Siempre fuimos nosotros

Capítulo 39

Emily

No quiero que esto termine en una discusión más.

Pero tampoco quiero salir de aquí como si nada hubiera cambiado.

Porque sí cambió.

Todo.

Lo miro.

Ethan está más callado ahora. Como si por fin estuviera pensando en lo que le dije… no solo respondiendo.

Eso ya es algo.

—No tienes que decidir ahora —digo.

Suena contradictorio después de todo.

Pero no lo es.

—Pero tampoco puedes ignorarlo.

Él asiente apenas.

—Lo sé.

Silencio.

Menos tenso.

Más… cansado.

—Voy a quedarme hoy —añado—. Con tu mamá.

Ethan levanta la mirada.

—No tienes que hacerlo.

—Quiero.

No discute.

Y eso también dice mucho.

—¿Y tú? —pregunto.

—También.

Claro.

No esperaba otra respuesta.

Nos quedamos en el pasillo, sin movernos, como si ninguno quisiera ser el primero en romper este momento.

—Ethan…

Él me mira.

—Esto no es algo que pueda desaparecer si se complica.

No lo digo como advertencia.

Lo digo como realidad.

—No quiero que desaparezca —responde.

—Entonces no lo trates como algo que puedes dejar para después.

Silencio.

—No lo estoy haciendo.

—Aún no.

La diferencia es mínima.

Pero importante.

Respiro hondo.

—No quiero perderte —añado, más bajo.

Es la primera vez que lo digo así.

Sin defensa.

Sin condiciones.

Ethan se queda quieto.

—No me vas a perder.

Pero esta vez…

no suena como una promesa.

Suena como un intento.

Y eso me asusta más.

La puerta de la habitación se abre.

Su mamá asoma la cabeza.

—Ya pueden pasar.

El momento se rompe.

Como siempre.

Pero esta vez no se siente igual.

Porque ya no somos los mismos que entraron hace unas horas.

Entramos juntos.

Sin tocarnos.

Pero sabiendo que lo que hay entre nosotros…

ya no se puede ignorar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.