Mi corazón latía tan fuerte que apenas podía escuchar la música del gimnasio.
Las luces seguían parpadeando.
Una vez.
Dos veces.
Tres.
Y aquella única palabra seguía escrita en el cuaderno.
Corre.
No una broma.
No una respuesta normal.
No un comentario sarcástico de Jungkook.
Solo esa palabra.
—T/N, ¿qué pasa? —preguntó Rosé.
Pero yo ya estaba caminando hacia la salida.
Luego caminando rápido.
Y finalmente corriendo.
Mis amigas me siguieron inmediatamente.
—¡T/N!
—¡Espera!
Salimos del gimnasio hacia uno de los pasillos principales de la escuela.
Allí las luces funcionaban normalmente.
Los estudiantes seguían hablando.
Algunos llevaban máscaras elegantes.
Otros se dirigían a distintos talleres.
Todo parecía completamente normal.
Y precisamente por eso me sentía confundida.
Miré el cuaderno.
—Jungkook... —susurré.
Por costumbre ya ni siquiera me importaba si alguien me veía hablar sola.
—¿Por qué tengo que correr?
No apareció ninguna respuesta.
Continué caminando.
—Solo son luces parpadeando.
Nada.
—En la biblioteca también hay luces que parpadean todo el tiempo.
Mis amigas intercambiaron miradas.
—¿Le estás hablando a Jungkook? —preguntó Lisa.
—Sí.
—¿Y?
—No responde.
Eso hizo que todas se pusieran más serias.
Apreté el cuaderno contra mi pecho.
—¿Cuál es el problema? —susurré otra vez—. ¿Por qué me hiciste salir?
Durante unos segundos no ocurrió nada.
Entonces la tinta comenzó a aparecer.
Lentamente.
Como si escribir le estuviera costando mucho esfuerzo.
No son las luces.
Sentí un escalofrío.
Esperé.
Otra línea apareció.
Nunca fueron las luces.
Mis pasos se hicieron más lentos.
—Entonces, ¿qué es?
La respuesta tardó varios segundos.
Y cuando apareció...
mi estómago se encogió.
La máscara.
Parpadeé.
—¿La máscara?
Mis amigas se acercaron.
—¿Qué dice? —preguntó Jennie.
Les mostré la página.
Todas la leyeron.
—¿Tu máscara? —preguntó Jisoo.
Miré la que llevaba puesta.
Era hermosa.
Elegante.
Negra con detalles plateados y plumas decorativas.
Nada raro.
Nada peligroso.
—No entiendo.
La tinta volvió a moverse.
No la tuya.
Mi respiración se detuvo.
La otra.
El pasillo pareció volverse más frío.
—¿Cuál otra?
Silencio.
Durante unos segundos no apareció nada más.
Y entonces.
Una nueva frase.
La que ya vi antes.
Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo.
Porque esas palabras no tenían sentido.
¿Cómo podía haberla visto antes?
Jungkook había muerto años atrás.
Muchos años antes de este baile.
—¿Qué significa eso?
La tinta apareció una vez más.
Y esta vez la letra parecía aún más temblorosa.
Recuerdo esa máscara.
Y algo malo ocurrió la última vez.
Mis manos comenzaron a temblar.
—¿Qué pasó?
Nada.
—Jungkook.
Nada.
—¿Qué pasó?
La página permaneció inmóvil.
Como si él estuviera intentando recordar algo.
O como si le costara decirlo.
Entonces apareció una última línea.
Todavía no lo recuerdo bien.
Mis amigas observaban la página en silencio.
Y justo cuando iba a escribir otra pregunta...
alguien pasó caminando al final del pasillo.
No habría tenido nada de extraño.
Excepto por un detalle.
La máscara que llevaba.
Era idéntica a la que acababa de describir Jungkook.
Negra.
Con pequeñas estrellas plateadas.
Exactamente igual a la máscara del recuerdo que había tenido semanas atrás.
La persona desapareció al doblar una esquina.
Y en ese mismo instante, la tinta volvió a aparecer en el cuaderno.
Una sola frase.
La encontré.
Mi corazón se detuvo.
Porque por primera vez...
aquello no parecía un recuerdo.
Parecía una advertencia.
Holi chicos como estan, ya les traje el capitulo 22 espero les haya gustado y tal vez mañana o no se cuando les suba el capitulo 23, bueno byeeeeee <3