Ethan
No hay interrupciones.
No hay pasos acercándose.
No hay voces que nos obliguen a separarnos.
Solo ella.
Solo Emily.
Mi mano sigue en su cintura, pero ahora siento cómo su respiración cambia, cómo su cuerpo se pega más al mío sin dudar.
Esto ya no es como antes.
No es un “casi”.
Es real.
Me detengo apenas, lo suficiente para mirarla.
—¿Estás segura?
No es inseguridad.
Es… necesidad de saber que no voy a ser el único que cruce esto.
Emily abre los ojos.
No duda.
—Sí.
Eso es todo lo que necesito.
La vuelvo a besar, más lento esta vez, recorriendo cada segundo como si llevara años esperando hacerlo bien.
Sus manos se deslizan por mi cuello, se aferran, me acercan más.
Y entonces entiendo algo:
Nunca fue falta de oportunidad.
Fue miedo.
A perderla.
A cambiar lo único que siempre funcionó entre nosotros.
Pero ahora…
Ya lo cambiamos.
Mis labios bajan por su mejilla, su mandíbula, su cuello.
Siento cómo se estremece.
—Ethan…
Mi nombre en su voz no suena como una advertencia.
Suena como una rendición.
La levanto apenas, lo suficiente para que deje de apoyarse en la pared.
Ella no se resiste.
Se aferra más.
Todo se vuelve más cercano.
Más intenso.
Pero en algún punto…
Me detengo.
De golpe.
Emily abre los ojos, confundida.
—¿Qué pasa?
Respiro hondo.
Esto se está yendo demasiado lejos.
Y no es que no lo quiera.
Es que…
—No quiero que mañana pienses que esto pasó por lo del hospital.
Ella frunce el ceño.
—¿En serio estás pensando en eso ahora?
—Sí.
Porque necesito que esto no sea un error.
Que no sea algo que luego quiera borrar.
Emily me mira fijo.
Y por primera vez desde que empezó todo esto…
No se ve dudosa.
Se ve clara.
—Te he querido desde antes de saber qué hacer con eso —dice.
La frase me deja quieto.
Completamente.
—No uses esto como excusa para frenar ahora.
Su mano sube hasta mi rostro.
—Porque si te detienes otra vez…
No termina la frase.
No hace falta.
Ya sé cómo termina eso.
En distancia.
En años sin decir nada.
En perderla igual.
La miro un segundo más.
Y esta vez no hay dudas.
—No voy a detenerme.
La beso otra vez.
Y esta vez…
no hay nada que nos frene.
#571 en Joven Adulto
#5990 en Novela romántica
amor desilusion encuentros inesperados, amor ciego, amor decisiones dolorosas
Editado: 17.03.2026