Tres meses después …
El equipo de los Sick Boys y yo estamos en misiones. Tuve mis primeras oportunidades y acercamientos para poder lograr lo que tenía en mente. Atrapamos a unos cuantos hackers en la red profunda por delitos menores, uno de los casos de alto impacto , si es que se les puede decir así, fue cuando unos tipos lavan dinero con Bitcoin para alguna organización criminal.
Lo único que no entiendo es porque no me asignan mi arma. Cada uno de los miembros porta un arma que parece ser escogidas por ellas o predestinadas a que se involucren: Lisandro tiene una espada, Bosu tiene un martillo, Lepta tiene una vara de bo tecnológica, Serina tiene un arma que es multi convertible y yo por el momento he tenido que aplicar combate cuerpo a cuerpo.
No me tiene ningún sentido lo que está pasando, cómo piensa que voy a combatir criminales si no tengo algún instrumento con que pelear o defenderse.
Lo mejor que puedo hacer es que se me pase el enojo, mientras tanto en la base es hora de almuerzo. Lo que más me gusta es el hecho de que nos dan comida alta en proteína para el desarrollo muscular y también balanceado para mantenernos delgados.
Me siento con los chicos para discutir los temas; no sé porqué siempre tengo la sensación de que el trabajo lo estamos llevando muy a profundidad. La mayoría de jóvenes de nuestra edad deberíamos estar discutiendo por cosas banales: música, famosos, tareas universitarias, pero estamos aquí hablando de algunas sectas y grupos, consejos de hacking, foros de información para encontrar a los enfermos mentales de la red profunda.
El trabajo es emocionante, pero también debemos concentrarnos en nosotros mismos. Renunciamos a ciertos gustos o rutinas para proteger a los ciudadanos virtuales que también son personas reales.
—Estás bien— dice Lisandro.
—Sí, solo pensando en que debemos hablar de otra cosa — digo.
—¿Cómo qué? — dice Bosu.
—Han escuchado música, leído algún libro o algo — digo.
Invade un silencio. Es como si les hablará en otro idioma.
—Saqué un curso de matemática aplicada — dice Serina.
Todos empiezan a deducir fórmulas y hablar de números. No creo que no encaje en el grupo, simplemente ellos están enfocados de otra forma.
En ese momento el Capitán Hann se une con nosotros y nos da nuestra carpeta de investigación. El caso de los robos masivos y caídas de diferentes redes sociales.
Terminamos de comer y en ese momento nos pusimos a trabajar.
Lo mejor de iniciar un caso es en el que podemos estar en las computadoras. El caso es sencillo o así se ve en palabras, por en el mundo de la informática no es así de simple. Diferentes páginas web han caído debido a que hubo un ataque de denegación y con ello también algunos bancos a nivel nacional han recibido débitos arriba de los cien mil dólares.
Muchas empresas se están quejando por las pérdidas millonarias y que no saben qué hacer con el dinero.
—Leyeron la carpeta — indica Lisandro.
Sí decimos todos al mismo tiempo. Lo primero que debemos hacer es buscar en la red profunda para saber si algún colectivo está implicado en el ataque y con el dinero será difícil rastrearlo debido a que muchas veces lo convierten a Bitcoin y al momento de hacerlo es muy difícil de rastrearlo.
En la red superficial es posible encontrarlo debido a que existe un rastro digital, al momento de hacer una compra, vender algo o intercambiar con alguien, pero en la red profunda hay mucha seguridad que la mayoría de empresas de intercambio no quieren usar. Por eso ha sido la moneda de preferencia de muchos cibercriminales por años.
Serina decide buscar en las noticias locales para saber si existe algún patron, Bosu se encarga de buscar en noticias de la red profunda, Lepta simplemente esta callado quizas esta escribiendo algún parche para el código interno de los bancos y buscando soluciones ; Lisandro y yo analizamos el entorno social y psicológico; algo de esta magnitud puede causar una histeria colectiva que los puede llevar a un declive económico. Sin mencionar que muchos políticos harán campañas con respecto a eso y como propuesta buscar nuevas vías económicas o prohibir Bitcoin junto con sus criptomonedas correspondientes.
—Chicos — dice Lepta.
Nos reunimos en el escenario principal en dónde podemos todos en la pantalla más grande que he visto. Lepta nos muestra un artículo del colectivo “Fist”, se especializan en los delitos de robos y hackeos a financieras por años. Muchas veces son financiados por los mismos banqueros para huir y huir a algún país arabe.
Fist publicó recientemente sobre su ataque a los bancos y que están dispuestos a liberar los datos sensibles de cada cuentahabiente siempre que paguen el soborno de 0.000012 que equivalen a doscientos cincuenta dólares.
—No podemos rastrear el blog, pero podemos ver en los sistemas del banco si hay algún rastro. Afortunadamente ya nos han traído todo lo necesario y los datos están cargados al sistema — dice Lisandro.
Analizando cada dato es difícil pero puedo intentarlo. Lo primero sería ver como se infectaron los servidores y los bancos tienen estructuras sumamente complicadas de descifrar con respecto a seguridad. Lo cual deduzco lo siguiente: que alguien está implicado desde adentro; una persona que sepa y pueda manipular sin que sospechen; no pueden ingresar dispositivos internos como memorias externas o teléfonos así que pueden utilizar radiofrecuencia o señales de autoconexión; lo más importante es quién saldría beneficiado.