me entro una rabia que apreté mis dientes con fuerza, la chica me miro con una gran sonrisa y me saludo ¿estoy celosa? ¿seré estupida? no estoy celosa, estoy enojada porque se que el imbecil de Jared nunca me ha sonreido de esa forma, nunca se reido de algo que suela decir, un momento estoy celosa ¿Puedo llorar? Como puedo ser tan tonta

-Julie, te estuve llamando ¿Donde estabas?- dijo Jared mientras se acercaba a mi escritorio

-Se nota que usted se preocupa por su esposita- dijo la chica con una sonrisa coqueta. 

-¡Claro que si! Es mi esposa- Ojala los hombres reconocieran las miradas, porque en este momento estoy segura que si Jared me mirara, se daria cuenta que lo he matado seis veces con mi mirada de odio. 

-¿Que haces aquí?- Jared se sorprendió por la forma en que le hable a la chica pero me vale mierda, estoy tan enojada que no puedo pensar con claridad.  

-Vi las cámaras y tu has chocado a la chica así que la llame- Detengan el mundo ¡¿Que?! ¡¿El la llamo?! A mi nunca me ha llamado, osea si lo ha echa, pero solo por trabajo y eso no cuenta- Le pague el dinero del auto- La chica se despidio rapidamente, es obvio que ella si sabe reconocer miradas, porque no se demoro demasiado en uir del lugar a diferencia de Jared que se quedo mirando el ascensor. 

-Jared ¿Podemos hablar en tu oficina?




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.