Siempre fuimos nosotros

Capítulo 15

Ethan

El hospital olía a desinfectante y café frío.

Corrí hasta el mostrador principal.

—El señor Walker. Accidente de tránsito.

La enfermera revisó la pantalla.

—Sala de urgencias. Tercer piso.

El ascensor tardó demasiado.

Cuando llegué, mi madre estaba sentada afuera, con las manos entrelazadas tan fuerte que sus nudillos estaban blancos.

Se levantó en cuanto me vio.

—Está consciente —dijo antes de que preguntara—. Pero…

Ese “pero” quedó suspendido.

—¿Pero qué?

—Fractura en la pierna. Y algo en la espalda. Lo están evaluando.

Sentí un peso distinto en el pecho.

No el de Emily.

Este era más denso.

Más real.

La puerta de la sala se abrió y un médico salió hablando con otra enfermera. Mi madre se adelantó de inmediato.

Yo me quedé atrás.

Mi teléfono vibró.

Emily.

Lo miré unos segundos antes de contestar.

—¿Llegaste?

Su voz era más suave de lo que esperaba.

—Sí.

—¿Cómo está?

—No lo sé todavía.

Silencio.

No incómodo.

Solo cargado.

—Si necesitas algo…

La frase quedó abierta.

Quise decirle que sí.

Que me necesitaba.

Que se quedara en la línea.

Pero escuché al médico decir el apellido de mi padre.

—Tengo que colgar —murmuré.

—Ethan.

Me detuve.

—¿Sí?

—Avísame.

Eso fue todo.

Colgué.

El médico nos miró con expresión seria.

—Necesitamos hablar.

Mi madre me tomó la mano sin darse cuenta.

Y supe que nada de lo que estaba pasando en la escuela importaba en ese pasillo blanco.

—Hay inflamación en la zona lumbar —explicó el médico—. Vamos a hacer más estudios, pero existe riesgo de daño permanente si no respondemos rápido.

Mi madre dejó escapar el aire como si se lo arrancaran.

—¿Va a caminar? —pregunté.

El médico no respondió de inmediato.

Y ese segundo fue suficiente.




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