(serie Recuerdos) - Mi Secreto De Navidad 3

LXIV

NOAH

Me volteo al otro lado de la cama, y miro el rayo del sol que ilumina la habitación del apartamento de Nueva York. Estos últimos días que estado ayudando mucho en la editorial, y mi cuerpo luce espectacular pero mis articulaciones parece como las de un viejo de ochenta años, me estiro y bostezo. No sé porque se me antojan galletas de chocolate con leche, debería desayunar eso. Rayos también tengo que pasar por la construcción de la juguetería, debo admitir que se avanzado mucho, es maravilloso.

-Te vez lindo cuando te despiertas- dice una voz femenina. Me asusto y ruedo hacia el piso. ¡Carajo! Como entra así como un fantasma- Oneday- digo con un chillido y sorprendido por su aparición después de tantos meses de no vernos está aquí sentada con un vestido blanco de verano y el cabello suelto en ondas, sus ojos brillan como el mar en un atardecer, y su sonrisa es cálida como si no tuviera ahora más problemas consigo mismo.

-Noah- dice con ternura- será mejor que te levantes porque me voy a carcajear por la mueca que estás haciendo en este momento- me recompongo y me acerco a ella.

-¿Eres tú de verdad?- pregunto obvio y siguiendo en shock.

-Si- afirma y se levanta – hice el desayuno- me dice con la mirada que la siga, lo hago y llegamos a la cocina hay una mesa con un mantel rojo y un desayuno rico, tocino, huevo estrellado, jugo de naranja, frutas y un chocolate en una tasa que tiene el diseño de Santa Claus.

- Es mi regalo para ti- me dice- la tasa- la miro y entrecierro los ojos, por lo que acaba de decir.

-Una tasa de Claus- me cruzo de brazos- aun no es navidad- ella asiente y se sienta primera en la mesa.

-Es mejor que te sientes porque yo tengo mucha hambre- comienza a servirse y hago lo mismo con ella. Tomo un poco de la chocolate caliente y me quemo la lengua, casi escupo. Oneday me mira y sonríe.

-Despacio- unta un poco de mermelada en su panecillo.

-Esta que quema- digo cogiendo y comiéndome el tocino.

-Lo sé- desayunamos juntos, como me gustaría preguntarle un montón de cosas, pero ¿Se ira si lo hago?

Me mira un buen rato.

-Vamos pregunta- me alienta adivinando mis pensamientos.

-¿Porque estás aquí?, pensé que me odiabas.

-Yo no te odio Noah, jamás. Contigo he vivido experiencias bonitas y eres una persona que me agrada- agrada, acaso ya no le gusto, creo que nunca le gustaste Noah, dice la voz de mi cabeza- sabes que …. Fue lo mejor, no puedo engañarte- asiento.

-Lo sé, creo que yo tuve un poco la culpa de que estuvieras conmigo- niega.

-No. Yo acepte estar contigo porque de verdad me gustabas Noah, de verdad lo hiciste, solo que enterré mis verdaderos sentimientos. Estoy enamorada de Dru- justo lo que más temía, y al final se volvió real Oneday nunca fue para mí. Nunca.

-¿De verdad?- afirma con su cabeza- ¿Ya le dijiste?

-Creo que siempre lo supo o no lo sé, no hemos tenido tiempo- eso me sorprende, el corazón me martillea por esta situación. Sigo comiendo y a la final me resigno a ella.

-Tu eres muy especial- alzo la vista- ¿Sabes de tus antepasados Noah?- pregunta de la nada y eso me deja más shockeado.

- Se hasta mis tatarabuelos- menciono mientras me llevo un pedazo de melón a la boca. Arquea una ceja y asiente tomando un poco de café.

-Eso no ayuda mucho, saque muchas conclusiones estos últimos días.

-¿Quieres decirlas?- le pregunto cauteloso.

-Claro que si, Noah ya es hora de que te enteres de la verdad. No mereces estar en blanco como yo, es importante estos recuerdos que estamos haciendo en estos momentos.

A dónde quiere llegar. Mi corazón comienza a latir rápido por los nervios de lo que vaya a decir. Abre la boca para decir algo pero algo le impide, ese algo que no quiere estropear nada.

-Noah, tú tienes antepasados elficos y esa es Dinora- achico mis ojos mirándole incrédulo- de uno de  los hijos de Dinora, especialmente tu padre. Veo que no te lo contaron, lo ocultaron muy bien. Para mi también fue una sorpresa- dice cogiendo un poco de tocino y cortándolo para comérselo- me acabo de enterar, estuve en el Polo Norte, Jack, Dru y yo rebuscamos entre los libros antiguos que Santa tenia guardados- dejo caer mi tenedor por tal revelación.

Continua.

-Ahora entiendo porque Dinora te quedaba viendo extraño, creo que ella lo sabe, y nunca me lo dijo, ahora entiendo también porque Santa te escogió, el verdadero, no Hades cuando le acompañe no me di cuenta que alado estaba el enemigo más temido- la piel se me pone gallina- pero él quiere algo de ti y toca protegerte- sonríe tristemente- Noah espero que ya hayas sacado una conclusión de esto. Dime por favor- suplica desesperada.

Cierro mis ojos y los aprieto. ¡Rayos! Todas las respuestas estuvieron claras desde el inicio y estuve tan ciego para verlo. Cada situación, el comportamiento extraño de mi padre hacia mí, su exigencia de que me alejara de Oneday y no renunciara a la presidencia, el vivir rodeado de cosas rojas cada en estos últimos años me querían decir algo, y conocer a esta chica de cabello blanco con ojos azules penetrantes era un paso a mi destino.




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