Sabía que dejar a su hermana en aquel lugar no era una buena idea, pero estaba confiado de que allí estaría más segura. Idea que odió cuando vió la cara de Ash en la televisión al lado de la palabra terrorista. Llamó a su madre y por suerte, esta vez le contestó, dijo que se encargaría del tema mientras él hacía todo lo posible para comunicarse con los familiares de los amigos de Ash para intentar sacarlos de ahí.
Estaba tan jodidamente cerca de sacarlos, pero siempre había un evento que no lograba ver, siempre ocurría algo que retrasaba su plan, por lo que buscaba futuros hasta que le dolía pensar.
Odiaba cuando no encontraba nada, y saber que su don era tan particular que nadie llegó a entender cómo funcionaba, lo frustraba aún más. Era tan impredecible que ni él sabía cómo controlarlo.
Buscó sin cesar en su mente hasta que lo encontró, pero era tal el riesgo, que prefirió seguir buscando una opción mejor…pero no había.
Hasta que llegó lo inevitable, no lo quería aceptar.
Era la única manera.
Cory se había esforzado en buscar todos los futuros posibles y alternos para que Ash y todos volvieran a casa. Vio un sinfín de posibilidades y como una acción podría afectar a otra, hasta que encontró una opción.
La más viable de todas.
Con un gran costo y sacrificio, pero estaba dispuesto a hacerlo por su hermana.
No pudo salvar a Randy pero si salvaría a Ash.
Era libre.
Nunca se había sentido tan libre en toda su vida.
Cathie aún no sabía cómo controlar su don pero se sentía libre. Podía respirar con tranquilidad, al fin podía ser ella misma. No era la hija del sargento ni la pobre chica Garlet que fue torturada en la escuela.
Simplemente era Cathie.
Los primeros días fueron difíciles.
Seguía sin comprender cómo había pasado de estar en un helicóptero que se caía en dirección al suelo, a que todo se paralizara lo justo y necesario para lograr levantar a Aiden y atravesar el portal.
Nadie comprendió cuál era su don hasta cinco días después.
Tiempo.
Podía detener el tiempo.
En un principio, Cathie pensó que Maggie le estaba haciendo una broma, hasta que Silva lo confirmó. Estaba perpleja, no solo había conseguido un don sino que también era uno inusual.
No asistió a clase hasta que fue capaz de controlarlo, debido a que seguía sin saber como usarlo ni como hacer que la obedeciera. Su don hacía lo que quería y se manifestaba en los momentos menos oportunos, lo hacía en cualquier ocasión, excepto en sus clases con Maggie.
Estuvo alejada de toda actividad y se enfocaron en su don, en cómo manejarlo. Nunca había pensado que era tan esencial aprender cómo usarlo y que no te consumiera, sus amigos lo hacían de una forma tan natural que Cathie creyó que sería sencillo.
Aiden no paraba de decirle que estaba siendo muy dura con ella misma, porque tenía su don hace apenas días, ni siquiera una semana, pero aun así, quería dominarlo para estar junto con Via y Aiden.
Estaba ahí para luchar, con un don o sin él, habría elegido quedarse.
Estar con la resistencia era la opción correcta.
Tener clases con Maggie era… era…
Cathie no tenía las palabras para describirlo. Definitivamente era todo lo opuesto a la escuela y al recinto militar, hasta el punto que no quería que las clases se acabaran y siempre le rogaba a Maggie por quedarse un poco más.
Salió de su clase y fue a buscar a Via y a Aiden que estaban entrenando en un lugar diferente, habían decidido que ella practicara en otro lugar por precaución. Al llegar los encontró practicando con sus dones en un grupo de veinte personas.
Via se encontró con tres compañeros de la escuela y no importaba las veces que insistiera en que los conocía, Cathie no sabia quienes eran, cuando Via los reunió, ellos tampoco parecían acordarse de ella.
Cathie se sorprendió al ver a Via volando, estaba a casi dos metros de altura, suspendida en el aire con una gran expresión de concentración en el rostro y cuando sus ojos plateados se encontraron con los suyos, su amiga la saludó con la mano, parecía tan sencillo para ella lo que hacía que no parecio costarle en lo absoluto hacer aquel movimiento con su mano No comprendía como a Via no se le movía un solo cabello de lugar a pesar de estar envuelta en el viento, e incluso llevaba ropa que no parecía del todo cómoda para practicar. Mientras los demás usaban ropa deportiva y cómoda, Via conservaba su glamour habitual, como si los meses usando conjuntos grises en la milicia hubieran sido suficientes.
Aiden parecía realmente feliz y cómodo. Ya no era quien había torturado a la hija y amiga de…, solo era Aiden.
Hablaban con él e incluso había hecho algunas amistades. Sin duda estaba mejor que antes de ir con sus amigos, ya no parecía mortificado por su pasado, era como si hubiera hecho borrón y cuenta nueva.
Nadie estaba interesado en quién era antes de llegar, ni en ninguno de los que llegaban y eso era agradable.
#3965 en Fantasía
#696 en Ciencia ficción
fantasia accion aventura y romance, fantasía drama, fantasía romance acción aventura
Editado: 20.02.2026