Ren junto con su compañero Kaito iban en el auto directo hacia su siguiente caso, resolver casos es parte de su rutina diaria.
—¿De qué se trata este caso? —Soltó kaito con duda
—Un niño contactó a la agencia. Está solo. —Murmuró Ren
Ren se detuvo en un callejón oscuro, el aire estaba pesado, la lluvia caía empapando a Ren junto con su compañero Kaito, el silencio de aquel lugar provocaba escalofríos.
—Vamos kaito kun, es por aquí —Dijo Ren
—¿S-seguro que es acá? Se siente como una película de terror —Exclamó Kaito mientras tartamudeaba.
—Si, el niño está allí —suspiro Ren.
Los detectives se adentraron al callejón, cuando llegaron al final encontraron a un niño, era pequeño, con una mirada profunda que deja la piel de gallina y su piel estaba helada.
—Hola pequeño, ¿qué ocurrió? —Murmuró Ren arrodillándose para ponerse a la altura del pequeño.
—¿Usted también me llevará con él? —susurró el niño. Sus dedos temblaban mientras una lágrima recorría su mejilla..
Un escalofrío recorrió el cuerpo de los detectives, el aire era aterrador, lo único que se escuchaba era la lluvia caer.
——Ren san, creo que sería mejor irnos. No me gusta este lugar. —dijo Kaito mientras daba un paso para atrás mirando fijamente al niño.
—Todavía no es momento. —murmuró Ren mientras veía al pequeño llorar frente a el.
El aire cada vez se sentía más pesado, el pequeño lloraba en silencio mientras que los detectives lo miraban fijamente con preocupación y miedo.
—¿Quién es "Él"? — le preguntó Ren al niño.
—El hombre de negro que se llevó a mi hermana —Susurro el pequeño mirando fijamente a los detectives con cara de terror.
Después de que el niño diga eso los detectives confundidos y con incomodidad deciden llevar al pequeño a la agencia para que lo cuiden hasta que pueda hablar mejor sobre lo ocurrido. Las horas de trabajo de Ren se acabaron, se subió a su auto y manejó directamente hacia la guardería donde su princesa lo estaba esperando.
—¡PAPI! — grito Aiko corriendo con hinata y un dibujo en las manos hacia los brazos de Ren.
—¿Cómo está mi princesa? — dijo Ren mientras la alzaba.
—Mira lo que dibuje hoy — exclamó Aiko con alegría mostrándole lo que había hecho.
Ren confundido miro el dibujo. Observó una silueta negra en el centro de la hoja, era algo indescriptible, Ren no creía que una niña de 5 años haya podido dibujar tal cosa.
—Es el hombre que me visita en las noches —le susurro Aiko en el oído.
—¿Me regalas tu dibujo pequeña? — le preguntó Ren con amabilidad.
—¡SI! lo hice para ti papi —respondió Aiko con emoción.
Ren y Aiko fueron hacia el auto para ir a casa. El camino fue largo, el ambiente estaba pesado, Aiko contaba todo lo que hizo con Hinata en el dia. Ren escuchaba atento y siempre que Aiko nombraba algo sobre el dibujo Ren sentía un escalofrío recorrer por todo su cuerpo. Al llegar a casa decidió preguntarle a Aiko sobre "El hombre que la visita en las noches".
—¿Cómo es el señor princesa? —preguntó Ren mientras miraba a su hija jugando con Hinata.
—Es alto, con ojos enormes. Solo me observa, no se aleja de la esquina de mi cuarto —respondió Aiko abrazando fuerte a su peluche.
Ren no lograba entender lo que su hija acabada de decir, estaba aterrado y confundido. Comenzó a pensar que un hombre entra en las noches al cuarto de Aiko para “Observarla".
—¿El señor te habla? —murmuró Ren con todo el miedo del mundo.
—Solo me observa, nunca habla —contestó Aiko confundida.
Cayó la noche, el silencio aturdia, Aiko dormía junto con hinata en su cuarto. Ren por otro lado no podía dormir, estaba pensando en todo lo que pasó, lo del niño en el callejón, y lo de su hija, su princesa. Ren decidió levantarse de su cama para echar un vistazo, en silencio fue hacia el cuarto de Aiko, el aire estaba pesado, la tensión se sentía demasiado.
Ren abrió con cuidado la puerta para observar, no vio nada, pero un escalofrío recorrió su cuerpo, decidió cerrar la puerta e irse a dormir.
En la mañana siguiente Ren llegó a la agencia después de dejar a su hija en la guardería.
—¡REN KUN! —gritó Kaito al verlo entrar.
—Buenos días Kaito San...— exclamó Ren mientras intentaba no caerse del sueño.
—¿Que te pasó?— preguntó kaito mientras veía como su compañero bostesaba una y otra vez.
—Anoche no dormí nada — contestó Ren.
—Pareces un zombie JAJAJA — murmuró Kaito mientras se reía al frente de Ren.
—¿Dónde está el niño? — dijo Ren con duda.
—¿Riku? Él está por aquí, sígueme — contestó Kaito caminando hacia la enfermería.
Los detectives fueron hacia la enfermería, cuando llegaron ahí estaba Riku, estaba acostado tomando una sopa que la enfermera le dió.
Editado: 14.06.2026