(serie Recuerdos) - Recuerdos de mi vida 1

LXXIII

Iris

Saco mis alas y decido volar hacia los cielos, miro a todos enfrentándose, me doy la vuelta y decido volver Atenas por mi arco.

-A donde crees que vas – me ataca una mujer que tiene las alas negras. Entre rasguños y puñetazos caemos en el suelo otra vez en la nieve me levanto enseguida para acorralarla y deshacerme de ella.

Arcángel

-Escóndanse aquí – le digo a mi esposa e hija. Construí este sótano por si alguna vez necesitaba esconderme o proteger a los que quiero y ahora es el momento adecuado.

-¿Vas a volver?- me pregunta mi esposa. Me acerco a ella y le beso apasionadamente sin importante que nuestra hija nos esté viendo.

-Lo hare, volveré por ustedes – veo sus expresiones de tristeza y preocupación- Euphoria está aquí- siento su presencia- entran. Decido cerrar el sótano y taparlo con  el viejo armario de madera.

Salgo corriendo de la habitación y me lo encuentro hurgando en los cajones de la cocina.

-Linda casa hermano- se ríe maliciosamente. Miro su vestimenta y noto que vino equipado  y protegido con su armadura dorada.

-Así que viniste a buscar pelea- le digo mientras recorro la sala, y me acuesto en el piso de madera.

-Porque te acuestas acaso quieres dormir en el suelo, en medio de esta batalla, sabes muy bien que vine por ti, mejor dicho por todos ustedes. Voy acabarlos.

-No- me aproximo lentamente hacia el sofá, estiro mi brazo  derecho y justo a tiempo saco la espada cuando mi hermano viene volando a una rapidez para atacarme.

Lo mando empujando hacia los armarios de la cocina justo a tiempo para salir por la puerta principal, regreso a verlo y este corre pero yo desaparezco. Corto en el momento exacto la lanza que va atacar a Marcos.

-¡Arcángel!- dice sorprendido.

-Donde están mis hijos.

-Arriba- me dice con la cabeza.

-Estas peleando bien- le digo y espero que esas palabras sean de ayuda.

-Por la justicia – me dice y asiento. Saco mis alas negras y tomo vuelo. Diocles está luchando con la chica llamada Rafaela. Veo que están lastimando a Artemis a golpes así que decido ayudarlo, matándolos.

-¿Estas bien?- le pregunto preocupado.

-Si, necesito buscar a Iris, desapareció- se lo ve asustado con ganas de llorar.

-Ve yo me ocupo y protejo a tu hermano.

Grecia

-Ava – detengo su mano.

-No – me dice, pongo tanta fuerza que siento que se me van a salir los ojos. Logro darle la vuelta y ahora la tengo debajo de mi –no voy a morir a manos de ti- me escupe.

-Ya lo veremos – le pego un puñetazo y esta logra hacer que desaparezcamos. Eso hace que pierda la distracción y me ataque Ava con sus habilidades, provoca una ola de nieve a mí alrededor.

Estoy girando y ¡donde rayos estamos! . Cierro mis ojos y hago que el cielo se nuble provocando una lluvia de relámpagos, uno  logra atacar a Ava y hacer que caigamos al suelo esponjoso repleto de nieve suave.

-Grecia – la voz de Iris me hace levantarme apresuradamente. Saco mis alas.

-¿Cómo?- digo adolorida.

-Perras- nos maldice Ava parece cansada.

-Ya viste el cielo está repleto de ángeles, seguramente Diocles este ahí al igual que Artemis.- Iris camina hacia Ava y le ataca pegándole en la cabeza, parece que el golpe fue fuerte que  termina desmayándose. Me sorprendo.

-¿Qué hacemos? – me pregunta Iris cansada.

-Nada- responde la otra persona de mis pesadillas. Iris y yo nos volteamos será que ahora es nuestro fin. Con solo pensarlo se me viene a la cabeza algo que estoy realmente olvidando.

El cofre, recuerdos, la verdad.

-¿Nos vas atacar?- pregunto pasando mi saliva por mi garganta. Iris me toma de la mano y se que está viendo al monstruo de dos caras- ¿O a matar?- sigo con mi pregunta.

-Que tal una guerra donde les hago aparecer  a todos, en este lugar de batalla- pasa por encima de Ava y camina hacia nosotros.

Me pongo a pensar  y deberíamos desaparecer de aquí lo antes posible, antes de que despierte Ava.

-No- aprieto la mano de Iris para desaparecer pero este nos bloquea haciendo que rebotemos y caigamos en la nieve.

-Mal- me golpeo tan duro la cabeza que no puedo levantarme enseguida. La siluetas de personas aparecen, reacciono y todos comienzan amontonarse para hacer una matanza, busco con la mirada a Euphoria, pero no está, Ava cobro sentido y está peleando con Iris.

Si, todos están aquí también, mis amigos, así que me apresuro a buscar a Diocles entre todos, otros se acercan a mí y yo me defiendo lo mejor que puedo.

-¡Grecia!- alguien grita mi nombre, trato de buscar la voz.

-Artemis- digo respirando aceleradamente después de matar dos ángeles oscuros.




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