Shadaria

Capitulo 15 "Verdades amargas"

La base de GUN nunca se había sentido tan fría. El pitido rítmico de las máquinas era el único sonido que llenaba la unidad de cuidados intensivos. Ronald estaba en coma, conectado a un respirador y rodeado de cables que monitoreaban su débil actividad cerebral. El disparo de energía caos de Jhonatan había dejado cicatrices internas profundas que la medicina común apenas podía tratar.

​Maria estaba sentada junto a su cama, sosteniendo su mano inerte. Sus ojos estaban rojos de tanto llorar. La traición de Jhonatan le dolía en el alma, pero el sacrificio de Ronald la hacía sentir una culpa abrumadora. Se sentía responsable de haber dejado entrar a un lobo disfrazado de cordero en su círculo más íntimo.

​—Él me salvó, Shadow... —susurró Maria sin mirar atrás—. Se lanzó frente a ese rayo por mí cuando yo estaba indefensa.

​Shadow estaba de pie en la entrada de la habitación, inmóvil como una estatua de ébano. Desde el incidente del mirador, Shadow no se había separado de Maria ni un solo segundo. Vigilaba la puerta de su habitación por las noches y la seguía a cada laboratorio, con los brazos cruzados y una mirada que prometía el fin del mundo para cualquiera que se acercara demasiado.

​—Ronald cumplió con su deber como amigo —dijo Shadow con voz profunda, rompiendo el pesado silencio—. Él vio lo que yo vi: que tu vida vale más que cualquier experimento. No volverás a estar sola, Maria. Ni un instante.

​Pasaron las semanas y el invierno finalmente reclamó la base. El primer viento gélido golpeó las estructuras metálicas, cubriendo los tanques y hangares con una fina capa de escarcha blanca. En la academia UniCiencias, las clases habían terminado y el ambiente estaba calmado. La mayoría de los estudiantes se preparaban para irse de vacaciones, pero Maria prefería quedarse en la seguridad de la base.

​Betty, Lily y Judy visitaron a Maria para despedirse antes de las vacaciones de invierno. Trajeron chocolate caliente y mantas pesadas para pasar la tarde en la sala de estar de los Robotnik.

​—Prométenos que descansarás, Maria —dijo Betty, tomando su mano—. Lo que pasó con Jhonatan no fue tu culpa. Él engañó a todos, incluso a los radares de GUN.

​—Lo intentaré, Betty —respondió Maria con una sonrisa débil—. Gracias por estar conmigo.

​Lily y Judy le entregaron un pequeño dispositivo que habían diseñado juntas: un amplificador de señal para su Reloj Vínculo.

—Para que la conexión con Shadow sea perfecta, incluso en medio de una tormenta de nieve —explicó Lily.

​Shadow las observaba desde el rincón más oscuro de la sala. Aunque no intervenía en la conversación, su presencia era un recordatorio constante de que la base ahora era un búnker personal para Maria.

​Al caer la noche, después de que sus amigas se marcharon, la base quedó sumergida en un silencio absoluto. El Profesor Gerald trabajaba hasta tarde buscando una cura para el estado de Ronald, dejando a Maria y a Shadow solos en la zona de observación.

​Maria se asomó al gran ventanal. Afuera, la nieve caía en copos grandes y pesados, cubriendo el mundo de un blanco inmaculado. Shadow se acercó a ella y volvió a pasar tiempo de calidad, sentándose a su lado en el alféizar de la ventana.

​—Es hermoso, ¿verdad? —preguntó Maria suavemente.

—Es... tranquilo —admitió Shadow—. Por primera vez en mucho tiempo, no siento que algo esté a punto de romperse.

​Maria apoyó su cabeza en el hombro de Shadow. Se sentía agotada emocionalmente, pero tener a Shadow allí, firme como una roca, le devolvía la paz que Jhonatan le había robado.

​—Shadow... ¿crees que Ronald despertará? —preguntó ella con un hilo de voz.

​Shadow miró el reflejo de ambos en el cristal. No quería mentirle, pero tampoco quería quitarle la esperanza.

—Ronald es un hombre de ciencia, Maria. Y la ciencia siempre encuentra un camino. Pero más allá de eso, es un hombre testarudo. No creo que se rinda tan fácilmente después de todo lo que hizo por protegerte.

​Maria cerró los ojos, dejándose llevar por el calor que emanaba de Shadow. En esa noche tranquila, rodeados por el invierno, las "verdades amargas" sobre la traición de Jhonatan empezaban a doler un poco menos.

​—Prométeme que, aunque yo me equivoque de nuevo con las personas, tú estarás ahí para recordarme quién soy —pidió Maria.

​Shadow le tomó la mano, apretándola con suavidad pero con firmeza.

—Te lo prometo, Maria. Seré tu sombra en la luz y tu luz en la sombra. Nadie volverá a engañarte mientras yo respire.

Ambos se quedan unidos esperando alguna esperanza de la recuperación de Ronald.

Por otro lado, Jhonatan en su guarida secreta, intenta hacer un plan para apartar a María de Shadow. En ese momento entró Leo a la guarida

—buen intento de secuestra a María, hijo. Dijo Leo con un aspecto de admiración.

—El profesor Ronald y Shadow arruinaron mis planes. Habló Jhonatan, agachando la cabeza.

—No te preocupes hijo, con el daño que le hiciste a Ronald, no podrá sobrevivir. Sonrió Leo al contarle ese detalle a su hijo.

Mientras en la base, el ambiente se volvió oscuro, ya que Ronald aún no respondía. Gerard verifica con más profundidad la herida de Ronald, al ver que era muy grave. Comezón a Llorar. En ese momento entra Shadow y nota la tristeza de Gerard. Y se preocupo en darle la noticia a María.

Fin del capítulo.




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