Siempre fuimos nosotros

Capítulo 41

Emily

No hablo.

No cuando Ethan se queda en silencio.
No cuando su papá lo mira esperando una respuesta que no llega.

Porque esto no es mío.

No del todo.

Pero estoy aquí.

Y eso ya me pone en medio, aunque no quiera.

La tensión en la habitación es demasiado evidente.

—Ethan… —dice su mamá, en voz más suave—. No tienes que decidir ahora.

Pero su papá niega.

—Sí tiene.

Silencio.

Ethan no se mueve.

No responde.

Y por primera vez… lo veo realmente atrapado.

No por mí.

No solo por su papá.

Sino por todo.

Doy un paso atrás.

Necesito salir.

Esto no es un lugar donde pueda ayudar.

Camino hacia la puerta en silencio.

—Emily —escucho detrás de mí.

Me detengo.

No es Ethan.

Es su mamá.

Me giro.

—¿Sí?

—Gracias por estar aquí.

Asiento.

No sé qué más decir.

Salgo de la habitación.

El pasillo se siente más ligero.

Pero no lo suficiente.

Camino unos pasos y me apoyo contra la pared.

Cierro los ojos.

Respiro.

No funciona.

Todo está pasando demasiado rápido.

Hace unos días… esto no existía.

Y ahora…

Ahora es todo.

Escucho la puerta abrirse.

No necesito girarme para saber que es él.

—¿Te vas?

La voz de Ethan.

Niego sin abrir los ojos.

—No.

Se acerca.

Puedo sentirlo.

—No tenías que quedarte ahí dentro.

—Lo sé.

Abro los ojos.

Lo miro.

Se ve… cansado.

De verdad.

—¿Estás bien? —pregunto.

La pregunta es absurda.

Pero no tengo otra.

Él suelta una pequeña risa sin humor.

—No.

Asiento.

Silencio.

—Mi papá cree que todo es tan simple —dice—. Irme o quedarme.

—Porque para él sí lo es.

Ethan frunce el ceño.

—¿Por qué?

—Porque ya no tiene esas opciones.

La frase cae.

Directa.

Real.

Y sé que le duele.

—Eso no lo hace más fácil.

—No —admito—. Pero sí lo hace más claro.

Silencio.

Nos quedamos mirándonos.

—¿Y tú? —pregunta—. ¿También lo ves claro?

Trago saliva.

—No.

Honesta.

—Pero sí sé que no puedes decidir por miedo.

—¿Y si no es miedo?

—Entonces no deberías dudar tanto.

Eso lo deja quieto.

Porque es verdad.

Y ambos lo sabemos.

El ruido del hospital sigue alrededor.

Pero entre nosotros…

todo vuelve a ese mismo punto.

Donde ninguna opción es sencilla.

Y cualquier paso…

va a cambiarlo todo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.