-¿Falta mucho?
Estaban en un avión rumbo a Europa.
-¿Ya llegamos?
España para ser más específicos. Lograron que les revelaran el país al que se dirigian después de diez horas de insistencia de todos, sumados al talento de Amara de ser insistente y reiterativa que logró colmar la paciencia de quienes los escoltaban.
Habían alcanzado la libertad pero Ash todavía no se sentía del todo libre , como si todo aquello de lo que quería escapar aún la retuviera. Sin dudas, así no había sido como tenía planeado irse, además, ir a otro lugar era algo extraño.
Estaba cansada de adaptarse.
Tal vez por eso había terminado desistiendo y aceptó irse, pero a la vez que sentía que estaba traicionando a su hermano.
No sabía cómo sentirse y punto.
Llegaron cuando el sol comenzaba a ocultarse, fue lo más doloroso y a la vez lo más emotivo que vivió en su vida.
El reencuentro después de meses sin verse, Tiff y Sam se lanzaron a los brazos de sus padres, mientras que Amara se encontraba con su madre y Ethan con su padre y hermana, entre lágrimas, abrazos y felicidad.
Se quedó tomada de la mano de Cameron mientras ambos veían el tan esperado encuentro que ninguno de ellos estaba teniendo, hasta que una señora de edad mayor se asomó entre la pequeña multitud, acompañada de un grupo de cinco mujeres.
El grupo femenino comenzó a gritar de emoción mientras Cameron corría hacia ellas llorando. Sin darse cuenta, Ash comenzó a llorar por un conjunto de emociones que no tenían descripción.
Cameron saludó a su familia de forma afectuosa y con un gran abrazo, excepto a una mujer que estaba tomada de la mano de su abuela, que le saludaba con la mano. Miles de emociones recorrieron su rostro y Ash recordó todas las cosas que le había contando sobre sus primas, sobre todo de Sierra, y con todas esas emociones, él solo se limitó a sonreír y devolverloe el saludo. La señora mayor intentó que ella se acercara a su primo pero salió corriendo y haciendo un berrinche, como una niña.
Una niña atrapada en un cuerpo de adulto.
Ash observó todo desde la distancia hasta que fue a saludar a los padres de sus amigas. Les contaron todo y le hicieron un breve tour por el centro de refugiados, un lugar temporal hasta que las cosas se solucionaran y pudieran volver a casa.
Ash no tenía un lugar donde quedarse, creyó que se quedaría en la pequeña residencia de quienes no tenían hogar, hasta que se enteró que Cory, previamente, había hablado con los padres de Tiff quienes aceptaron con gusto que se quedara a vivir con ellos, incluso sus padres dieron su consentimiento. Cory había dejado todo preparado para que no estuviera sola, como si ya lo hubiera sabido, como si ya hubiera visto este futuro.
Ash se vio tentada a abrir las pequeñas notas y sobres que había en la caja que le dejó su hermano. Todas las noches hacía lo mismo, se pasaba horas enteras mirando su interior sin atreverse a ver su contenido.
En los primeros días, les llegó una noticia desalentadora, habían perdido el año escolar y tenían que recursar.
El clima fue otro gran cambio. No estaban en verano, sino que en invierno, y para su disgusto, no había nieve, aunque las temperaturas eran muy bajas, sobre todo en la noche.
Después de unos días de adaptación, Ash conoció a la abuela y a las primas de Cameron, eran bastante bulliciosas a pesar de que algunas tenían casi treinta años. Una noche conoció al padre y a la hermana de Ethan, lo que fue un poco extraño, pero estaba agradecida de que nunca se mencionara la palabra con N ni nada con respectos sus cicatrices faciales pero volvió horas después sintiendo una gran ansiedad teniendo que quedarse en la fría noche para calmar y menguar su temperatura.
Cuando fue consciente de que realmente era libre y que ya no estaba en el recinto militar sino en un país a miles de kilómetros de allí, comenzó a preguntar por Cory.
Había una pequeña oficina ubicada en la residencia de los refugiados con algunas personas de la milicia y Ash se encargó de ir a preguntar, cinco veces por día, por si llegaba alguna noticia de su hermano pero nadie sabía nada.
Preguntó y preguntó en todo el lugar y cuando se cansó de las declaraciones de siempre, volvió a tener un teléfono celular en su poder, también gracias a Cory, busco por internet cada noticia o publicación que encontraba hasta que volvía a envenenarse con enojo y frustración. arribaron más personas pero nadie tenía respuestas y así llegaron las fiestas, sin ninguna noticia de su hermano.
Navidad fue un suspiro, noche que pasó la mayor parte demasiado borracha como para dar más de dos pasos y se quedó durmiendo en la casa de Amara.
Ash continuó insistiendo hasta que llegó año nuevo, fecha en que la oficina estaría cerrada durante dos días. Nadie sabía nada, ni sus padres ni la jefa de Cory, que había logrado contactarse con ella pero sin ninguna noticia.
Los pocos jóvenes decidieron hacer una fiesta y ahí estaba ella, demasiado desanimada para estar festiva pero sin ganas de volver a dormir en el sofá porque Sam se había ido con Tiff. Se quedó en una esquina cuando perdió de vista a Cam y Amara, en un momento estaban dando un gran espectáculo de baile y al siguiente, él había desaparecido y Amara se estaba besuqueando con una chica.
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Editado: 13.03.2026