Si me ves, Ya es tarde

Capitulo 11: Preguntas para un fantasma

No dormí bien esa noche.

Aunque la lluvia finalmente había parado y la música relajante seguía sonando bajito desde debajo de mi almohada, mi mente no dejaba de regresar a la misma idea una y otra vez.

Jungkook podía tocar cosas.

Podía entrar a mi habitación.

Podía dejar notas.

Y, de alguna manera imposible, parecía conocerme mejor de lo que muchas personas vivas lo hacían.

Entonces… ¿por qué no simplemente hablar conmigo de frente?

Me quedé acostada mirando el techo durante varios minutos, hasta que una idea comenzó a formarse lentamente en mi cabeza. Tal vez era absurda. Tal vez estaba perdiendo la cordura poco a poco. Pero después de todo lo que había visto, ya no podía seguir fingiendo que nada ocurría.

Si él quería comunicarse conmigo…

yo también podía intentarlo.

Me incorporé lentamente en la cama y tomé un cuaderno nuevo que estaba guardado en el cajón del escritorio. Era completamente vacío, con las hojas limpias y una portada color crema. Después agarré una pluma negra y regresé a la cama, acomodándome con las piernas cruzadas mientras el silencio de la habitación volvía a envolverme.

Por un instante dudé.

Esto era ridículo.

Estaba a punto de escribirle preguntas a un fantasma.

Cerré los ojos.

No es real.

Pero ni siquiera terminé la frase en mi cabeza.

Porque una parte de mí ya sabía que sí lo era.

Abrí el cuaderno lentamente y respiré hondo antes de escribir la primera pregunta.

¿Quién eres realmente?

La tinta negra resaltó sobre la hoja blanca y un pequeño escalofrío recorrió mis brazos.

Escribí otra.

¿Por qué apareciste en mis recuerdos de Nueva York?

Luego otra.

¿Qué eres?

Mi mano dudó unos segundos antes de continuar.

¿Por qué dices que me estabas esperando?

El silencio de la habitación se hizo más pesado mientras las preguntas llenaban la página.

¿Moriste?

Tragué saliva después de escribir esa última.

La palabra parecía demasiado fuerte, demasiado real.

Miré hacia la ventana cerrada y cubierta por las cortinas. Por suerte, no se escuchaban golpes esa noche. Solo el leve sonido del viento afuera y mi respiración nerviosa.

Finalmente escribí la última pregunta, más pequeña que las demás.

¿Por qué yo?

Me quedé observando las páginas durante unos segundos, sintiendo el corazón acelerado. Después cerré el cuaderno lentamente y lo dejé sobre la cama.

Nada ocurrió.

Y, aun así, sentí que alguien estaba conmigo.

—Está bien… —susurré, sintiéndome un poco tonta—. Si de verdad puedes escucharme… responde.

El silencio no cambió.

No hubo sombras.

No hubo golpes en la ventana.

No hubo ninguna señal.

Solté una pequeña risa nerviosa y negué con la cabeza, avergonzada de mí misma.

—Claro, T/N, ahora le escribes cartas a fantasmas…

Apagué la lámpara de noche y me acomodé bajo las cobijas, dejando el cuaderno cerrado junto a mí.

Pasaron varios minutos.

Tal vez más de una hora.

Poco a poco el sueño comenzó a vencerme.

Y justo antes de quedarme dormida…

escuché el sonido.

El leve roce de páginas moviéndose.

Mis ojos se abrieron de inmediato.

La habitación seguía oscura, iluminada solo por la tenue luz azulada de la luna filtrándose entre las cortinas.

El cuaderno estaba abierto.

Mi respiración se detuvo.

Yo no lo había dejado así.

Me incorporé lentamente, con el corazón golpeando contra mi pecho mientras extendía una mano temblorosa hacia las hojas.

Las preguntas seguían ahí.

Pero ahora…

había respuestas.

Escritas con una letra distinta a la mía.

"No recuerdo quién era antes de convertirme en esto."

"Pero sí recuerdo quién eras tú".

Sentí un escalofrío recorrerme por completo.

Mis ojos bajaron a la siguiente respuesta.

"No aparecí en tus recuerdos".

"Yo estaba ahí."

La mano me comenzó a temblar más fuerte.

Pasé a la siguiente página.

"No sé exactamente qué soy ahora".

"Solo sé que no pude irme".

Mi garganta se cerró lentamente.

Y entonces llegué a la pregunta que más miedo me daba.

¿Moriste?

Debajo, la respuesta era más corta que las demás.

Más temblorosa.

Como si incluso escribirla hubiera sido difícil.

"Sí."

El aire abandonó mis pulmones.

Por un segundo sentí ganas de cerrar el cuaderno y olvidarme de todo.

Pero aun así seguí leyendo.

Hasta llegar a la última pregunta.

¿Por qué yo?

Debajo de ella, Jungkook había escrito solo una frase.

Una frase que hizo que el miedo dentro de mí cambiara lentamente por otra cosa.

"Porque antes de morir, prometí que volvería contigo"
Holi chicos, como estan?, ya les subí aqui el capitulo 11, espero que les haya gustado, en unos minutos subo el capitulo 12, muy fuerte este capitulo verdad?, bueno espero les haya gustado este capitulo y como dije tal vez mañana o en unos minutos subo el siguiente capitulo, bueno byeeeee :3.



#408 en Fanfic

En el texto hay: suspenso, jungkook

Editado: 03.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.