Vamos de camino a la universidad. Me pregunto por qué en la universidad todavía es obligatorio llevar uniforme. Pero en Everleigh University es estrictamente obligatorio usarlo; de hecho, la diferencia entre las cuatro facultades es la corbata.
Me despido de Liam y voy rumbo al campo donde hay sillas para descansar, donde me espera Hanni.
—Hola, Mia —me saluda Hanni.
Me habla y le respondo el saludo.
—Hola, Hanni. ¿Y por qué ahora estamos aquí?
—Pues, quiero decirte lo que se me olvidó ayer. —Claro, ella había dicho algo sobre ser familia.
—¡Mi hermano se te declaró! —exclamo con una sonrisa, esperando ver su reacción.
—No —dice ella de inmediato.
Yo la miro dudosa y la empujo un poco del hombro.
—¿Segura? —le vuelvo a preguntar.
—Bueno —me dice, pero la noto nerviosa—, la verdad no sé. Él me dio a entender que le gusto, pero después lo vi hablando muy alegremente con Samantha Blake. ¿Sabes qué? Mejor olvídalo —me dice, pero en su voz puedo notar un poco de enojo.
Yo la abrazo tratando de animarla. El hecho de que sienta sentimientos por mi hermano y el motivo de no aceptar sus sentimientos es porque las dos novias de mi hermano eran de su misma edad. Ella piensa que él la ve como la mejor amiga de su hermana.
Caminamos por el pasillo principal cuando siento una mirada encima de mí.
Levanto la vista y me encuentro con Jack, con su mirada sin expresión, todo presumido. Y siento que me molesta con solo verlo.
Después siento cómo su mirada se fija en mí. Bajo la vista confundida, buscando qué es eso que mira.
—No traes el collar —me susurra Hanni.
No llevo el collar.
Llevo mi mano hacia mi cuello y entonces entiendo.
La verdad es que sí debería usarlo, pero me daba miedo que todos empezaran a hacer preguntas y, lo más importante, que no sé qué dice. Además, se sentía extraño traer algo tan personal de parte de Jack.
—Buenos días —dice Hanni.
Jack apenas mueve la cabeza y sigue mirándome.
Hanni le sonríe y se abraza a mi brazo.
—¿No te gustó el regalo? —pregunta de repente.
Parpadeo confundida.
—¿No te gustó el regalo? —pregunta de repente.
—¿Qué?
Parpadeo confundida.
—El collar.
Hanni me mira con una sonrisa divertida porque claramente ya entendió todo.
—Sí me gustó —respondo rápido—. Solo que, como es el primer regalo del gran Jack, lo debo cuidar más. —Le respondo, aunque no veo el motivo de su enojo por no utilizar el collar.
Jack entrecierra ligeramente los ojos.
—Deberías usarlo. Por algo te lo di. Si quiera que lo tuvieras guardado, te hubiera dado un cuadro —me responde tajante.
Yo lo miro confundida.
—Lo voy a usar —respondo cruzándome de brazos—, aunque espero que lo que dice no sea algo malo y por eso tu insistencia en que lo utilice.
Lo miro dudosa y Hanni sonríe bajito. Yo la miro dudosa. Dice algo malo, ahora estoy cien por ciento segura.
—No dice nada malo —me dice con una seguridad que hasta asusta.
Mentiroso.
Hanni abre la boca para molestarlo, pero alguien se adelanta.
—Jack, amor.
Volteamos al mismo tiempo.
Una chica alta, rubia y perfectamente arreglada camina hacia nosotros. Valeria Beaumont y su sonrisa que se siente más falsa que amable.
Ella es hija de unos abogados y, por ende, también está estudiando Derecho, aunque en realidad se está llenando de contactos.
Y detrás de ella viene otra chica rubia, igual de presumida que ella, y la que quiere ser novia de mi hermano: Samantha Blake.
Jack suspira.
—Valeria —dice sin emoción.
Le jalo el brazo a Hanni y seguimos nuestro camino, dejando atrás al grupo de presumidos e insoportables.
_______
Entramos al salón y saludamos a los que están.
Después de un rato llega el primer docente. Imparte su clase como todos los días; cada quien está en su mundo y solo Hanni apunta todo lo que muestran en las diapositivas. Gracias a sus apuntes, que después yo paso a mi libreta con más calma, puedo estudiar para los exámenes.
La clase pasa lenta hasta que uno de nuestros maestros entra al salón con una carpeta en la mano.
—Necesito su atención.
Todos dejamos de hacer lo que estábamos haciendo para mirar al maestro.
—La universidad fue invitada a participar en un taller académico internacional patrocinado por Gibly.
Eso hace que todo el salón empiece a murmurar emocionado.
—El viaje será dentro de un mes. Visitarán las oficinas principales de Gibly y el taller es sobre innovación tecnológica.
Abro los ojos sorprendida.
—Solo irán los alumnos con mejores promedios y mejor desempeño en proyectos grupales.
—¿Gibly? —susurra Hanni.
Todo el salón guarda silencio.
Y entonces el profesor sonríe.
—Felicidades. Como siempre, ustedes demostrando por qué están en esta prestigiosa universidad.
Los gritos no tardan en comenzar. Yo vuelvo a ver a Hanni con algo de duda.
—Como que siento que nos aventó una indirecta, pero vamos a ir a Gibly —me grita en voz baja, emocionada.
Hanni me abraza emocionada mientras todos empiezan a hablar al mismo tiempo. Le respondo el abrazo con una sonrisa también emocionada.
—Chicos, pero como sabrán, por una gestión de nuestro presidente estudiantil, los chicos que están becados y tienen excelente promedio recibirán cobertura de gastos por parte de Gibly —explica el maestro.
—Qué bien, al fin hizo algo bueno ese chico —dice Hanni.
Yo le doy un codazo y ella me voltea a ver con una mirada seria. Yo le sonrío mientras niego con la cabeza.
Liam es el presidente estudiantil.
—Señorita Evans, si no le parece el excelente trabajo que está haciendo el joven Windsor como presidente estudiantil, usted debería postularse para el próximo semestre.
Yo trato de disimular la sonrisa con mi mano en la boca.
Miro a Hanni negando con la cabeza.