No quería pensar en él.
De verdad que no.
Pero era imposible, porque cada vez que su imagen aparecía en mi mente, cada vez que recordaba sus ojos, su voz sin sonido, su mano contra el cristal… sentía que algo dentro de mí se apretaba, como si estuviera recordando algo que no debía existir
cerré los ojos con fuerza
—no es real… —susurré para mí misma, casi sin darme cuenta—, no es real, es mi imaginación, solo es eso…
lo repetí más de una vez, como si decirlo pudiera borrar lo que había visto, como si pudiera convencerme de que todo había sido producto del cansancio, del cambio, del miedo
abrí los ojos
y por un segundo… todo estuvo en calma
decidí salir
necesitaba aire, necesitaba ver gente, necesitaba algo que se sintiera normal, aunque en Santa Esperanza esa palabra ya empezaba a perder sentido
la panadería de mi tía estaba más llena que el día anterior, el aroma dulce del pan recién hecho llenaba el lugar, y por un momento, solo por un momento, sentí que tal vez todo podía volver a ser sencillo
hasta que lo escuché
—esta tarde haré un pequeño show de títeres en la plaza, para los niños —dijo una voz masculina, tranquila, amable, completamente normal
demasiado normal
mi cuerpo se tensó sin que pudiera evitarlo
algo en esa voz…
algo no estaba bien
cerré los ojos otra vez
—no es real… —susurré, más rápido esta vez—, no es real, no es real…
pero esta vez, cuando los abrí…
todo se rompió
ahí estaba
de pie, a unos metros de mí
un chico
no detrás de un cristal
no inmóvil
no en silencio
estaba ahí, en la panadería, hablando con naturalidad, con una leve sonrisa, saludando a la gente como si siempre hubiera sido parte del pueblo
pero era él
el mismo rostro
los mismos ojos
la misma presencia
solo que ahora… parecía completamente humano
mi sangre se heló
literalmente
sentí el frío recorrerme desde el pecho hasta las manos, dejándome sin aire, sin reacción, sin poder apartar la mirada
—tía… —logré decir, apenas
mi tía Amelia volteó hacia él con una sonrisa que me descolocó aún más
—ah, llegó temprano hoy —dijo con naturalidad—, qué bueno
me giré hacia ella, confundida, asustada
—¿lo conoces…?
—claro —respondió—, es muy amigo mío
eso no tenía sentido
nada de eso tenía sentido
el chico comenzó a acercarse
cada paso que daba hacía que mi corazón latiera más rápido, más fuerte, como si mi cuerpo estuviera intentando advertirme algo que mi mente todavía no lograba aceptar
cerré los ojos otra vez
—no es real… no es real…
pero mi voz ya no sonaba segura
ya no sonaba convencida
ya no sonaba mía
cuando los abrí…
él estaba más cerca
demasiado cerca
sin pensarlo, me moví rápidamente detrás de mi tía Amelia, escondiéndome como pude, aprovechando su cuerpo, quedándome justo fuera de su campo de visión, como si eso fuera suficiente para que él no me viera
pero sabía que no lo era
porque él ya me había visto antes
—Amelia —dijo el chico con una sonrisa suave, deteniéndose frente a ella—, vine a avisarte lo del teatrino
mi respiración se detuvo
—claro, me parece perfecto —respondió mi tía—, a los niños les va a encantar el show que haras hoy
la palabra resonó en mi cabeza como un eco incómodo, como si todo se estuviera conectando demasiado rápido, demasiado bien
—es bueno que las cosas sigan como siempre —añadió él, en un tono tranquilo, casi… significativo
como si hubiera algo más detrás de esas palabras
me encogí un poco más detrás de mi tía, intentando no hacer ruido, intentando no respirar demasiado fuerte, pero mi corazón no ayudaba, porque cada latido parecía más fuerte que el anterior
y entonces…
él se quedó en silencio
por un segundo
dos
tres
—¿y ella?
mi cuerpo se congeló
completamente
—¿quién? —preguntó mi tía, sin entender
—la chica nueva —respondió él con calma—, la que llegó contigo ayer
mi mente dejó de funcionar
no podía ser
no podía saberlo
no así
no tan fácil
mi tía giró ligeramente el cuerpo, como si fuera a buscarme
y en ese momento supe que ya no podía esconderme
di un paso pequeño hacia un lado
lo suficiente para quedar visible
y entonces
nuestras miradas se encontraron
no hubo sorpresa en sus ojos
no hubo duda
no hubo confusión
solo esa misma mirada profunda, fija, imposible de ignorar
la misma del cristal
la misma de la noche
la misma de algo que no debería estar ahí
pero su sonrisa…
esa sonrisa no era la misma
era más suave
más humana
más… real
—hola —dijo
como si nada
como si no hubiera estado al otro lado de un vidrio
como si no hubiera dicho “ya es tarde”
como si nunca hubiera sido algo más que un chico normal
pero yo sabía la verdad
la había visto
la había sentido
la había vivido
cerré los ojos una última vez
—no es real…
pero esta vez…
ni siquiera yo me creí
porque cuando los abrí
él seguía ahí
mirándome
como si ahora ya no hubiera forma de escapar
Holisss, perdon si me tarde en subirles el 3 capitulo es que se me habia olvidado pero ya se los traje, espero que les guste este capitulo, byeee :3