Siete Minutos Tarde

El inicio de todo

Gritos y explosiones gente a atacando a personas sin sentido alguno en las calles…pero qué demonios estaba pasando…
- ¡¿PERO QUE!? ¡¡ALGUIEN AYUDENOS!! ¡¡POR DIOS!! ¡¡¡¿¡¿SE ESTA COMIENDO SU CARA?!?!!! Los gritos eran horribles desgarradores…
1 hora antes…
-¡¡Mamá!! Grite desesperada prácticamente destartalando mi habitación
La puerta se abrió después de mi grito
-No grites niñata, mamá salió a hacer las compras hace como una hora -soltó mi hermana. A veces era odiosa.
-ASHH -me quejé, y maldije en silencio

Si tan solo hubiera sabido que esa seria la ultima ves que la vería…

-¿En donde podría estar ese tonto uniforme? pregunté más a mí misma que a ella. Me giré hacia ella
-Carla…mi hermanita de mi alma y corazón ayúdame a encontrar mi uniforme o cuando llegue a la escuela las puertas ni estarán abiertas -expliqué
Ella solo se burló al escuchar mi petición.
-No seas exagerada, solo ve con el otro uniforme y ya -dijo
Tan solo bufé al escucharla
-¡Pero ese solo es para deporte!
¿-Qué más da? -dijo con tranquilidad-Además, no es que te vayan a mandar a la dirección por ir con el uniforme deportivo. -Miró la hora en su teléfono- Si llegan nuestros padres y te ven aquí todavía, te castigaran por irresponsable. date prisa vístete y vete. -Lo dijo de una manera tan…ni cómo describirlo. Así que solo me quedó una opción: el uniforme deportivo
-Entendido el mensaje: cambiarse y largarse antes de que lleguen nuestros padres comenté de mala gana a mi hermana, prácticamente echándola de mi cuarto.
Ella solo caminó fuera de la habitación y cerró la puerta. Me vestí, cepillé mis dientes y el cabello. Si no fuera porque accidentalmente terminé con el cabello recortado más de lo que hubiera querido, me habría demorado más tiempo y mis padres me terminarían regañando. Afortunadamente ellos se demoraron más de lo esperado o habría tenido que escapar por la ventana de mi cuarto
-¡Ya me voy a la escuela! Grite desde la entrada para mi hermana escuchara
Ella me devolvió el grito desde la cocina:
-¡¡YAA!! ¡¡CAMINA CON CUIDADO!! -hubo un breve silencio-…!!SI ALGUIEN SE TE HACERCA SOSPECHOSAMENTE, HAZLE UNA DE ESAS MALDITAS LLAVES QUE HACES PARA MOLESTAR!!

Después de eso cerré la puerta y caminé por la calle. Aún estaba a tiempo exacto para ir a la escuela. El camino fue tranquilo, a excepción iba atormentando a mi pobre mente con que iba a llegar…tarde hasta una voz por detrás interrumpió mis pensamientos…
-Al parecer a las dos nos van a regañar cuando lleguemos a la escuela…-Dijo Jennifer.
-A todo esto, ¿qué paso? ¿Siempre llegas temprano… ¿Mucho que hacer que no te dio tiempo de salir temprano? -Murmuré, para que no sonara como un ataque contra mi mejor amiga
-Cuando se trata de leer, uno se desvela hasta tarde. Es el sacrificio que tenemos que hacer nosotras, las lectoras -Hizo una pausa dramática y continuó-…No lo entenderías…
-¡Hey! Me ofendes, yo también leo, pero prefiero leer en mi tiempo libre que interrumpir horas de sueño. -Dije.
No me detuve de caminar. Aun así la escuché bufar.
-Sí, cómo no. Pero cuando se trata de mangas ahí sí te desvelas hasta tarde -espeto ella.
Me aclaré la garganta cuando mencionó mi secreto
-Pero eso es diferente, pues-…Oye mira. quién viene ahí -le susurre...
-¡Oye,Fran! ¡BUENOS DIAS! -grite desde lejos a nuestro otro amigo.
-¡VE-!Ni siquiera pude terminar de hablar porque Jennifer me dio un codazo en las costillas.
-¡Maldita sea, cállate! No lo llames para que venga. ¿Qué no vez que nos va a retrasar? Ese tonto viene a pasar el rato… Vamos con la hora, nos regañaran por llegar tarde -renegó Jennifer hacia mí con reproche. -Ya, ya entendí. Dios mío, no exageres. A veces no asiste a clases, pero es nuestro amigo. Cálmate. Además…-no terminé la frase, pero la miré de manera burlonamente cómplice.
-Solo me despido y ya, ¿trato? -Le prometí,
Ella, aún exaltada, solo asintió de mala gana.
-¡Oye, Fran! -Dije, volviendo a saludarlo con la mano mientras caminaba hacia él. Él hizo lo mismo
-¿Vas para el colegio o a seguir tanteando el terreno? -Comenté con burla.
-Para nada. Aunque no lo creas, esta vez sí voy para la escuela. Aparte mi amada Jen se enojaría conmigo otra vez.
Fran era uno de esos tontos enamorados, así que solo me reí mientras caminábamos para ir con Jennifer
-Nuestro queridísimo amigo ha decidido que por fin va a ir a la escuela -musite a Jennifer como si nos hubiéramos encontrado un maletín con dinero. Pero era verdad…era un milagro que él asistiera a clases.
-Faltan 10 minutos para que comiencen las clases. Si nos retrasamos llegamos en 7 minutos aprox, así que andando. -ordeno Jennifer, como siempre calculando las posibles situaciones de cada cosa. A veces no sabíamos si era una virtud o un defecto
En fin. Estábamos a calle y media de la escuela hasta que…
-¿Que son todos esos gritos? -pregunto Fran con curiosidad.
Ambas lo miramos. Luego yo miré la esquina por donde terminaba la cuadra, mientras que Jennifer se demoró un poco más en apartar la vista de Fran…Nos asustamos al ver que un hombre se arrastraba por el suelo con un estado lamentable.
Tenía la pierna sangrando y rasguños…
Fran y yo estábamos congelados por el shock, pero en cambio Jennifer fue a ver el estado del señor fue a auxiliarlo…o bueno el intento de auxiliarlo.
-S-señor… ¿¿Q-Qué…qué le paso?? -pregunto igual de asustada que nosotros.
-A-ayud-…m-mi…mi auto…apa-reció…de la n-nada…-el hombre estaba moribundo. Me acerqué a ambos, pero en cambio Fran no lo hizo.
-J-Jennifer…llama a una ambulancia. este hombre se va a morir…murmure temblorosa, arrodillándome frente a las piernas del hombre para ver la herida…
-S-Se…señor…su pierna…Jennifer…mira esto… -titubeé mirando a Jennifer, a lo que Fran de igual manera con las manos temblorosas, se acercó…
-miren esto…-mis manos temblaron al enseñarles.
-¿Eso es…? -Murmuro Fran
-Su hueso…-completo Jennifer.
¿¿S-Se-señor?? ¿Puede escucharme? ¿¿Qué le pasó?? -Pregunté al ver que el hombre estaba inconsciente. Mire a Fran y Jennifer.
-D-démosle la vuelta…-dije
- ¿¡Estás loca!? -Exclamo Fran.
-Kira…no creo que sea una buena idea -argumentó Jennifer.
-Este hombre no se ha muerto. Debemos cubrir la herida y para detener el sangrado…miré a Fran de manera suplicante.
-Fran, tú llevas tu teléfono, ¡Llama a la ambulancia! ¡No le queda mucho tiempo al hombre! -vi como Fran sacaba su teléfono.
Lamentablemente no había mucha gente ya que era casi el mediodía y la gente estaba almorzando solo los estudiantes de nuestro turno estábamos en las calles. Pero como dije, estábamos tarde.
- ¡Date prisa! Pedí a Fran. Jennifer aún estaba recalculando todo: el hombre, sus palabras…sobre todo la sangre…
-¡KIRA, CUIDADO! gritó Jennifer, pero no me dio tiempo de reaccionar cuando otra persona se me abalanzó encima. Solté un grito y forcejeé, pero su agarre era muy fuerte
-¡AYUDA! ¡¡QUITATE!! -gritaba desesperadamente. Para este momento algunas personas comenzaban a salir de sus casas al escuchar los gritos. Mis dos amigos estaban atónitos, pero me quitaron a este otro hombre de mi encima. Lo empujaron al suelo y los vecinos nos ayudaron a sujetarlo por los brazos. Todos hablaban preocupados diciendo “¿Pero qué ha pasado?”, “¿Que sucede?” Jennifer se arrodilló junto a mí. Estaba tirada en el suelo sujetando mi antebrazo.
-¡Kira! ¡¡Estas bien!! ¿¿Dónde te hirieron??




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.