(serie Recuerdos) -1900 - 2

Capítulo 17

Los días que fueron desconocidos

1900

Thomas

Es tu última oportunidad- grita Aurora, a tres centímetros de mi. Miro al fondo de la quebrada, y el mar es muy azul, ¿A quién se le ocurre salta de una quebrada? Me volteo y miro a mis amigos y bueno las amigas de mi novia, debo decir que también invite a la misteriosa chica, que un no me quiere decir su nombre así que le llamo ‘‘Misterio’’, han pasado tres semanas desde que nos conocimos y le presente a las amigas de Aurora, al inicio estaba celosa, pero después le explique que solo quiero ayudarle ya que no tiene a nadie cerca en este país. Silby y Elizabeth la tratan bien pero mi enamorada y Mary se mantienen alejadas.

La chica misterio me sonríe en manera de apoyo y por lo que veo no quiso saltar con nosotros al igual que mi amigo Gabriel. Aurora corre hacia mí y toma mi mano.

-Cariño si no lo vas hacer solo, hazlo conmigo- le sonrió, y miramos al mar que supongo que esta frio por invierno que avanza.

-No puedo creer que haya perdido el reto- me aprieta la mano.

-A la cuenta de tres- asiento- Una.

-Dos- digo.

-Tres – decimos ambos y saltamos, el agua oscurece mis ojos y pierdo la mano de Aurora. Nado y me encuentro con ella riéndose, por como esta mi cabello, se acerca a mí y me besa.

-Par de tortolos, ya salgan se van a congelar- subimos nuestras miradas hacia arriba y todos nos aplauden.

Ya salidos del mar y cambiados con ropa abrigada, y estando en la casa de mi mejor amiga Elizabeth, jugando juegos que están de moda. Me acerco a la chica Misterio que parece estar muy pensativa.

-¿Y te ha gustado el día de hoy?, ¿Mejor dicho la pasaste bien?- sonríe y se abriga más a su  abrigo de color rojo.

-Gracias por invitarme Thomas, me hiciste olvidar por un momento todo.

-De que huyes, Misterio- le digo- te puedo ayudar tú lo sabes.

-Algún día te contare todo, solo confía en mi.- Se levanta- será mejor que me marche, llego tarde a mi repaso de actuación-me levanto.

-Te acompaño- dejo mi copa encima del velador de libros.

-A tu amada, no le agradaría que le dejes sola- camina hacia la puerta y sale- Adiós.

Se va dejándome con las palabras en la boca.

-Tenemos que celebrar- me volteo para ver a Elizabeth- ya que mañana el libro de Thomas tendrá su primer empastado- pone las galletas encima de la mesa.- ¿Y tu amiga, Thomas? – inspecciona la sala.

-Se tuvo que ir- me acero y tomo una galleta.

-Supongo que no le agradamos- confiesa Aurora,  y pones servilletas encima de la mesa.-Muy rara tu amiga, cariño- creo que noto sus celos, me acerco a ella sonriendo y le abrazo por la cintura.

-No deberías estar celosa, es solo una amiga como Elizabeth, Silby, y bueno la extraña de Mery.

-Que dices de mi- aparece Mery con Richard parece que vienen del jardín. Ahí pasa algo.

-Nada- habla por mi Elizabeth.

-Nos sentamos a tomar el té- dice Aurora con autoridad  se voltea y me dice- confió en ti, pero no en ella.

Miro sus ojos y los desvía. La duda me invade ya que no conozco mucho de la chica Misterio, ¿Debería alejarme?, ¿No ayudarle?

**

-Puedo preguntar, ¿porque querías que te acompañe a ver los empastados de tu libro?- le regreso a ver con los brazos cruzados.

-Tengo que hablar contigo- me acerco a joven para darme el primer empastado del libro que escribí, miro sus letras bañados en oro casero y estoy muy emocionado.

La chica mira el libro - ¿De qué trata?

-Es de misterio como tú, pero aquí habla de asesinatos que necesitan ser resueltos.

- Interesante- se cruza brazos y miro sus ojos,  por un momento miro la pena que carga encima de él porque me agrada la chica, parece dulce pero a la vez fría, parece orgullosa pero a la vez amable.

-¿Tienes un pluma?- le pregunto, buscando si tengo alguna yo en mis pantalones.

-Si, dejame buscar- busca en su pequeño bolso victoriano color  caramelo, me lo extiende y lo tomo. Comienzo a escribir en él.

Para ti de ‘‘T’’

 -Toma- le obsequio el primero libro empastado.- Ella lo toma dudando y sorprendida.

-Porque me lo das.

 -Para que seas la primera que lo obtiene y gratis- sonrió, abre el libro y mira lo que le escribí.

-T, de Thomas, ¿Por qué no pones tu verdadero nombre? ¿Por qué Jack Goulding?

-Muchas preguntas- paso alado de ella con los brazos cruzados de espalda.- Ven tenemos que hablar.

-Qué curioso- se acerca a mi y guarda el libro en su cartera- Gracias, Jack Goulding- sonríe de lado. Y eso me hace reír.

 

 




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