Seré Tu Esposa (segundo Libro)

Capitulo 9

Jared como cada mañana me levanto con un gran beso y me dejo con la pasión en el cuerpo ya que se fue a hacer ejercicio. Me bañe y fui a tomar desayuno, no pienso esperar a  Jared venganza por dejarme en la cama con las ganas de algo mas. 

-Amor- dijo Jared entrando por la puerta de la cocina- le he dicho a Martín que te iras este fin de semana a su casa.

-¿Que harás mientras yo no este?- dije tratando de que mi instinto dominante no se note.

-Tengo que ir de viaje a Alemania Y llegare él día Miércoles- se sentó a mi lado y me quito mis ricas tostadas.

-¿Que?¡no! Sera tu cumpleaños, quiero que estés conmigo, un cumpleaños es algo importante- dije haciendo puchero intentando convencerlo.

-Lo se amor, pero son unos socios muy importante, hablando de socios, hoy tenemos una cena y mañana una sesión de fotos que le has prometido a mi madre, tu cada mas cercana a mi madre-

-Prométeme que por lo menos llegaras en la noche para cantarte feliz cumpleaños, quiero verte ese día, te esperare-

-No te lo puedo prometer, pero haré hasta lo imposible porque así sea, me iré bañar para ir a la empresa- pensándolo bien ya no quiero ir a la casa de los chicos, preferiría viajar con Jared, pero él siempre va solo, se supone que soy su secretaria, preferí no darle más vueltas al asunto y me fui a lavar los dientes, luego llame a mi padre.

-¡Hola! ¿como han ido las cosas por allá?- me senté él gran sillón de la sala de estar y espere la respuesta de mi padre.

-Hola ¿Julie?- como es posible que mi padre no reconozca mi voz.

-Si soy yo- dije ya un poco desanimada.

-No tengo tiempo en estos momentos, llama otro día- colgó la llamada y yo tire mi teléfono al suelo, sentí que Jared se gano detrás mio, me pare y me agache para poder recoger él celular, Jared se adelanto y tomo rápidamente el teléfono, luego me abrazo y me dio un beso en la frente. 

En él camino nadie hablo. A la hora de almuerzo mi estomago ya rugía por un poco de comida, tome mi bolso y luego salí de mi oficina, fui a la oficina de Jared, tenia la puerta abierta así que entre, busque con la mirada a Jared y no lo vi por ningún lado, salí de la oficina y me encontré con Angélica y Esteban, nos fuimos a almorzar llegamos a un restauran y pedimos él almuerzo.

-¿Saben donde esta Jared?- ellos me miraron.

-No, pensé que Estaba en su oficina, no lo vi salir- dijo Angélica

-Pensé que sabia donde estaba, hoy su abuela cumple cinco años de fallecida debe estar en él cementerio, te llevaría, pero se que quiere estar solo, también me entere de que se ira a Alemania, cuando me lo contó no le creí eso de los socios, se que se va a Alemania para estar solo- Angélica le pego un codazo y Esteban se quedo en silencio, tome mi cartera y salí del restauran, escuchaba como Angélica me gritaba que volviera, pero él hambre se me había quitado, al llegar a la empresa me tome un baso de agua y me fui a la oficina a trabajar, pero se me hacia imposible ¿tan insoportable soy? Hoy todos me ignoran, quizás es mi culpa, quizás él me necesitaba y yo solo lo ignore, mis ojos se llenaban de lágrimas y poco a poco fueron bajando empapando mis mejillas, yo creo que el problema soy yo y no es un mal sentido, hoy es un día triste y hasta mi cuerpo lo sabe.

A la hora de salida Angélica entro a la oficina y me pregunto si estaba bien, yo respondí que solo me dolía la cabeza, Esteban me fue a dejar a la casa y en cuanto entre me di cuenta que estaba vacía, subí al cuarto y me puse él pijama, luego llame a Jared, en la tercera llamada me contesta y se escucha música desde él otro lado.

-¿qu...e...ien ha....blo?- se notaba que estaba ebrio.

-soy Julie- me senté en la cama y no pude evitar que mis ojos se llenaran nuevamente de lágrimas creó que estar con mis días esta haciendo efecto en mi.

-aahh er....esss.... Tuuuu no tengo ti..ti..tiempo- la llamada se corto, no, Jared corto la llamada, nuevamente tire mi celular y comencé a llorar, me acosté, abrace una almohada, mis sollozos comenzaron a ser aun mas fuerte, sentia el nudo en la garganta, asi que solo respire profundo y me sente en la cama.

-¡Aaaaaaaaa! ¡Hoy solo es un dia triste! ¡Maldita sea esta vida!- sentia como mi pecho se tranquilizaba con cada grito, asi que segui gritando hasta que mi garganta doliera, me acoste, abrace mi almohada y segui respirando hasta poder tranquilizarme.




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